No estoy (tdv) en proceso de superar una ruptura particular con un ser concreto, sino absorviendo los nuevos lindes -que como el horizonte, cuanto más ruedo más lejos parece/n estar (o, al menos, igual de cerca/lejos)- de la heteronormatividad y la monogamia. De liberar a esta mente en un cuerpo [tetrapléjico] contenida. Este alma. Esta vagina (para reconocerla también pene ¿¡qué sé yoh!?).
Para disfrutar de quién soy, de cómo soy, de lo que siento a cada momento y me hace sentir el universo a través de cada ser concreto del que me enamoro enloquecidamente, la más sin cordura ni medida, solo con la voluptuosidad (¿¡de volupble!?) del sernos y estarnos, las menos con premeditación y alevosía.
Terquedad que sin duda me hace este escribir, este estar viva.
Perseverancia, lo llaman otres, que me regala estos momentos en los cuales parte de mi alma [parte] a tu encuentro todo este amor transido que crece y nunca acaba.