Ya me he hecho los conjuros pertinentes para estar enamorada de ti completamente.
Mientras estás por ahí, creando nuevamente, esta vez conociéndome.
Y volveremos, dices, volverás. VOLVER. Eso es seguro.
Volver
A creer en esto que llaman sexo cuando quieren decir amor,
a sentir cosquilleo donde antes reconocía solo dolor,
a besar al aire con cada palabra pronunciada,
a volar por los cielos,
a nadar por el agua.
Volver
A mirarme en unos ojos ajenos, extraños, abiertos
que me reflejan a mí y al mundo entero porque son inmensos.
Volver
A reinventar la música, el lenguaje, la naturaleza, el viento.
El mar, el sol, la arena, la playa...
El cielo.
Que siempre cupo, cabió, en un infierno.