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lunes, 9 de diciembre de 2013

Random thoughts

Salí de mi "zona de confort" por voluntad propia, porque es lo que quise querer. Conocer más lugares de EEUU. Nueva Orleans, la cuna del Jazz. Música. Que tanto Gallaudet me está dejando el oído vago.

Pero resulta que no es fácil viajar... en silla (eléctrica ni manual). Casi todos los garitos son inaccesibles. Mi propio hotel, al que llamé antes de venirme para cerciorarme que iba a poder dormir en él, tiene escalones y escaleras por doquier (muy bonito, por cierto. Para aquellos que camináis está muy bien). Las camas altísimas -asíq nueva técnica ingeniosa, Sara mediante, para subirme a ellas-. Del baño ¡ni hablamos! ya me lavaré el pelo de nuevo cuando vuelva a DC (donde mi WC está en el segundo piso, pero una palangana en la cocina hace las veces de jacuzzi). Con las prisas me vine sin pañales, pensando q en esta ciudad también habría ancianxs con pérdidas de orina, pero parece ser que me equivoqué... y así una y otra y otra... ¡y lluvia, y frío! que es lo que peor llevo, y que no sé cuánto tiene que ver con la dependencia fisica...

¿Para qué era que se viajaba? Para conocer lugares, gente, maneras y formas. Para descubrir nuevos rincones y secretos que el ser humano (o la Naturaleza, si vas a ella, que eso sí que es challenging estando tetra...) expresa siendo... ¡para compartir, aprender...! Todo bien.
El caso es que puedas hacerlo, y quieras ¡y lo hagas! Y disfrutes de todo el proceso. A mí en este viaje eso se me está dando reguleras [Pero estoy escuchando música, y escribiendo, mientras me baña ahora mismo un cálido sol] ¿de qué me podría yo quejar, en realidad? [...]

Otro pensamiento recurrente que tengo es el de que estorbo, soy inútil, molesto. Ni si quiera con dinero compensa el tenerme como clienta, usuaria, (¡viva USA!) Cambiar la estructura de... ¡un edificio! solo para que cuatro gatos lisiados podamos acceder a él ¿¡para qué!?

Aquí en New Orleans las universidades no son accesibles. Mucho tienes que querer estudiar para levantarte cada mañana e ir a un lugar donde las trabas para hacer actividades de la vida diaria están a la orden del minuto. Es luchar contra la obviedad de que la sociedad no pensó en nosotros, ni a día de hoy piensan.

En todos los lugares, en todas las miradas, hay ese deje de lástima que efectivamente yo también a veces siento. Me encantaría poder ser independiente físicamente, pero es una realidad que ya no contemplo. ¿Y qué hacer, entonces? Asumirlo, aceptarlo, incluso aprender a valorarlo... Suena tan parecido a resignarse.

En realidad por un lado me siento así como afortunada o agradecida, porque tengo la sensación de estar aquí más de prestao que nadie. Me sobran ya como unos 3 años en mi haber (¡o los 29!). Debí morir y, sin embargo, la sociedad y la técnica -y otras cosas que ahora no enumero- me salvaron una vida que ahora, al sentirme en deuda, no puedo por menos de tener la sensación de que no la saldo ni en cierto modo saldaré. Estorbo y, además, no veo la manera de ser útil. Ni la utilidad en sí de ser útil. ¿Y cómo se salda esa deuda? ¿Viviendo? Siendo feliz, creyendo... La cosa es que ya no creo en casi nada. En el lenguaje y ya. No sé si es suficiente... ¿suficiente para qué? ¡Cuánto más felices seríamos cultivando trigo y tomates y compartiendo nuestro tiempo de cañas...! ¡espera! jaja.

Tengo la sensación de que no tengo derecho a exigir nada. Me usurparon la movilidad de mi propio cuerpo ¿cómo se enfrenta una persona a eso? Si me quitan la sanidad, la educación... lo único que me da por pensar es que qué suerte tuvimos antes, yo misma en primera persona, que gocé de todo aquello. ¿Y el futuro? el futuro ya depende de los fuertes y poderosos que crean y destruyen a su antojo, haciéndonos comulgar a todos con ruedas de molino, porque de todas todas hay que comulgar ¿no? ¡espera! 0_o

Será que he perdido la esperanza, las ganas, la razón. Será que me he vuelto conformista, loca o tetrapléjica.

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Pero luego, por otro lado, pienso en todo lo que se ha conseguido de una época a esta parte. Vuelo a España en una semana y puedo hacerlo sola, y entonces lo hago. Se acaba de firmar un convenio en el que la ciudad de Nueva York y su flota de míticos taxis amarillos que habitan sus calles se comprometen a hacer el 50% de ellos accesibles a nosotros, los wheelchair users antes del 2020 (como lo de acabar con el hambre, ¿no?) Y eso es porque gente como yo lo ha luchado. Porque por muchos allies que haya, "el que no llora no mama". Pero a mí me sale más quedarme parada... En vez de hacerme mala sangre, creo q he aprendido a transformarla en horchata. Y eso no sé si "me hace bien" a mí y a "mi colectivo" y qué demonios me traerá a la larga, pero otros colectivos de los que soy parte también lloraron y trajeron tantas cosas buenas como malas. Me parece a mí que más malas... ¿seré catastrofista? 

Dicen que hay que aprender a aceptar las consecuencias de tus decisiones y actos, pero también bien podría ser que toda esa gente que anda decidiendo y actuando se pusiera a recapacitar antes y no decidir ni actuar de esa manera. Es contradictorio y ambiguo. Quizás incoherente. Es complicado y difícil y yo ya estoy agotada de pensar siempre igual... ¿alguna idea?

martes, 12 de noviembre de 2013

Reflexiones 1

Vivimos en una sociedad preponderantemente dominada por casi todos los valores que algunos defienden a ultranza. Ser eficientes, útiles, prácticos... La Ciencia y la Razón como baluartes indiscutibles de toda decisión. Denostando los sentimientos, la capacidad de admitir, aceptar y convivir con las limitaciones cuando no se puede uno escapar de quien es ni de sus sentimientos, que no por mucho reprimirlos dejan de existir [...]

Desde pequeñita he vivido creciendo en una sociedad machista, racista y localista. Lo de cogerle tirria a los mayores ha sido de una generación a otra, y ahora parece que van los niños detrás ¡qué horror! no quedará nadie para ser feliz con sus privilegios.

Tratamos mal al niño porque pregunta, al mayor porque es pesado, a la mujer porque engendra [a sus] hijxs por encima de todo, a los pobres porque son unos vagos, a los inmigrantes por nacer donde han nacido, a los gitanos por no ser payos, a los sordos por no oir... ¡y sigo y nunca paro! ¡los animales! ¡las plantas! ¡la vida!

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El caso es que yo me siento todavía culpable. Culpable por mis privilegios, y a la vez por no tener todos los esperables (por dudar con certeza si la ciencia y la eficiencia como valor supremo valen) También por ser mujer, por ser discapacitada, por robar a mis compañexs sin aportarles nada, molestando porque se sienten mal al no poder [yo] hacer lo que sin mí harían sin duda. Me siento culpable por querer desear "ser normal", por creer que este sistema, en general, no sirve. Por no creer en la educación formal, ni en el progreso, ni en la tecnología... Porque además, según lo digo, me espetan que entonces cómo iba a poder escribir, caminar, mismamente vivir. Entonces tienes que abandonar esa crítica intrínseca que sientes y te recorre todo el cuerpo y debes, además, transformarla encima en agradecimiento. Agradecer la luz eléctrica, la medicina, los I-pads, ¿a pesar de todo? ¡Sí, por supuesto! A pesar del desequilibrio social, de especies, para con el mundo. A pesar del miedo a la muerte, a tus compañerxs -cuando no a ti mismx- a pesar de negarme quién soy y lo que quiero durante todos y cada uno de los días de mi vida.

Hay que estar agradecida a la opresión que nos permite vivir "más y mejor" en cantidad, primando frente a la calidad. Nos estamos convirtiendo en predadores y yo solo quiero ser ñu, elefante, oveja, girafa ¡escarabajo pelotero! roca, gema, piedra...

lunes, 11 de noviembre de 2013

Reflexiones

A veces pienso que si hubiera nacido fuera de todo esto, ya habría muerto más veces que un gato ¡solo mírame ahora! para ver que, de hecho, un par de veces ¡al menos y contando por lo bajo! ya he resucitado. Y me pregunto yo sola susurrando si estaría dispuesta a asumir las consecuencias; a morir, a sufrir, a pasar dolor, hambre, frío, sueño... ¿durante cuánto tiempo? El dolor me cuesta, el hambre... Una muerte digna se me representa casi tan difícil de concebir como una vida digna a día de hoy. Sin embargo nos convencemos unos a otros que se está bien aquí, en esta cárcel, porque nos libera de todos esos demonios. Y ciertamente se está bien. La capacidad de adaptación mental del ser humanx es verdaderamente admirable. (Si yo me quiero tal y como soy ahora, tetrapléjica, calcula el ego invertido en la historia de las humanidades). También me apartaría con gusto para dejar espacio a aquellxs con más ego que yo, que lxs habrá, me figuro, para que sean ellxs lxs que hagan aquello que tengan que hacer. Los que se muestran más seguros, con iniciativa... todas esas características buenas que deben tener para que te cojan en cualquier empresa "líder en su campo".

Y en realidad estoy agradecida a la vida, y la vida trae consigo todas estas... triquiñuelas. Estoy &encantada de haberme conocido, lo confieso& (y a veces no. Y a veces me da igual, porque todo da igual ¿verdad, Vieja?)

Somos todos pequeños asesinos en potencia, pequeños tiranos. La globalización nos trae la cómoda invisibilidad de ver cómo nuestros actos cotidianos afectan negativamente a nuestros semejantes; animales, plantas y piedras. ¡Nos da igual! Porque no lo vemos, porque la consciencia no abarca todo lo que realmente estamos causando cuando estamos produciendo/consumiendo. La venta en el mercado internacional, el ansiado aumento de empleo. Consumimos &naranjas en agosto y uvas en abril&, priorizando nuestras apetencias a la Naturaleza. Y es que quizás nuestra naturaleza sea, al fin, de esa sabia manera. Autodestructiva. Nacidos para inmolarnos, la humanidad camina hacia su propio suicidio dejando colgajos de _____ por todos lados. &No todo está perdido& porque tampoco hay nada ganado.

Creo que tenemos un desdoblamiento de personalidad considerable en esta sociedad. Por un lado intentamos ser felices cada día, estar agradecidxs de lo que somos, hacemos y tenemos. Y por otro no soportamos ser, hacer y tener. Y entremedias todo el abanico infinito de posibilidades que te imagines.
Yo no quiero desdoblarme, ni dividirme. Ni ser parte activa de esta gran comedia de salón ejecutada en el backyard de algún dios aún no inventado. Aunque ya estoy demasiado dentro de la obra y, si bien quisiera no tener apuntador, ya sé que sin él me quedaría parada, cual tetrapléjica.

lunes, 4 de noviembre de 2013

una de civil rights

Ahora que tengo más tiempo, o que me invento que lo tengo, aprovecho para ir a sitios de mi lista que tenía apuntados desde hace meses. Uno de ellos era el Museo Afroamericano... ¡que se abrirá en el 2015! jarl ¡pues sí que me cunde a mí el tiempo libre!

Mi gozo momentáneamente en un pozo, resolví enseguida meterme en el museo de Histora Americana a secas - se ve que los Americanos son solo los colonos blancos, porque los negros y los nativos tienen los suyos propios (museos, digo)-. Pasé a una sala con objetos míticos como la Rana Gustavo, los guantes de boxeo de no sé quién, la chupa famosa de no sé cuál... Y entonces vi que había una sala dedicada a la emancipación negra, que era lo que en realidad iba yo buscando, no sé por qué... "CUERPO LLAMA" que dicen los Sordos españoles.

Estaba estructurada en dos secciones, una que explicaba la lucha de los esclavos africanos por conseguir la libertad (¡se vendían negros como se venden ahora coches de segunda mano!) que concluyó con la proclamación de la emancipación en 1863, y otra de su desobediencia pacífica y civil para conquistar los derechos sociales (los lugares públicos estaban divididos para el uso de blancos y negros -white and colored-) que dio lugar a la aprobación de la ley de los derechos civiles en 1964. Un año después votaban algunos ciudadanos negros -los que quisieron/seatrevieron-.



Fue interesante porque con eso de hacer los museos interactivos y atractivos y motivar a los visitantes para que muestren interés en las exposiciones, había por allí una muchacha cantando gospel que cuando terminó nos contó la anécdota concreta de desobediencia civil en la que cuatro estudiantes negros se sentaron y pidieron ser atendidos en una cafetería solo para blancos. E hizo una pregunta que aún hoy sigo pensando... ¿por qué estos cuatro negros querrían dejar su dinero en un local racista?

Es una cuestión que me vengo planteando desde tiempos inmemoriales... ¿por qué nos empeñamos en seguir haciendo girar esta rueda que coge inercia? Al final todos seremos iguales (ante el consumismo), quizás. Y puede que lleguemos a tener todos la misma lengua. Puede que eso sea bueno por alguna razón que no acabo de comprender en lo más profundo de mi ser... o puede que sea nomás que una consecuencia, pero que "en general esté bien". O merezca la pena. Claro. Cuando todos hayamos encontrado el consuelo, estaremos encantados de este y otros planetas y de la historial "universal", que siempre deja algunos hilajos sueltos, pero, you know... ¡pajas! (que, quien más quien menos, todos las solemos retirar, si no fuera porque, como me pase un pelín más de rosca, diría que ni sé separar los granos ya).

Se inventaron una enfermedad allá por la época en que andaban revueltos los esclavos; la drapetomanía, cuyos síntomas consistían en tener el deseo obsesivo e irrefrenable de ansiar la libertad, incluso por encima de la propia vida. Y que germinaba en "los negros" como consecuencia de que sus dueños les tratasen con demasiada permisividad, casi como iguales ¡claro! ¡luego se subían a la parra y se creían hasta que eran como las personas blancas! ¡qué degeneración atroz! ¿a dónde vamos a llegar?

A mí a veces me da por pensar que yo también tengo síntomas de una enfermedad que se me está por diagnosticar. Esto de la tetraplejia es un oscuro laberinto de los más negros donde me he perdido (¡toco madera! y aso con dulzura el hilo de Ariadna con nudos gordianos ¡o cucufateros! jaja)  Hablaría con gusto de la libertad que Cernuda describió en sus versos, pero otra física me apremia y atenaza los anhelos. Y sonrío, no creáis que finjo, porque no sería sino cierto. Pero estos hilajos que no acabo de entretejer en el tapiz de mi pequeño universo me andan mareando la perdiz, y así, entre que vuelan otras cientos, yo no me atrevo a cogerla, no vaya a ser que la apachurre y no pueda volver en su balcón los nidos a colgar... 


¿Compensa?


Estoy aquí, a las intempestivas horas estadounidenses de las 10 de la noche en mi oficina en Gallaudet. ¿¡Te lo puedes creer!? ¡Una oficina con ventana y todo! ¡¡en Gallaudet University!! ¡Es para morirse de risa!  ¡Yo! Con lo pequeñita que era... ¡y que soy! Tengo la sensación de que un día van a entrar en mitad de mi clase unos señores (probablemente Sordos -y caminantes-) y van a desenmascararme, pidiéndome que vuelva por donde he venido, que deje de inventarme que sé LSE, que deje de querer hacer parecer que tengo capacidad para enseñarla... Incluso hay días que pienso que los señores que llegan a Gallaudet son oyentes, y que nos agarran por los pelos a todos los signantes que habitamos este mundo de los Sordos y nos echan a patadas a ese otro mundo más grande, más horrible, (el “mundo real” que llaman ellos) que ellos mismos han creado a su imagen y semejanza, sin contar con nadie más que sus ombligos... ¡pero bueno! Pesadillas a parte, sigo viviendo un edulcorado sueño.

Soy consciente de todas las contradicciones brutales por las que vagamente deambulo cada día, en cada segundo y pensamiento. Por un lado veo la barbaridad que es esta cultura, esta sociedad consumista e hipertecnológica. Este imperialismo ideológico y moral que queremos extender cual misioneros redentores a lo largo y ancho del planeta del que nos sentimos amos (y hablo como yankee, pero también como europea -cultura occidental capitalista de los Países del Norte-), pero por otro lado veo que, en lo que a mí se refiere, no me viene del todo mal, muy al contrario, me hace mucho bien. Sin la propia tecnología estaría muerta, que no es condición desdeñable pero sí harto restrictiva. No podría caminar ¡ni escribir! que es parte fundamental en esta, mi vida. 

Y esto de la tecnología se extiende hasta donde humildemente podemos recordar, que no es mucho. En lo que a mi campo se refiere (y es que ahora, como siempre, no puedo más que pensar a través del lenguaje y su más popular expresión, que son las lenguas) la escritura que me viste y calza no alcanza más que a unos 2100 años atrás (tecnología esta del escribir a la cual, por cierto, Sócrates se oponía, como mi padre al internés, jaja), pero aquí nos tienes a más de 1000 millones de personas chapurreando -o “destrozándolo”, que dirían algunos exquisitos y conservadores cultos- el latín ¡y su grafía! La cual utilizamos unas 2000 millones de personas en todo el mundo ¡y aumentando! El inglés se extiende cada día, y en lo que a lenguas de signos se refiere, la ASL va copando territorios por momentos. Es un hecho parece que imparable. ¿lo es? ¿a alguien le importa? ¿merece la pena? ¿compensa? Me imagino a algún utilitarista argumentando convencido, puede incluido que hasta sin parpadear si quiera, que es muy útil para comunicarse y todo lo que ello conlleva; aplicar los conocimientos que de otra forma ¿para qué servirían?, hacer comunidad ¡y un mundo mejor! ¡y vaya usté a saber cuántas ilusas e inocentes ideas más! ¡¡Y no le faltaría razón, cuidao! Pero a mí me dice siempre tímida una vocecilla que sale desde lo más profundo de mi ombligo creo ¿compensa? Y aquí otra vez la contradicción gigante que me debora por dentro responde vehementemente que no, desde que recuerdo que tengo uso de razón. No compensa morir para que otros vivan acaparando más lo que es de todos o, al menos, no es de nadie. Pero a su vez tampoco compensa vivir, “pase lo que pase”
Cuando parece que al fin logré atisbar levemente toda la perfecta maquinaria armónica del mundo, me doy cuenta de que en realidad lo que me pasa es que no entiendo nada...L
  
También es que, por lo visto, soy muy idealista y romántica, y me parece que cualquier lengua pasada fue mejor. O que cualquier lengua minoritaria, cual persona diferente, es intrínsecamente más buena que estas engullidoras máquinas de transformar –cuando no directamente aniquilar- que son los idiomas imperialistas tales como el español o el inglés (también soy bastante etnocentrista... ¡no me falta un complemento!) Me gustaría poder ver, aun que solo fuera por un momento, con malos ojos todo aquello que es externo a mí, como por ejemplo tú, o poder ver con el mismo amor como veo la lengua de signos maya yucateca la cultura que me ha tocado en suerte y que me impregna tanto que realmente me cuesta discerner qué es sangre mía y cuál de todos los que anteriormente me precedieron con la suya misma...

Me castigo muchas veces por todo lo que soy y vengo siendo. Por todo lo que consumo, gasto, extermino, esclavizo, contamino, destrozo en cada movimiento que hago. Que si gasto electricidad, que si hago fotocopias de más, que si vuelo... No tomo Coca-cola sino agua del grifo, compro ”lo justo”, o sea nada que “no sea necesario” (¡me gustaría verme en otra vida con la mitad ¡y el doble! de lo que ahora considero necesario) ¡pero vivo en la capital del engranaje atroz de este momento histórico! ¡Aquí y ahora! ¡¡con un par (de ovarios)!! ¿cómo puede alguien vivir sin volverse loco? Podría irme a vivir a España, que es a donde pertenezco, si realmente creyera que pertenecemos a algo o alguien. Podría irme a Yucatán y aprender a vivir como ellos viven, no como nosotros les imponemos (ahí lo de la silla ¡mierda! me da hasta rabia, a veces ¿o es pena? ¡ya no sé ni nombrar lo que me ocurre de piel para dentro...!) Podría incluso disfrutar de estar aquí, donde estoy, a intempestivas horas de la noche (ya las 23:30) creyendo que hay algo remoto que infinitésimamente se puede controlar, y que realmente el enseñar LSE a signantes nativos a través de la ASL y alguna que otra lengua más sirve para hacer de este mundo un lugar mejor. Que poner en contacto a Sordos allende los mares cambia de algún modo la inercia de la Historia. Que documentar los signos de Haití preserva y ralentiza esta masacre que acabará por diezmar al virus del ser humano que en realidad lo que pasó es que nunca hubo de proliferar tanto. Que trabajar con niños en riesgo de exclusión social, visitar a presos en cárceles, compartir momentos con homeless en las calles tiene algún beneficio ulterior más que saciar mi sed de absurdo contacto humano y desesperación por emerger de las aguas profundas de la injusticia social que hemos creado por ambiciosos y avaros. Que siga yo viviendo mi vida, siendo quien soy, una mujer tetrapléjica entre otras cosas, es ya mismamente un fin universal en sí mismo, llenando así este mundo en el que todos vivimos con mi manera de ser y estar en él, que no es imprescindible, pero sí lo enriquece de manera única y especial...

Entonces yo sola me contesto, cual Morla milenaria, que << todo se repite eternamente: el día y la noche, el verano y el invierno.. el mundo está vacío y no tiene sentido. Todo se mueve en círculos. Lo que aparece debe desaparecer y lo que nace debe morir. Todo pasa: el bien y el mal, la estupidez y la sabiduría, la belleza y la fealdad. Todo está vacío. Nada es verdad. Nada es importante.>> Quizás solo sea una burda purga a mi lacerante sentimiento de culpabilidad, pero no puedo vivir subyugada a él, porque además, haga lo que haga, no se termina de ir, apenas sí empieza a darse cuenta de que está.

Cuando me pongo a pensar, preferiría entonces no pensar, y ser solo acción. Y cuando actúo se me olvida este desasosiego vital que no es más que germen mismo de que estoy viva, constreñida en mi cuerpo. Quisiera compartirme en alma con todo lo que es y me rodea, pero entre que pasa y no pasa, aquí sigo disfrutando de todo aquello por los que otros lucharon incansables, se rompieron el seso. Y ahora yo, usufructuaria de esta herencia que en realidad desconfío muy mucho de que sea buena para nadie, yo incluida, ando viendo cómo la traspaso como mejor pueda, sin hacer mal a nadie, todo lo contrario, estando plenamente convencida de que en realidad lo único válido de todo esto es que cada uno busque, encuentre y disfrute su camino, junto a todos y todo.
  
Luego lo de que no creo en el sistema, ni en la educación, ni en la escritura, ni ya si quiera en las lenguas (q no en el lenguaje ¿¡cómo no podría creer en el lenguaje!?) es harina de otro costal. También siento que he anulado mi capacidad de criterio y juicio, y no sé si eso fue labor de la tetraplejia, el desamor, la educación superior de calidad, la cultura yankee... Este saberme incapaz de empatizar, cuando el tiempo o la sociedad nos exige hacerlo al orden de mil historias por segundo, cual máquina de churros o fábrica de ensamble de coches, me desgasta el sentido común, me agota la impaciencia.

Y no quisiera que sonara mártir o victimista, ni tampoco privilegiada o sensacionalista (&Ni tan arrepentida ni encantada de haberme conocido, lo confieso&) Tan solo son ideas que he vomitado en un documento de texto en blanco, sin orden ni concierto, y que no sé si tienen alguna cohesión y/o coherencia... ¿se entiende algo de lo que escribo? ¿tiene sentido? ¿compensa?

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Sensaciones de tetrapléjica venida a más

Llevo un tiempito escribiendo bastantes cartas a unas y otros, será que todo aquello que me guardé durante los oscuros  días ¡meses! (¿o fueron centurias?) de negrura opaca dolorosa y fea en los que estuve envuelta aparentemente sin salida, está ahora saliendo alborotadamente, a borbotones, de mis ganas de vivir de nuevo. 

Son muchas ideas, sensaciones, pensamientos. 

Me gustaría escribiros uno por uno lo que cada unx supusisteis para mí en ese tortuoso momento. Y lo haré, espero (tengo toda la vida, de nuevo, para ello ;-P), pero entre que lo voy haciendo sin prisa -con calma-, me ha parecido bonito publicar por aquí un par de retazos de cartas escritas a dos de mis amigxs, que son aplicables a muchxs de vosotrxs. Ya os sentiréis aludidxs, si es que debéis sentiros, supongo, presiento. Deseo.

Sin más, aquí van:

<< No sé si os he llegado a agradecer formalmente que estuviérais siempre ahí (esto es: siempre) y especialmente cuando más os necesité (esto es: cuando moría). Gracias por venir a visitarme a Valencia, Salamanca, Toledo... No podría yo exlicaros con palabras lo que significó para mí cada visita, cada persona, cada mirada. Muy probablemente yo no estuviera hoy aquí si no me hubiera alimentado copiosamente del amor y la alegría de todas y cada una de vuestras almas y las almas de vuestrxs amigxs y primxs y vecinxs. Fue muy duro, y que Didnt me abandonara no ayudó –pensaba yo en aquel entonces- nada. Pero ¡ea! ¡Aquí estoy yo recompuesta y más alegre que las alondras! Disfrutando de estar viva, todavía, y de la vida, amparos. De la vida, que se presenta de mil maneras maravillosa >>

<< [...] ¡Y tetra, Amparo! Tetrapléjica soy, tetrapléjica quizás ya era, tetrapléjica seré casi sin duda mañana. Y lo que me frustra no es todo lo que no voy a poder hacer q ya estaba planeado que hiciera, porque si algo he aprendido con esta movidona es que, de verdad, solo hay q querer y echarle imaginación (y un par de huevos, q dice Faemino) para seguir con mis planes; lo que me frustra es que la gente de mi alrededor no quiera, ni tenga imaginación [ni le eche un par de huevos << ¡por ese orden! ¡Amo a vé si noh aclaramoh! >>]. Entiendo que a nadie le importe -más que a mí- que no haya edificios accesibles, baños grandes, pañales para adultos, ascensores shark-free… y un montón de pequeños obstáculos terrible y lacerantemente cotidianos. Pero mi gente, que sois vosotrxs… lo estais haciendo, la verdad, de PM. Porque queréis. Desde el primer día y hasta ahora, poco a poco y cada unx a vuestra manera, estáis regalándome dignidad, que era y es solo mía, y pensé que la medio-perdí cuando me di cuenta de que me cagaba encima ¡¡pero no pasa nada!! Tú y Luis Sánchez Portález y CarmenTo y mis primas y Sherly y Anna… Y por supuesto Elisa y María ¡Y Ana[lé]! Y un montón de gente más que cada día engrosa mi lista blanca. Gente que me mira, que me ve, que me quiere un poquito o mucho y no le doy nada de pena (ni de orgullo), que me ama tal y como soy. Y soy dependiente física, asíq a veces dependo. Y donde allí necesito siempre hay manos amigas, y siempre primero las de los pioneros… ¡ays! Si pudiera yo explicarte levemente, o tu ver por un agujerito pequeñito lo que siento al ver cómo el mundo sigue girando imparable haciendo posible que yo siga viviendo… ¡no te puedes hacer una idea, darlin! ¡De la maravilla que es estar tetra[viva]! ¡y yo todo esto casi me lo pierdo, por los pelos![1]>>





[1] Y todo eso mismo un poco pero más o menos al revés, es lo q pienso cuando no escribo, ni llamo, ni hablo ¡ni leo! Ains. ¡Qué se le va a hacer! Morirme quise, desaparecer de este mundo que gira sin importarle nada…

jueves, 18 de julio de 2013

Pírrica


Buenos días españoles!

Aquí estoy, en mi Salamanca clara. Con el jet-lag teniéndome despierta desde las intempestivas 5 de la mañana... ¡asíq a escribir se ha dicho! después de repasar feisbuk, emails ¡hasta en el tuenti he entrado! ¡Qué fotos! ¡Qué recuerdos para una calurosa tarde de mañana... o lo que sea!


Me decía hoy un amigo irlandés que vive en Australia, que [él] es una estrella pírrica. Y pensaba yo ¡niquelao! ¡Se llama Peter él!, pero luego he buscado el significado en la RAE (q es el demonio, blablabla...) y dice algo así como [copio y pego]



pírrico1, ca.
(Del gr. Πυρρικός, de Πυρρός, Pirro, rey de Epiro).

1. adj. Dicho de un triunfo o de una victoria: Obtenidos con más daño del vencedor que del vencido.
2. adj. Conseguido con mucho trabajo o por un margen muy pequeño. Triunfo pírrico del Partido Conservador.
3. adj. De poco valor o insuficiente, especialmente en proporción al esfuerzo realizado. Recibieron una cantidad pírrica por su trabajo.


Y me ha dado por pensar que también yo soy un poco pirri. Que todo esto no compensa ni de lejos, q quién me mandaría a mí meterme en camisas de 11 varas... 

Pero ¡ea! aquí estoy porque he venido - y me han traído. Y me llevarán, ojalá quiere, quizás - 

En estos momentos veraniegos donde estoy yo exultante, feliz y abierta y esponjosa... ¡y sin haber follao! [Don Mauro] y me creo yo que vuelo cual Ícaro y que tengo muchísima suerte en todos los sentidos en los q la suerte juega su papel fundamental (esto es, ninguno) y me parece que la humanidad va a quererse ya, por fin...


!Y qué va! No será sino una victoria pírrica, si vence, si no fenece. Ya ni en mis momentos de gloria puedo yo disfrutar del insulso triunfo... 






Y aún así soy feliz. Soy más feliz que antes, si cabe... ¡que cabe! y ahora, tres.

¿alguien, por favor, entiende algo?

¡¡Anyway!!

jueves, 4 de julio de 2013

Mar adentro


Qué bonico artículo. 


sobre nombrar lo innombrable :-)


Qué verdad.

Qué hermoso regalo a la Tierra que ésta, dadivosa, nos devuelve regalándonos maternidad.

Tengo una historia, que en realidad son varias... 

Empieza esto en Roma, como no podía ser de otra forma. Con un latino, vasallo alto venido a más. Tardé un segundo, hasta que me dijo "hola", para ver en su mediterránea y jonda alma la verdad. Nació inmaculado y, por pequeños miedos que llamaremos en este cuento dudas, se hizo daño a él y sus compañerxs. Las cornadas, dice (lo único q le pasó es que se perdió en la inmensidad de la Dehesa charra) le hicieron quizás, que no al fin, hacer surgir a ese ser tan encarnadamente austero. Es por eso q ahora brilla solo a Medialuz (Producciones ;-P Ea!)

Luego entró apabulladoramente el humano más grande que ha engendrado Castilla. Una moralidad tan excelsa que capea el impasible cereal con tan solo su montera, y su tímida - por absoluta - sonrisa; que a la postre, por ser tan tímida, no me parece Verdad. Conoció la gloria. 

El último renegó del Sol, y haciendose llamar pasado imperfecto me entregó dadivoso un futuro maravilloso donde ahora pletórica resido. Pero su única duda le gritó al oído del alma, y quizás dio demasiado por no prestar atención al susurro del experimentado amante de los caballos. El resultado fueron no más que números naturalmente redondos, enteros e irracionales. Desvocado. Se castiga sin razón, porque no sabe escuchar a la vocecilla pequeñita que hay detrás de sus sentimientos. No en vano me salvó no una, sino dos, veces mi vida aunque ciertamente precisó colaboración y posiblemente eso desnutrió su ego... y nos venció. Podríamos haber sido universo, que ya éramos, pero por motivos que desconozco, prefirió él mismo irse al Carajo. Y yo no sé amarrar más que con besos, q eran tán débiles que solo se veían en la oscuridad más tenebrosa... donde no quiso entrar, y está bien, porque estaba tan oscuro que no se veía ni para cantar y su voz ha de cantar, cual ruiseñor :-) cual señoruí :-P Por delante y por detrás yo le sigo amando hasta más allá del fin.

Y aquí estoy yo luego, y antes - y después -, en este círculo abierto que se mueve porque lo generó el movimiento. F)) ¡e Inés! Inexia, Inesucha, Aines... y más de otras mil, pero no quisiera yo extenderme en esto.

Y siempre hubo, desde quasi el principio, una luz interna que me alumbraba por dentro a veces, cuando yo me pierdo. Y una bella negradurmiente que sueña, acompañada de la más resplandeciente, tierna y dulce inocencia. Siempre con ellas tres a mi vera, puedo yo volar con alas más libres que las ruedas que me encadenan.

Y luego mi Hermano Rubén, que sin él, yo sería solo media.  

Y mis abuelas, y las abuelas de mis abuelas. 

Y por supuesto mi fidelidad más leal y absoluta de que la vida siempre merece la pena. Y aquel que se nos sacrificó en la cruz hace tan solo dos días, y ese hermano suyo de resurrección es ya mañana. Ya llega. 

Y cada pequeña gota de familia y amigos que forma este, mi pequeño río dulce. Donde navego yo solita y despacito, mar seco, amarillo. Mar adentro. Y cuando hay marejada se convierten en tierra, aire, agua y fuego. Y entonces voy flotando segura a mi verdadero y único sueño; que son los sordos, su lengua, mi vida, el universo.

[Y, con el Alma, Sara Alonso 10 !y sus ovarios! Y la Eli, la Gamazo, (y Analeticiamateosjarrin, q ya sabemos cómo es que, por no querer decidir, sale dos veces, so su Madre :-) y la virgencita María, y Alejandra Borrega, Y Toñi Alfaraz. !y las Cármenes! Sin contar con Juli, que es tan expansiva también, que me ocupa toda la historia desde casi antes de nacer... y esta otra... como era... mari... Marías todas, al fin :-) Lo que me recuerda que también, y sobretodas, Maribel :-D]

Y el fulgor incandescente y eterno de Esther.

{Y por fin la cuarta dimensión, q está suavemente viniendo y va a ser muy boNica. !Preciosa! :-) ¿lo presentís? yo lo postsiento }

Y acabará quizás donde empezó. En Grecia. O era Roma? !No sé! Será que ya estoy viejo...

!!Vivan los padres que parirán!! !Y vivan mis abuelos, inocentes y felices! [Eternal sunshine of the spotless mind.]




Y mientras tanto, en África...

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Este domingo tan feliz de mi vida tuve un deJahbú :-)  Esta vez llamado Owino. Primero vi su yambé y luego, ya mucho después, su dolor absorbido. Me dejó penetrar en sus ojos solo con la llave de mi sonrisa y me alimentó de néctar y ambrosía.Y ahora, repleta, comparto lo que me sobra, pero eso es como llamar vacío al olvido y al olvido tiempo.



domingo, 16 de junio de 2013

Viejas novedades visionarias


Dicen ahora los psicólogos, neurólogos, cientifólogos... que nuestro cerebro puede albergar dos ideas contradictorias a la vez, al mismo tiempo. Entendiéndolas y aceptándolas en una especie de UNÍSONO. Que algo es grande y pequeño al mismo tiempo... que todo está bien y mal a la vez.













[Curiosamente ese día, rodando por las calles de DC, más concretamente por Eastern Market, me encontré una ilustración urbana que comparto con vosotros].





Luego también hablan del conocimiento científico, de la lógica racional, del autoengaño y la hipocresía... Un batiburrillo de ideas que están todas relacionadas ¡claro! ¡porque todo está relacionado! como la velocidad con el tocino. Y que el Universo se expande y se contrae al mismo tiempo (¿o era que sólo se expande 0_o?) Y ya, más metafísicos si queréis, que la vida y la muerte es lo mismo... ¡o algo así! eso no me ha quedado muy claro.


Redes 119: El lenguaje está diseñado para confundirnos - psicología evolucionista

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Luego acabé viendo vídeos del lenguaje (al final siempre tiro pa´l monte ¿¡qué le vamos a hacer!?) y el hombrito que daba la clase con tiza y pizarra, decía que estudiamos el objeto de estudio usando el objeto de estudio mismo mismo. Como cuando pones un espejo frente a otro y te ves reflejada infinitamente¿?? Pues algo así

. Nada nuevo. Sí dijo que nos comunicamos porque tenemos lenguaje y no al revés (ie. tenemos lenguaje porque nos comunicamos) Puso un ejemplo análogo, dijo que vemos porque tenemos ojos, pero no tenemos ojos porque queremos ver. Interesting, don´t you think?

3 Ideas equivocadas en el lenguaje (Prof. Mario Montalbetti) [PUCP]

sábado, 11 de mayo de 2013

Ni bandera, ni remo, ni vela.



Me cuesta creer en todo y, a la vez, en todo creo. En que el Sol no saldrá mañana, quizás, y, si sale, puede que no sea más que un sueño. En las realidades esculpidas siempre a ritmo de otros, como si no fuera yo si quiera aire en esta orquesta, en este entierro.

Quería yo sujetarme a algo, encontrar cobijo y abrigo en algo tan mío como mi lengua, en algo tan nuestro como el lenguaje. Y abrigo es, en la intemperie, y barca (o buque). Izé las velas ¿y qué? cuando la mar está en calma, la dirección no importa, el horizonte se extiende anodino, confundiéndose quizás allá lejos con lo que parece ser tierra.

Tierra. ¡Tierra! Con colores, texturas, tamaños, densidad y forma. Que sirve y no sirve, que es a veces - casi siempre - firme, que se embarra, que está seca... ¿de qué me sirve toda esta agua salada, si no soy able de beberla? "¡Para navegar!" me diréis. Con razón. "viento en popa a toda vela"... Con mi barquita yo sola, yo... ni bandera, ni remo, ni vela.