Castellana de Salamanca, mis rasgos más distintivos son la pronunciación de las /ɕ/ [za ce ci zo zu] y, aunque mi Abuela, padres y tíxs conservan la distinción entre Y y LL, yo ya no la pronuncio -que sí percibo-.
Al venir de mi zona el "español estándar[izado]" (muy, muy entrecomillado) y estar educada en el sistema formal bastante[1], pocos errores gramaticales -de los que prescribe la RAE digo- pronuncio en mi día a día. Quizás algún "¿lo qué?" y los imperativos plurales como "ABRIR" en vez de "ABRID". Me soñé, se me cayó algo. La reñí o la escribí. He ido a comprar esta mañana... (esos que me han ido señalando, los cuales de otro modo jamás sabría que son *agramaticales)
Hago mis diminutivos en -ITA, y digo "fréjoles" para referirme a las "judías". Utilizo "mandil" y "delantal" indistintamente. Y digo "candar" para "cerrar con llave". Y "componer" la ensalada, en vez de aliñarla, aun que esta última me consta que es marca de mi casa materna, solo.
Poco a poco fui aprendiendo que no se dice la -S final de "dijisteS" (condujistes, anduvistes) cual roto de rompido. Más tiempo tardé en interiorizar "respectivamente", y todavía reviso cautelosa cada vez que me da por utilizar "sendos [goles, ríos, caminos...]". Me fui fijando en dejes, acentos, chascarrillos de otros lugares cercanos, como en la vecina Extremadura con su "*me he quedado el cuaderno dentro", en Valencia "*han habido problemas", en el País Vasco "*Si habría llovido", como en general en el Norte "*traémeLE [refiriéndose a un estuche]". Sin ponerme a enumerar la idiosincrasia andaluza que desde la gramática al léxico siempre me ha parecido especialmente bonita (como mi primer amor), y el acento mañico (por mi BBFever). Mención especial merecen "perla" y "alhaja", apelativos que esculpieron mi nombre en los duros días del nacimiento de mi tetraplejia, donde valencianos y toledanos respectivamente (que no sendos :-P) me cuidaron con amor.
En un ambiente fuertemente monolingue de pro, me inculcaron siempre que neologismos ¡los justos! Aún me andan corrigiendo giros afrancesados que llevan pululando por escritos y bocas españolas decenas de años.
Conocí, como dije, el andaluz, el maño, el español vasco-catalán-gallego, el extremeño, el madrileño, el cántabro. Y luego también un poco el argentino, el mexicano... Todos ellos vinieron a cambiar mi idiolecto querido. El inglés con calzapiés, el francés ¡el maravilloso italiano! Un tiento con el latín, el alemán ¡hasta el griego! refranes de abuelxs, chascarrillos de muchachxs... Y la esplendorosa LSE a la que le ha salido una prima cercana que también me gusta en grado sumo (ASL :-)
Y ahora, mi ideolecto de esto que sería salmantino que viajó un poco y le viajaron, no tiene ya fuerzas ni ganas para tener eso que llaman faltas ni errores, sino recuerdos y guiños a personas y lugares que la suerte que llamamos vida me puso durante mayor o menor tiempo al lado. Cuando tengo tiempo me miro lo que digo, por qué, cómo, dónde y cuándo. Y casi siempre desentramo la razón externa que motivó mi quizás inicial elección de forma. Lo que me intriga pues, ahora, habiendo aprendido a mesurar y contabilizar rudimentariamente la forma que aplico a mí misma porque soy la persona que tengo más a mano, es ir más allá de esa forma a, más que contenido, la esencia. Abstracción misma de la propia voluntad del pensar y comunicar en acto. Esa inicial elección que nunca más ocurrió, porque no crecí sola ni aislada ¿cuánto de ella existe todavía, si queda? ¿cuánto de ella es quimera? Si pudiera coger mi discurso y quitarle toda la paja de la historia, la sociedad, mi vida... ¿quedaría, pues, algo; aun que tan solo fuera un minúsculo polvo de estrella?
---
[1] Y ese "bastante" así utilizado es español de Latinoamérica, soy consciente, no me vaya un purista a leer con diablilla sonrisa para descalificarme todo el escrito de aquí para abajo...
lunes, 30 de diciembre de 2013
Juraría
Juraría, si no te hubiera tenido cerca,
que no existes en absoluto. Nunca.
Que la energía que hace respirar al mundo
no te roza ni tan si quiera levemente.
Que tu coraza de piel y ojos y pelo
es un simpe ardiz, una vil treta,
que me hace confundir el universo con tu cuerpo
y la vida eterna con la alegría de tenerte cerca.
Juraría, si no supiera que eres eternx,
que todavía no has sido engendradx, ni aún nacidx,
que tienes toda la historia de la humanidad y alrededores
agazapada detrás de tu perfecta oreja izquierda.
que no existes en absoluto. Nunca.
Que la energía que hace respirar al mundo
no te roza ni tan si quiera levemente.
Que tu coraza de piel y ojos y pelo
es un simpe ardiz, una vil treta,
que me hace confundir el universo con tu cuerpo
y la vida eterna con la alegría de tenerte cerca.
Juraría, si no supiera que eres eternx,
que todavía no has sido engendradx, ni aún nacidx,
que tienes toda la historia de la humanidad y alrededores
agazapada detrás de tu perfecta oreja izquierda.
Dudo
Dudo.
Dudo de quién soy, de lo que soy.
De si soy, si quiera,
de si puedo ser.
Dudo de si tengo derecho a ser
aún siendo ya desde hace tiempo,
de si merezco, de si debo.
De si se me permite incluso querer ser.
Dudo de mis capacidades,
de mis sueños, de mis ganas e ilusiones.
Dudo de que si mi cuerpo fuera otro
quizás, entonces, no dudara.
Dudo
y la duda misma se desdibuja,
sin traerme más certeza de que es cierto que estoy viva,
que respiro. Que camino diferente y con ayuda de todxs,
porque sin todxs entonces soy de nuevo solo yo,
y feroz la duda vuelve
y me azota y dejándome paralizada,
tetrapléjica.
Y tetrapléjica soy, de eso no hay duda.
Y entonces dudo de nuevo.
Siempre, eternamente.
Dudo.
martes, 24 de diciembre de 2013
La abuela de todas las abuelas
Tenía todos los años de la historia que se recuerda. Cien en cada párpado, al menos, y otros quizás más de 50 en cada oreja. En la barbilla unos 30. Y así en cada dedo de sus pies, manos, codos, barriga, piernas...
Se le había olvidado hablar, pensaban aquellos insensatos que la miraban con ojos lozanos de febril impaciencia.
Lo que pasa es que ella ya sabía todo para atrás lo que había pasado, y sus palabras nuevas nada añadían al todo para alante que venía. Estando pues en un círculo que gira y gira, lo único sensato que se le ocurría hacer era ser relevante de sabiduría cada vez que su boca abría, que era rara y escasa vez.
Y así es como soltaba un refrán detrás de otro, que nunca fueron tales, sino verdaderas frases por alguien dichas en aquellos tiempos donde no había tablets y cada cual era relevante en cada pequeña obra, palabra y gesto que decía.
Y era una más en el mundo, la abuela de su tierra, la reina de la historia conocida, que sin luchar contra el aparheid ni salvar a las ballenas había hecho que la Tierra siguiera girando así como la conocemos y estudiamos hoy en día. Algo de lo que ella estaba ya más que enterada, aun que ¿qué importan esos matices, si siempre había sido así desde que se recuerda, en este círculo que gira y gira?
miércoles, 11 de diciembre de 2013
Academia
Atenas, 525AC
<<Tras muchas reuniones con miembros de otras academias y habiendo llevado el debate repetidas veces al ágora (donde los ciudadanOs no han mostrado mucho interés en esta novedosa propuesta), hemos decidido crear un prototipo de escritura, con los siguientes objetivos generales a cumplir en el plazo de 2000 años, aprox.
1) Que nos proporcione una memoria externa a nuestra propia mente, y así podamos dedicar más tiempo a filosofar y buscar una mejora de calidad de vida para cada ciudadanO
2) Que no haga falta venir a clase de Sócrates, que ya le pasaré yo los apuntes al compañerO, y cuando los lea será como si hubiese asistido a clase.
3) Que todo el mundo aprendaa poner en pergamino sus palabras, para así poder compartirlas con otras personas en diferente tiempo y espacio (*para ello, todo el mundo tendrá que saber también cómo interpretar esta escritura)
4) ¡Dominar el mundo! JAjaJA
Fdo. Platón y Aristóteles. >>
[Curso académico 2013/14. La Universidad de Atenas no abre sus puertas porque no puede afrontar el gasto económico de impartir clases :-S]
lunes, 9 de diciembre de 2013
Random thoughts
Salí de mi "zona de confort" por voluntad propia, porque es lo que quise querer. Conocer más lugares de EEUU. Nueva Orleans, la cuna del Jazz. Música. Que tanto Gallaudet me está dejando el oído vago.
Pero resulta que no es fácil viajar... en silla (eléctrica ni manual). Casi todos los garitos son inaccesibles. Mi propio hotel, al que llamé antes de venirme para cerciorarme que iba a poder dormir en él, tiene escalones y escaleras por doquier (muy bonito, por cierto. Para aquellos que camináis está muy bien). Las camas altísimas -asíq nueva técnica ingeniosa, Sara mediante, para subirme a ellas-. Del baño ¡ni hablamos! ya me lavaré el pelo de nuevo cuando vuelva a DC (donde mi WC está en el segundo piso, pero una palangana en la cocina hace las veces de jacuzzi). Con las prisas me vine sin pañales, pensando q en esta ciudad también habría ancianxs con pérdidas de orina, pero parece ser que me equivoqué... y así una y otra y otra... ¡y lluvia, y frío! que es lo que peor llevo, y que no sé cuánto tiene que ver con la dependencia fisica...
¿Para qué era que se viajaba? Para conocer lugares, gente, maneras y formas. Para descubrir nuevos rincones y secretos que el ser humano (o la Naturaleza, si vas a ella, que eso sí que es challenging estando tetra...) expresa siendo... ¡para compartir, aprender...! Todo bien.
El caso es que puedas hacerlo, y quieras ¡y lo hagas! Y disfrutes de todo el proceso. A mí en este viaje eso se me está dando reguleras [Pero estoy escuchando música, y escribiendo, mientras me baña ahora mismo un cálido sol] ¿de qué me podría yo quejar, en realidad? [...]
Otro pensamiento recurrente que tengo es el de que estorbo, soy inútil, molesto. Ni si quiera con dinero compensa el tenerme como clienta, usuaria, (¡viva USA!) Cambiar la estructura de... ¡un edificio! solo para que cuatro gatos lisiados podamos acceder a él ¿¡para qué!?
Aquí en New Orleans las universidades no son accesibles. Mucho tienes que querer estudiar para levantarte cada mañana e ir a un lugar donde las trabas para hacer actividades de la vida diaria están a la orden del minuto. Es luchar contra la obviedad de que la sociedad no pensó en nosotros, ni a día de hoy piensan.
En todos los lugares, en todas las miradas, hay ese deje de lástima que efectivamente yo también a veces siento. Me encantaría poder ser independiente físicamente, pero es una realidad que ya no contemplo. ¿Y qué hacer, entonces? Asumirlo, aceptarlo, incluso aprender a valorarlo... Suena tan parecido a resignarse.
En realidad por un lado me siento así como afortunada o agradecida, porque tengo la sensación de estar aquí más de prestao que nadie. Me sobran ya como unos 3 años en mi haber (¡o los 29!). Debí morir y, sin embargo, la sociedad y la técnica -y otras cosas que ahora no enumero- me salvaron una vida que ahora, al sentirme en deuda, no puedo por menos de tener la sensación de que no la saldo ni en cierto modo saldaré. Estorbo y, además, no veo la manera de ser útil. Ni la utilidad en sí de ser útil. ¿Y cómo se salda esa deuda? ¿Viviendo? Siendo feliz, creyendo... La cosa es que ya no creo en casi nada. En el lenguaje y ya. No sé si es suficiente... ¿suficiente para qué? ¡Cuánto más felices seríamos cultivando trigo y tomates y compartiendo nuestro tiempo de cañas...! ¡espera! jaja.
Tengo la sensación de que no tengo derecho a exigir nada. Me usurparon la movilidad de mi propio cuerpo ¿cómo se enfrenta una persona a eso? Si me quitan la sanidad, la educación... lo único que me da por pensar es que qué suerte tuvimos antes, yo misma en primera persona, que gocé de todo aquello. ¿Y el futuro? el futuro ya depende de los fuertes y poderosos que crean y destruyen a su antojo, haciéndonos comulgar a todos con ruedas de molino, porque de todas todas hay que comulgar ¿no? ¡espera! 0_o
Será que he perdido la esperanza, las ganas, la razón. Será que me he vuelto conformista, loca o tetrapléjica.
---
Pero luego, por otro lado, pienso en todo lo que se ha conseguido de una época a esta parte. Vuelo a España en una semana y puedo hacerlo sola, y entonces lo hago. Se acaba de firmar un convenio en el que la ciudad de Nueva York y su flota de míticos taxis amarillos que habitan sus calles se comprometen a hacer el 50% de ellos accesibles a nosotros, los wheelchair users antes del 2020 (como lo de acabar con el hambre, ¿no?) Y eso es porque gente como yo lo ha luchado. Porque por muchos allies que haya, "el que no llora no mama". Pero a mí me sale más quedarme parada... En vez de hacerme mala sangre, creo q he aprendido a transformarla en horchata. Y eso no sé si "me hace bien" a mí y a "mi colectivo" y qué demonios me traerá a la larga, pero otros colectivos de los que soy parte también lloraron y trajeron tantas cosas buenas como malas. Me parece a mí que más malas... ¿seré catastrofista?
Dicen que hay que aprender a aceptar las consecuencias de tus decisiones y actos, pero también bien podría ser que toda esa gente que anda decidiendo y actuando se pusiera a recapacitar antes y no decidir ni actuar de esa manera. Es contradictorio y ambiguo. Quizás incoherente. Es complicado y difícil y yo ya estoy agotada de pensar siempre igual... ¿alguna idea?
Pero resulta que no es fácil viajar... en silla (eléctrica ni manual). Casi todos los garitos son inaccesibles. Mi propio hotel, al que llamé antes de venirme para cerciorarme que iba a poder dormir en él, tiene escalones y escaleras por doquier (muy bonito, por cierto. Para aquellos que camináis está muy bien). Las camas altísimas -asíq nueva técnica ingeniosa, Sara mediante, para subirme a ellas-. Del baño ¡ni hablamos! ya me lavaré el pelo de nuevo cuando vuelva a DC (donde mi WC está en el segundo piso, pero una palangana en la cocina hace las veces de jacuzzi). Con las prisas me vine sin pañales, pensando q en esta ciudad también habría ancianxs con pérdidas de orina, pero parece ser que me equivoqué... y así una y otra y otra... ¡y lluvia, y frío! que es lo que peor llevo, y que no sé cuánto tiene que ver con la dependencia fisica...
¿Para qué era que se viajaba? Para conocer lugares, gente, maneras y formas. Para descubrir nuevos rincones y secretos que el ser humano (o la Naturaleza, si vas a ella, que eso sí que es challenging estando tetra...) expresa siendo... ¡para compartir, aprender...! Todo bien.
El caso es que puedas hacerlo, y quieras ¡y lo hagas! Y disfrutes de todo el proceso. A mí en este viaje eso se me está dando reguleras [Pero estoy escuchando música, y escribiendo, mientras me baña ahora mismo un cálido sol] ¿de qué me podría yo quejar, en realidad? [...]
Otro pensamiento recurrente que tengo es el de que estorbo, soy inútil, molesto. Ni si quiera con dinero compensa el tenerme como clienta, usuaria, (¡viva USA!) Cambiar la estructura de... ¡un edificio! solo para que cuatro gatos lisiados podamos acceder a él ¿¡para qué!?
Aquí en New Orleans las universidades no son accesibles. Mucho tienes que querer estudiar para levantarte cada mañana e ir a un lugar donde las trabas para hacer actividades de la vida diaria están a la orden del minuto. Es luchar contra la obviedad de que la sociedad no pensó en nosotros, ni a día de hoy piensan.
En todos los lugares, en todas las miradas, hay ese deje de lástima que efectivamente yo también a veces siento. Me encantaría poder ser independiente físicamente, pero es una realidad que ya no contemplo. ¿Y qué hacer, entonces? Asumirlo, aceptarlo, incluso aprender a valorarlo... Suena tan parecido a resignarse.
En realidad por un lado me siento así como afortunada o agradecida, porque tengo la sensación de estar aquí más de prestao que nadie. Me sobran ya como unos 3 años en mi haber (¡o los 29!). Debí morir y, sin embargo, la sociedad y la técnica -y otras cosas que ahora no enumero- me salvaron una vida que ahora, al sentirme en deuda, no puedo por menos de tener la sensación de que no la saldo ni en cierto modo saldaré. Estorbo y, además, no veo la manera de ser útil. Ni la utilidad en sí de ser útil. ¿Y cómo se salda esa deuda? ¿Viviendo? Siendo feliz, creyendo... La cosa es que ya no creo en casi nada. En el lenguaje y ya. No sé si es suficiente... ¿suficiente para qué? ¡Cuánto más felices seríamos cultivando trigo y tomates y compartiendo nuestro tiempo de cañas...! ¡espera! jaja.
Tengo la sensación de que no tengo derecho a exigir nada. Me usurparon la movilidad de mi propio cuerpo ¿cómo se enfrenta una persona a eso? Si me quitan la sanidad, la educación... lo único que me da por pensar es que qué suerte tuvimos antes, yo misma en primera persona, que gocé de todo aquello. ¿Y el futuro? el futuro ya depende de los fuertes y poderosos que crean y destruyen a su antojo, haciéndonos comulgar a todos con ruedas de molino, porque de todas todas hay que comulgar ¿no? ¡espera! 0_o
Será que he perdido la esperanza, las ganas, la razón. Será que me he vuelto conformista, loca o tetrapléjica.
---
Pero luego, por otro lado, pienso en todo lo que se ha conseguido de una época a esta parte. Vuelo a España en una semana y puedo hacerlo sola, y entonces lo hago. Se acaba de firmar un convenio en el que la ciudad de Nueva York y su flota de míticos taxis amarillos que habitan sus calles se comprometen a hacer el 50% de ellos accesibles a nosotros, los wheelchair users antes del 2020 (como lo de acabar con el hambre, ¿no?) Y eso es porque gente como yo lo ha luchado. Porque por muchos allies que haya, "el que no llora no mama". Pero a mí me sale más quedarme parada... En vez de hacerme mala sangre, creo q he aprendido a transformarla en horchata. Y eso no sé si "me hace bien" a mí y a "mi colectivo" y qué demonios me traerá a la larga, pero otros colectivos de los que soy parte también lloraron y trajeron tantas cosas buenas como malas. Me parece a mí que más malas... ¿seré catastrofista?
Dicen que hay que aprender a aceptar las consecuencias de tus decisiones y actos, pero también bien podría ser que toda esa gente que anda decidiendo y actuando se pusiera a recapacitar antes y no decidir ni actuar de esa manera. Es contradictorio y ambiguo. Quizás incoherente. Es complicado y difícil y yo ya estoy agotada de pensar siempre igual... ¿alguna idea?
martes, 3 de diciembre de 2013
Aprendiendo q es gerundio
Llevo tiempo aprendiendo algunas lenguas y entiendo que hay tantas formas de aprenderlas, desarrollarlas en tu mente y usarlas como personas (y lenguas mismo) hay en el mundo. Hay mil métodos, cursos, materiales, consejos, estudios que explican cómo funciona nuestro cerebro a la hora de ponernos a la tarea de conocer una nueva lengua... A algunos se les da mejor y a otros peor, unos tienen más motivación que otros... ¡pues de todo un poco, como en botica! Dicen que hay lenguas más fáciles o bonitas... y yo, como lingüista que soy (q lo dice un papel q man dao ¡firmao por Obama y tó!) debo decir que no, que eso es una patochada. Que simplemente son diferentes y basta. Así que eso será lo que diga en este post, pero si me veis por ahí diciendo alguna vez todo lo contrario, no os extrañe tampoco, porque de patochadas también está mi cabeza hueca llena.
Una de las muchas preguntas que me hace la gente que se plantea por primera vez qué es eso de la lengua de signos, es si se tarda mucho en aprender... ¿mucho? [¿cuánto es para ti mucho?] ¡pues depende! bien, bien, bien, lo que se dice bien, así como a los españoles se nos enseña desde pequeños que hay que utilizar correctamente la lengua... ¡pues quizás toda la vida, claro! Pero más así, para andar por casa, con unos meses si eres espabilao ¡o unas horas! (ahora que se ha puesto de moda compartir vídeos en las redes sociales donde muchachas aprenden BSL con un libro que enseña ASL -ineteresante capacidad, cuanto menos- en sus horas libres después del curro, o niños de una guardería taaaan monos :-) Todo dependiendo de tus ganas, interés, aptitudes y cualidades, ¡y la de los Sordos! que siempre depende de ellos todo, y de su gran capacidad para comunicarse, para adaptarse, para acomodarse, para esperar y tener paciencia con nuestra ignorancia y soberbia en detrimento de su desarrollo personal y social.
Ayer, leyendo un interesante artículo de una mujer india (de pluma, no de punto), criticaba esta nueva oleada de mujeres [blancas] feministas que hacen ceremonias espirituales nativoamericanas al iniciar sus reuniones pero luego no vuelven a mentar ni a tener en consideración a las mujeres indias en el resto del aquelarre :-P. Y eso se me representó como extrapolable a la Comunidad Sorda y su manera de compartir y hacer su/s lengua/s -por ser esta/s uno de los rasgos más visibles y característicos de su cultura-.
Llegamos los oyentes, manoseamos la/s lengua/s de signos, nos la apropiamos (porque son tan nuestras como suyas, en realidad, pero esa es otra historia...) y muchos luego emprendemos rumbo sin ellos, nos los olvidamos. Y entonces nos llevamos una lengua a todas luces incompleta y la vamos enseñando y transformando en algo que no es para lo que estaba pensado. Pero ¿¡cómo contener esa inercia!? ¿hay que contenerla? ¡Que se signe, aunque sea mal! Amparados en un doble rasero de que no hay palabras/signos mal pronunciados ni frases agramaticales, que eso es un invento de los carcas de la RAE que nos han metido a fuego su prescriptivismo y poder... ¡ay! ¡Tantas dudas metafísicas, y yo con estos pelos!
Cuando juntamos la lengua de signos tridimensional de los Sordos Nativos con los oyentes* adultos que se encuentran por primera vez con la LS, estos sin querer ni ser conscientes la van aplanando, constriñendo, atrapándola en un espacio bidimensional y en blanco y negro, cual película de los años ´50... que no digo yo que no sean en sí mismas maravillosas y estupendas, pero... you know. Las lenguas de signos son como la más bella obra de teatro puesta en escena sin reparar en gastos: luces, colores, bailes, telas, canciones, actores yendo y viniendo interactuado con el público, música en directo... Vertiginosa, original, vibrante, bella, única, irrepetible... ¡¡wow!! Pero que se desarrolla a fuego lento en cada hogar Sordo, y que tienes que esperar quizás un tiempito para verla en su esplendorosa y sublime magnitud. Pero que, oh dios mío, merece la pena. Merece la pena haber nacido y vivido durante todo ese tiempo que no sabías quién eras ni para qué estabas aquí... solo para ver toda la historia y sabiduría de la Humanidad en tan solo una bella y corta historia signada al aire, entre un Sordo y tú. Estoy terriblemente agradecida y consternada de la proeza tan simple que ellos hacen cada día por respirar, por haber nacido y empeñarse en seguir respirando como de otra forma no saben ni pueden hacerlo. << Solo por el simple hecho de hacer lo que están llamados a hacer -si no les constreñidos- ocurre algo grande y magnífico.>>
¡Y las que te rondaré, morena, amigxs! Que esto no acaba más que de empezar :-D Y vosotrxs que lo veais.
¡¡Y que vivan los Ssordos, hombre, ya!! ¡Tanto oralismo y tanto implante coclear!
Una de las muchas preguntas que me hace la gente que se plantea por primera vez qué es eso de la lengua de signos, es si se tarda mucho en aprender... ¿mucho? [¿cuánto es para ti mucho?] ¡pues depende! bien, bien, bien, lo que se dice bien, así como a los españoles se nos enseña desde pequeños que hay que utilizar correctamente la lengua... ¡pues quizás toda la vida, claro! Pero más así, para andar por casa, con unos meses si eres espabilao ¡o unas horas! (ahora que se ha puesto de moda compartir vídeos en las redes sociales donde muchachas aprenden BSL con un libro que enseña ASL -ineteresante capacidad, cuanto menos- en sus horas libres después del curro, o niños de una guardería taaaan monos :-) Todo dependiendo de tus ganas, interés, aptitudes y cualidades, ¡y la de los Sordos! que siempre depende de ellos todo, y de su gran capacidad para comunicarse, para adaptarse, para acomodarse, para esperar y tener paciencia con nuestra ignorancia y soberbia en detrimento de su desarrollo personal y social.
Ayer, leyendo un interesante artículo de una mujer india (de pluma, no de punto), criticaba esta nueva oleada de mujeres [blancas] feministas que hacen ceremonias espirituales nativoamericanas al iniciar sus reuniones pero luego no vuelven a mentar ni a tener en consideración a las mujeres indias en el resto del aquelarre :-P. Y eso se me representó como extrapolable a la Comunidad Sorda y su manera de compartir y hacer su/s lengua/s -por ser esta/s uno de los rasgos más visibles y característicos de su cultura-.
Llegamos los oyentes, manoseamos la/s lengua/s de signos, nos la apropiamos (porque son tan nuestras como suyas, en realidad, pero esa es otra historia...) y muchos luego emprendemos rumbo sin ellos, nos los olvidamos. Y entonces nos llevamos una lengua a todas luces incompleta y la vamos enseñando y transformando en algo que no es para lo que estaba pensado. Pero ¿¡cómo contener esa inercia!? ¿hay que contenerla? ¡Que se signe, aunque sea mal! Amparados en un doble rasero de que no hay palabras/signos mal pronunciados ni frases agramaticales, que eso es un invento de los carcas de la RAE que nos han metido a fuego su prescriptivismo y poder... ¡ay! ¡Tantas dudas metafísicas, y yo con estos pelos!
Cuando juntamos la lengua de signos tridimensional de los Sordos Nativos con los oyentes* adultos que se encuentran por primera vez con la LS, estos sin querer ni ser conscientes la van aplanando, constriñendo, atrapándola en un espacio bidimensional y en blanco y negro, cual película de los años ´50... que no digo yo que no sean en sí mismas maravillosas y estupendas, pero... you know. Las lenguas de signos son como la más bella obra de teatro puesta en escena sin reparar en gastos: luces, colores, bailes, telas, canciones, actores yendo y viniendo interactuado con el público, música en directo... Vertiginosa, original, vibrante, bella, única, irrepetible... ¡¡wow!! Pero que se desarrolla a fuego lento en cada hogar Sordo, y que tienes que esperar quizás un tiempito para verla en su esplendorosa y sublime magnitud. Pero que, oh dios mío, merece la pena. Merece la pena haber nacido y vivido durante todo ese tiempo que no sabías quién eras ni para qué estabas aquí... solo para ver toda la historia y sabiduría de la Humanidad en tan solo una bella y corta historia signada al aire, entre un Sordo y tú. Estoy terriblemente agradecida y consternada de la proeza tan simple que ellos hacen cada día por respirar, por haber nacido y empeñarse en seguir respirando como de otra forma no saben ni pueden hacerlo. << Solo por el simple hecho de hacer lo que están llamados a hacer -si no les constreñidos- ocurre algo grande y magnífico.>>
¡Y las que te rondaré, morena, amigxs! Que esto no acaba más que de empezar :-D Y vosotrxs que lo veais.
¡¡Y que vivan los Ssordos, hombre, ya!! ¡Tanto oralismo y tanto implante coclear!
Ser indio
Since, according to this theory, anyone can now be "Indian," then the term Indians no longer refers specifically to those people who have survived five hundred years of colonization and genocide.
It is also important for non-Indians to build relationships with Indian communities, rather than with specific individuals. Many non-Indians express their confusion about knowing who is and who is not a legitimate spiritual teacher. The only way for non-Indians to know who legitimate teachers are is to develop ongoing relationships with Indian COMMUNITIES. When they know the community, they will learn who the community respects as its spiritual leaders. This is a process that takes time.
http://www.manataka.org/page1113.html
Yo llevo 12 años con la LSE y sé más poco que mucho, con la ASL 3/4 de lo mismo. Con el castellano mismo, que lo traigo de serie desde la cuna, aún ando aprendiendo cada díavocabulario, giros, refranes... y me parece que esto que yo hablo/escribo se parece más
Hay grandes preguntas que parecen tener respuesta fácil, pero la verdad es que una vez que te enredas en esto de la lingüística y en intentar desenmarañar dónde empieza una lengua y acaba otra... la verdad es que se difuminan las líneas que da gusto, oiga. ¿Dónde empieza el castellano y acaba el catalán -o viceversa-? ¿Cuando dejó el latín de ser latín para ser gallego, portugués, italiano...? ¿cuándo un sonido empieza a ser fonema>palabra (o un gesto, signo)? ¿cuando un sistema comunicativo empieza a ser lengua? Especialmente con los home-signs, que son los siste
Todo esto tiene que ver mucho con la sociolingüística y
Yo llevo 12 años con la LSE y sé más poco que mucho, con la ASL 3/4 de lo mismo. Con el castellano mismo, que lo traigo de serie desde la cuna, aún ando aprendiendo cada díavocabulario, giros, refranes... y me parece que esto que yo hablo/escribo se parece más
Hay grandes preguntas que parecen tener respuesta fácil, pero la verdad es que una vez que te enredas en esto de la lingüística y en intentar desenmarañar dónde empieza una lengua y acaba otra... la verdad es que se difuminan las líneas que da gusto, oiga. ¿Dónde empieza el castellano y acaba el catalán -o viceversa-? ¿Cuando dejó el latín de ser latín para ser gallego, portugués, italiano...? ¿cuándo un sonido empieza a ser fonema>palabra (o un gesto, signo)? ¿cuando un sistema comunicativo empieza a ser lengua? Especialmente con los home-signs, que son los siste
Todo esto tiene que ver mucho con la sociolingüística y
It is also important for non-Indians to build relationships with Indian communities, rather than with specific individuals. Many non-Indians express their confusion about knowing who is and who is not a legitimate spiritual teacher. The only way for non-Indians to know who legitimate teachers are is to develop ongoing relationships with Indian COMMUNITIES. When they know the community, they will learn who the community respects as its spiritual leaders. This is a process that takes time.
http://www.manataka.org/page1113.html
Oyente profunda
Como sabéis, llevo enseñando LSE académicamente unos mesecitos, y en este tiempo me han surgido como doscientas treinta y cinco preguntas técnicas, éticas y metafísicas ¡y no doy a basto! Con un poco de suerte hago algo con ello, pero no lo diré muy alto...
La primera y más obvia es ¿¡qué hago yo -oyente de toda la vida- enseñando lengua de signos española a sordos nativos de lengua de signos americana!? Es como si un chino que aprendió italiano a los 18 quisiera enseñarle esa lengua a un portugués, español, francés o rumano. (¡Bueno, algo así...! las analogías, como las traducciones, son difíciles) Cada día en clase me siento como en este vídeo cómico de los Monty Phyton.
Y para las segundas y terceras... me encantaría tener más tiempo, pero en estos lares eso apremia.
Standard Language Ideology
Many people believe that there is a correct way to speak English, and anything that deviates from this way of speaking is incorrect, lazy or unintelligent, and has no rules or structure. This belief is called Standard Language Ideology,
http://africanamericanenglish.com/2013/10/30/linguistic-prejudice-is-a-real-prejudice-and-has-real-consequences/
http://africanamericanenglish.com/2013/10/30/linguistic-prejudice-is-a-real-prejudice-and-has-real-consequences/
De repente y sin criterio objetivo alguno
Y de vuelta a este lugar que llamo casa, a la rutina de mis clases, mis alumnxs, mi mundo silencioso que adoro.
Descubrí, él me lo contó, que un muchacho tiene esclerosis múltiple. Me lo dijo como quien se declara afiliado a un club de fútbol -o quizás con menos dramatismo-. Yo, que no conocía el signo, le pedí que me lo explicara y me anduvo enumerando los síntomas que tiene cuando no está bajo los efectos de la marihuana. Y sin embargo es tan guapo... ¡¡A ver!! ¡No se me malentienda! Digo yo que ya me medio-gustaba, pero al dactilologearme su enfermedad de repente y sin criterio objetivo alguno, creció en mi exponencialmente el amor que le profesaba (¡y sigue estando igual de bueno!) ¿¡y por qué!? yo me pregunto ¿¡por qué le valoro y le quiero más ahora que sé su pequeño secreto!? (que es una condición completamente circunstancial) ¿se parecerá a aquellas personas que dicen que me admiran porque la obviedad de estar joven y en silla no deja confusión a que, efectivamente, tengo otra forma diferente de afrontar la vida? ¡Qué curioso! ¿Se parecerá también a aquello que sintió el ahora ¨mi ex-¨, pero al revés, que decidió salir corriendo en dirección contraria al designio que nos tenía preparada la vida?
Y que luego cada uno es un mundo y hace de su vida un sayo, eso está claro. Y que todxs afrontamos el universo de manera única, personal e intrasferible, como los cuadernos de lengua del colegio, donde Sigifredo nos rotulaba bonito en letras de fuentes inverosímiles ¡y a mano! los famosos "dictados" que a día de hoy parecen viejos y obsoletos ejercicios de retazos de libros polvorientos de hojas y tintas y puños y letras olvidados.
Descubrí, él me lo contó, que un muchacho tiene esclerosis múltiple. Me lo dijo como quien se declara afiliado a un club de fútbol -o quizás con menos dramatismo-. Yo, que no conocía el signo, le pedí que me lo explicara y me anduvo enumerando los síntomas que tiene cuando no está bajo los efectos de la marihuana. Y sin embargo es tan guapo... ¡¡A ver!! ¡No se me malentienda! Digo yo que ya me medio-gustaba, pero al dactilologearme su enfermedad de repente y sin criterio objetivo alguno, creció en mi exponencialmente el amor que le profesaba (¡y sigue estando igual de bueno!) ¿¡y por qué!? yo me pregunto ¿¡por qué le valoro y le quiero más ahora que sé su pequeño secreto!? (que es una condición completamente circunstancial) ¿se parecerá a aquellas personas que dicen que me admiran porque la obviedad de estar joven y en silla no deja confusión a que, efectivamente, tengo otra forma diferente de afrontar la vida? ¡Qué curioso! ¿Se parecerá también a aquello que sintió el ahora ¨mi ex-¨, pero al revés, que decidió salir corriendo en dirección contraria al designio que nos tenía preparada la vida?
Y que luego cada uno es un mundo y hace de su vida un sayo, eso está claro. Y que todxs afrontamos el universo de manera única, personal e intrasferible, como los cuadernos de lengua del colegio, donde Sigifredo nos rotulaba bonito en letras de fuentes inverosímiles ¡y a mano! los famosos "dictados" que a día de hoy parecen viejos y obsoletos ejercicios de retazos de libros polvorientos de hojas y tintas y puños y letras olvidados.
miércoles, 20 de noviembre de 2013
Neverendingestooooriiiiiii, lalala
Sigo.
Sigo dándole vueltas a esto del poder y el privilegio que por alguna razón siento que tengo -¡y que no tengo!-
<< Quien detenta el poder no sufre discriminación, sino que, en algunas ocasiones, logramos incomodar por un instante algunos de sus espacios de privilegio. >>
Si lo reduzco todo a un toma y daca, pues a veces doy y a veces recibo. A veces a gente concreta, con nombre y apellido, a veces a gente anónima y lejana que ni conozco. A veces en forma de género, número, religión, capacidad o raza...
la vieja Morla: Todo se repite eternamente: el día y la noche, el verano y el invierno.. el mundo está vacío y no tiene sentido. Todo se mueve en círculos. Lo que aparece debe desaparecer y lo que nace debe morir. Todo pasa: el bien y el mal, la estupidez y la sabiduría, la belleza y la fealdad. Todo está vacío. Nada es verdad. Nada es importante.
¡Qué vergüenza! Sólo porque tu cerebrín se te ha secado dentro de la cabeza crees que puedes rechazar los grandes misterios, ¡viejo zoquete!
Sigo dándole vueltas a esto del poder y el privilegio que por alguna razón siento que tengo -¡y que no tengo!-
<< Quien detenta el poder no sufre discriminación, sino que, en algunas ocasiones, logramos incomodar por un instante algunos de sus espacios de privilegio. >>
Si lo reduzco todo a un toma y daca, pues a veces doy y a veces recibo. A veces a gente concreta, con nombre y apellido, a veces a gente anónima y lejana que ni conozco. A veces en forma de género, número, religión, capacidad o raza...
la vieja Morla: Todo se repite eternamente: el día y la noche, el verano y el invierno.. el mundo está vacío y no tiene sentido. Todo se mueve en círculos. Lo que aparece debe desaparecer y lo que nace debe morir. Todo pasa: el bien y el mal, la estupidez y la sabiduría, la belleza y la fealdad. Todo está vacío. Nada es verdad. Nada es importante.
¡Qué vergüenza! Sólo porque tu cerebrín se te ha secado dentro de la cabeza crees que puedes rechazar los grandes misterios, ¡viejo zoquete!
martes, 12 de noviembre de 2013
Reflexiones 1
Vivimos en una sociedad preponderantemente dominada por casi todos los valores que algunos defienden a ultranza. Ser eficientes, útiles, prácticos... La Ciencia y la Razón como baluartes indiscutibles de toda decisión. Denostando los sentimientos, la capacidad de admitir, aceptar y convivir con las limitaciones cuando no se puede uno escapar de quien es ni de sus sentimientos, que no por mucho reprimirlos dejan de existir [...]
Desde pequeñita he vivido creciendo en una sociedad machista, racista y localista. Lo de cogerle tirria a los mayores ha sido de una generación a otra, y ahora parece que van los niños detrás ¡qué horror! no quedará nadie para ser feliz con sus privilegios.
Tratamos mal al niño porque pregunta, al mayor porque es pesado, a la mujer porque engendra [a sus] hijxs por encima de todo, a los pobres porque son unos vagos, a los inmigrantes por nacer donde han nacido, a los gitanos por no ser payos, a los sordos por no oir... ¡y sigo y nunca paro! ¡los animales! ¡las plantas! ¡la vida!
--
El caso es que yo me siento todavía culpable. Culpable por mis privilegios, y a la vez por no tener todos los esperables (por dudar con certeza si la ciencia y la eficiencia como valor supremo valen) También por ser mujer, por ser discapacitada, por robar a mis compañexs sin aportarles nada, molestando porque se sienten mal al no poder [yo] hacer lo que sin mí harían sin duda. Me siento culpable por querer desear "ser normal", por creer que este sistema, en general, no sirve. Por no creer en la educación formal, ni en el progreso, ni en la tecnología... Porque además, según lo digo, me espetan que entonces cómo iba a poder escribir, caminar, mismamente vivir. Entonces tienes que abandonar esa crítica intrínseca que sientes y te recorre todo el cuerpo y debes, además, transformarla encima en agradecimiento. Agradecer la luz eléctrica, la medicina, los I-pads, ¿a pesar de todo? ¡Sí, por supuesto! A pesar del desequilibrio social, de especies, para con el mundo. A pesar del miedo a la muerte, a tus compañerxs -cuando no a ti mismx- a pesar de negarme quién soy y lo que quiero durante todos y cada uno de los días de mi vida.
Hay que estar agradecida a la opresión que nos permite vivir "más y mejor" en cantidad, primando frente a la calidad. Nos estamos convirtiendo en predadores y yo solo quiero ser ñu, elefante, oveja, girafa ¡escarabajo pelotero! roca, gema, piedra...
Desde pequeñita he vivido creciendo en una sociedad machista, racista y localista. Lo de cogerle tirria a los mayores ha sido de una generación a otra, y ahora parece que van los niños detrás ¡qué horror! no quedará nadie para ser feliz con sus privilegios.
Tratamos mal al niño porque pregunta, al mayor porque es pesado, a la mujer porque engendra [a sus] hijxs por encima de todo, a los pobres porque son unos vagos, a los inmigrantes por nacer donde han nacido, a los gitanos por no ser payos, a los sordos por no oir... ¡y sigo y nunca paro! ¡los animales! ¡las plantas! ¡la vida!
--
El caso es que yo me siento todavía culpable. Culpable por mis privilegios, y a la vez por no tener todos los esperables (por dudar con certeza si la ciencia y la eficiencia como valor supremo valen) También por ser mujer, por ser discapacitada, por robar a mis compañexs sin aportarles nada, molestando porque se sienten mal al no poder [yo] hacer lo que sin mí harían sin duda. Me siento culpable por querer desear "ser normal", por creer que este sistema, en general, no sirve. Por no creer en la educación formal, ni en el progreso, ni en la tecnología... Porque además, según lo digo, me espetan que entonces cómo iba a poder escribir, caminar, mismamente vivir. Entonces tienes que abandonar esa crítica intrínseca que sientes y te recorre todo el cuerpo y debes, además, transformarla encima en agradecimiento. Agradecer la luz eléctrica, la medicina, los I-pads, ¿a pesar de todo? ¡Sí, por supuesto! A pesar del desequilibrio social, de especies, para con el mundo. A pesar del miedo a la muerte, a tus compañerxs -cuando no a ti mismx- a pesar de negarme quién soy y lo que quiero durante todos y cada uno de los días de mi vida.
Hay que estar agradecida a la opresión que nos permite vivir "más y mejor" en cantidad, primando frente a la calidad. Nos estamos convirtiendo en predadores y yo solo quiero ser ñu, elefante, oveja, girafa ¡escarabajo pelotero! roca, gema, piedra...
lunes, 11 de noviembre de 2013
Reflexiones
A veces pienso que si hubiera nacido fuera de todo esto, ya habría muerto más veces que un gato ¡solo mírame ahora! para ver que, de hecho, un par de veces ¡al menos y contando por lo bajo! ya he resucitado. Y me pregunto yo sola susurrando si estaría dispuesta a asumir las consecuencias; a morir, a sufrir, a pasar dolor, hambre, frío, sueño... ¿durante cuánto tiempo? El dolor me cuesta, el hambre... Una muerte digna se me representa casi tan difícil de concebir como una vida digna a día de hoy. Sin embargo nos convencemos unos a otros que se está bien aquí, en esta cárcel, porque nos libera de todos esos demonios. Y ciertamente se está bien. La capacidad de adaptación mental del ser humanx es verdaderamente admirable. (Si yo me quiero tal y como soy ahora, tetrapléjica, calcula el ego invertido en la historia de las humanidades). También me apartaría con gusto para dejar espacio a aquellxs con más ego que yo, que lxs habrá, me figuro, para que sean ellxs lxs que hagan aquello que tengan que hacer. Los que se muestran más seguros, con iniciativa... todas esas características buenas que deben tener para que te cojan en cualquier empresa "líder en su campo".
Y en realidad estoy agradecida a la vida, y la vida trae consigo todas estas... triquiñuelas. Estoy &encantada de haberme conocido, lo confieso& (y a veces no. Y a veces me da igual, porque todo da igual ¿verdad, Vieja?)
Somos todos pequeños asesinos en potencia, pequeños tiranos. La globalización nos trae la cómoda invisibilidad de ver cómo nuestros actos cotidianos afectan negativamente a nuestros semejantes; animales, plantas y piedras. ¡Nos da igual! Porque no lo vemos, porque la consciencia no abarca todo lo que realmente estamos causando cuando estamos produciendo/consumiendo. La venta en el mercado internacional, el ansiado aumento de empleo. Consumimos &naranjas en agosto y uvas en abril&, priorizando nuestras apetencias a la Naturaleza. Y es que quizás nuestra naturaleza sea, al fin, de esa sabia manera. Autodestructiva. Nacidos para inmolarnos, la humanidad camina hacia su propio suicidio dejando colgajos de _____ por todos lados. &No todo está perdido& porque tampoco hay nada ganado.
Creo que tenemos un desdoblamiento de personalidad considerable en esta sociedad. Por un lado intentamos ser felices cada día, estar agradecidxs de lo que somos, hacemos y tenemos. Y por otro no soportamos ser, hacer y tener. Y entremedias todo el abanico infinito de posibilidades que te imagines.
Yo no quiero desdoblarme, ni dividirme. Ni ser parte activa de esta gran comedia de salón ejecutada en el backyard de algún dios aún no inventado. Aunque ya estoy demasiado dentro de la obra y, si bien quisiera no tener apuntador, ya sé que sin él me quedaría parada, cual tetrapléjica.
Y en realidad estoy agradecida a la vida, y la vida trae consigo todas estas... triquiñuelas. Estoy &encantada de haberme conocido, lo confieso& (y a veces no. Y a veces me da igual, porque todo da igual ¿verdad, Vieja?)
Somos todos pequeños asesinos en potencia, pequeños tiranos. La globalización nos trae la cómoda invisibilidad de ver cómo nuestros actos cotidianos afectan negativamente a nuestros semejantes; animales, plantas y piedras. ¡Nos da igual! Porque no lo vemos, porque la consciencia no abarca todo lo que realmente estamos causando cuando estamos produciendo/consumiendo. La venta en el mercado internacional, el ansiado aumento de empleo. Consumimos &naranjas en agosto y uvas en abril&, priorizando nuestras apetencias a la Naturaleza. Y es que quizás nuestra naturaleza sea, al fin, de esa sabia manera. Autodestructiva. Nacidos para inmolarnos, la humanidad camina hacia su propio suicidio dejando colgajos de _____ por todos lados. &No todo está perdido& porque tampoco hay nada ganado.
Creo que tenemos un desdoblamiento de personalidad considerable en esta sociedad. Por un lado intentamos ser felices cada día, estar agradecidxs de lo que somos, hacemos y tenemos. Y por otro no soportamos ser, hacer y tener. Y entremedias todo el abanico infinito de posibilidades que te imagines.
Yo no quiero desdoblarme, ni dividirme. Ni ser parte activa de esta gran comedia de salón ejecutada en el backyard de algún dios aún no inventado. Aunque ya estoy demasiado dentro de la obra y, si bien quisiera no tener apuntador, ya sé que sin él me quedaría parada, cual tetrapléjica.
sábado, 9 de noviembre de 2013
ciudadanx de pleno derecho
Bueno...
Por aquello que me toca de cerca, ahora que estoy intentando volver a quererme a mí y al mundo (ie. sociedad) desde la perspectiva de quien soy y dónde/cómo me he criado y quedado y tal...
He leído un post de un hombre estadounidense blanco que fue a una convención que iba a tratar el tema de la discapacidad y resultó que el lugar donde se celebraban las jornadas era inaccesible. Él, en silla de ruedas, no pudo entrar ¡después de haber llegado hasta allí! [peripecia que también relata en su post. Y es que moverse siendo dependiente físico no es fácil -lo aclaro para los q no seáis dependientes físicos q seréis la mayoría-] y escribió sus impresiones, indignación y reflexiones que compartió en su blog.
<< I cannot help but conclude she and all others present who were about to spend seven hours discussing disability assumed a scholar with a disability would not be present. [...] I was angry and humiliated. [...] Access and inclusion was never valued. Inclusion was never deemed a priority. [...] How can people supposedly interested in disability appear to be content excluding the voices of people with a disability >>
I agree.
Lo que me llama la atención es que esta persona -y los yankees en general, por lo que he venido viendo...- tenga tan clara la determinación de verse como ciudadano de pleno derecho (exigiendo incluso más que rampas) cuando a mí solo me sale todavía agradecer que me levanten en volandas cuando este mundo pensado para los "bipedal people" me pone escaleras, bordillos, mesas altas.. en 6 de cada 5 establecimientos. Por no hablar de baños accesibles, rutas naturales y un larguísimo etcétera de nunca acabar. Que me siento yo pequeñita y culpable de molestar cuando la gente achaca a mi falta de movilidad que ellos pierdan unos minutos valiosos esperando que me acomode en el autobús -cuando ha resultado por una vez que la rampa funciona-, cuando obligo a mis amigxs a hacer rutas sencillas y aburridas, tardes alrededor de una mesa, viajes donde la logística vence a cualquier iniciativa casi antes de empezar, así que no empiezan, mueren las ganas en el interior de mi cabeza...
En fin...
Tengo todavía q trabajar mucho en mi autoestima, supongo, porque exigir a lo yankee como si mereciera derechos sociales y laborales todavía no me atrevo, que estoy de prestao y soy más exterminable que la mayoría de los que me están leyendo y eso, quieras que no... ¡así nos va! Pero es que, ciertamente, podría ser peor. ¿Está mal agarrarse a eso?
Por otro lado y también por la otra gran parte que me toca... ¡intérpretes! Que entiendo que esto de la silla es como muy obvio y la gente enseguida se da cuenta de las barreras arquitectónicas (aunq hay muchas más, pero ese sería otro tema) que tenemos y que nos impiden acceder a eventos que muchxs dan por sentado. Pero ahí tenemos información a mansalva en medios auditivos y/o visuales
---
<< No puedo más que concluir que ella y las otras personas que estaban a punto de reunirse durante más de siete horas para debatir sobre la discapacidad asumieron que un licenciado con discapacidad no formaría parte de su comitiva. [...] Me sentí enfurecido y humillado [...] No se evaluó en ningún momento de la preparación del evento el acceso y la inclusión, las cuales no se consideraron en ningún momento como prioridades. [...] ¿Cómo pueden, personas supuestamente interesadas en la discapacidad, excluir las voces de las personas con discapacidad? >>
Estoy de acuerdo.
Por aquello que me toca de cerca, ahora que estoy intentando volver a quererme a mí y al mundo (ie. sociedad) desde la perspectiva de quien soy y dónde/cómo me he criado y quedado y tal...
He leído un post de un hombre estadounidense blanco que fue a una convención que iba a tratar el tema de la discapacidad y resultó que el lugar donde se celebraban las jornadas era inaccesible. Él, en silla de ruedas, no pudo entrar ¡después de haber llegado hasta allí! [peripecia que también relata en su post. Y es que moverse siendo dependiente físico no es fácil -lo aclaro para los q no seáis dependientes físicos q seréis la mayoría-] y escribió sus impresiones, indignación y reflexiones que compartió en su blog.
<< I cannot help but conclude she and all others present who were about to spend seven hours discussing disability assumed a scholar with a disability would not be present. [...] I was angry and humiliated. [...] Access and inclusion was never valued. Inclusion was never deemed a priority. [...] How can people supposedly interested in disability appear to be content excluding the voices of people with a disability >>
I agree.
Lo que me llama la atención es que esta persona -y los yankees en general, por lo que he venido viendo...- tenga tan clara la determinación de verse como ciudadano de pleno derecho (exigiendo incluso más que rampas) cuando a mí solo me sale todavía agradecer que me levanten en volandas cuando este mundo pensado para los "bipedal people" me pone escaleras, bordillos, mesas altas.. en 6 de cada 5 establecimientos. Por no hablar de baños accesibles, rutas naturales y un larguísimo etcétera de nunca acabar. Que me siento yo pequeñita y culpable de molestar cuando la gente achaca a mi falta de movilidad que ellos pierdan unos minutos valiosos esperando que me acomode en el autobús -cuando ha resultado por una vez que la rampa funciona-, cuando obligo a mis amigxs a hacer rutas sencillas y aburridas, tardes alrededor de una mesa, viajes donde la logística vence a cualquier iniciativa casi antes de empezar, así que no empiezan, mueren las ganas en el interior de mi cabeza...
En fin...
Tengo todavía q trabajar mucho en mi autoestima, supongo, porque exigir a lo yankee como si mereciera derechos sociales y laborales todavía no me atrevo, que estoy de prestao y soy más exterminable que la mayoría de los que me están leyendo y eso, quieras que no... ¡así nos va! Pero es que, ciertamente, podría ser peor. ¿Está mal agarrarse a eso?
Por otro lado y también por la otra gran parte que me toca... ¡intérpretes! Que entiendo que esto de la silla es como muy obvio y la gente enseguida se da cuenta de las barreras arquitectónicas (aunq hay muchas más, pero ese sería otro tema) que tenemos y que nos impiden acceder a eventos que muchxs dan por sentado. Pero ahí tenemos información a mansalva en medios auditivos y/o visuales
---
<< No puedo más que concluir que ella y las otras personas que estaban a punto de reunirse durante más de siete horas para debatir sobre la discapacidad asumieron que un licenciado con discapacidad no formaría parte de su comitiva. [...] Me sentí enfurecido y humillado [...] No se evaluó en ningún momento de la preparación del evento el acceso y la inclusión, las cuales no se consideraron en ningún momento como prioridades. [...] ¿Cómo pueden, personas supuestamente interesadas en la discapacidad, excluir las voces de las personas con discapacidad? >>
Estoy de acuerdo.
lunes, 4 de noviembre de 2013
una de civil rights
Ahora que tengo más tiempo, o que me invento que lo tengo, aprovecho para ir a sitios de mi lista que tenía apuntados desde hace meses. Uno de ellos era el Museo Afroamericano... ¡que se abrirá en el 2015! jarl ¡pues sí que me cunde a mí el tiempo libre!
Mi gozo momentáneamente en un pozo, resolví enseguida meterme en el museo de Histora Americana a secas - se ve que los Americanos son solo los colonos blancos, porque los negros y los nativos tienen los suyos propios (museos, digo)-. Pasé a una sala con objetos míticos como la Rana Gustavo, los guantes de boxeo de no sé quién, la chupa famosa de no sé cuál... Y entonces vi que había una sala dedicada a la emancipación negra, que era lo que en realidad iba yo buscando, no sé por qué... "CUERPO LLAMA" que dicen los Sordos españoles.
Estaba estructurada en dos secciones, una que explicaba la lucha de los esclavos africanos por conseguir la libertad (¡se vendían negros como se venden ahora coches de segunda mano!) que concluyó con la proclamación de la emancipación en 1863, y otra de su desobediencia pacífica y civil para conquistar los derechos sociales (los lugares públicos estaban divididos para el uso de blancos y negros -white and colored-) que dio lugar a la aprobación de la ley de los derechos civiles en 1964. Un año después votaban algunos ciudadanos negros -los que quisieron/seatrevieron-.
Fue interesante porque con eso de hacer los museos interactivos y atractivos y motivar a los visitantes para que muestren interés en las exposiciones, había por allí una muchacha cantando gospel que cuando terminó nos contó la anécdota concreta de desobediencia civil en la que cuatro estudiantes negros se sentaron y pidieron ser atendidos en una cafetería solo para blancos. E hizo una pregunta que aún hoy sigo pensando... ¿por qué estos cuatro negros querrían dejar su dinero en un local racista?
Es una cuestión que me vengo planteando desde tiempos inmemoriales... ¿por qué nos empeñamos en seguir haciendo girar esta rueda que coge inercia? Al final todos seremos iguales (ante el consumismo), quizás. Y puede que lleguemos a tener todos la misma lengua. Puede que eso sea bueno por alguna razón que no acabo de comprender en lo más profundo de mi ser... o puede que sea nomás que una consecuencia, pero que "en general esté bien". O merezca la pena. Claro. Cuando todos hayamos encontrado el consuelo, estaremos encantados de este y otros planetas y de la historial "universal", que siempre deja algunos hilajos sueltos, pero, you know... ¡pajas! (que, quien más quien menos, todos las solemos retirar, si no fuera porque, como me pase un pelín más de rosca, diría que ni sé separar los granos ya).
Se inventaron una enfermedad allá por la época en que andaban revueltos los esclavos; la drapetomanía, cuyos síntomas consistían en tener el deseo obsesivo e irrefrenable de ansiar la libertad, incluso por encima de la propia vida. Y que germinaba en "los negros" como consecuencia de que sus dueños les tratasen con demasiada permisividad, casi como iguales ¡claro! ¡luego se subían a la parra y se creían hasta que eran como las personas blancas! ¡qué degeneración atroz! ¿a dónde vamos a llegar?
A mí a veces me da por pensar que yo también tengo síntomas de una enfermedad que se me está por diagnosticar. Esto de la tetraplejia es un oscuro laberinto de los más negros donde me he perdido (¡toco madera! y aso con dulzura el hilo de Ariadna con nudos gordianos ¡o cucufateros! jaja) Hablaría con gusto de la libertad que Cernuda describió en sus versos, pero otra física me apremia y atenaza los anhelos. Y sonrío, no creáis que finjo, porque no sería sino cierto. Pero estos hilajos que no acabo de entretejer en el tapiz de mi pequeño universo me andan mareando la perdiz, y así, entre que vuelan otras cientos, yo no me atrevo a cogerla, no vaya a ser que la apachurre y no pueda volver en su balcón los nidos a colgar...
Mi gozo momentáneamente en un pozo, resolví enseguida meterme en el museo de Histora Americana a secas - se ve que los Americanos son solo los colonos blancos, porque los negros y los nativos tienen los suyos propios (museos, digo)-. Pasé a una sala con objetos míticos como la Rana Gustavo, los guantes de boxeo de no sé quién, la chupa famosa de no sé cuál... Y entonces vi que había una sala dedicada a la emancipación negra, que era lo que en realidad iba yo buscando, no sé por qué... "CUERPO LLAMA" que dicen los Sordos españoles.
Estaba estructurada en dos secciones, una que explicaba la lucha de los esclavos africanos por conseguir la libertad (¡se vendían negros como se venden ahora coches de segunda mano!) que concluyó con la proclamación de la emancipación en 1863, y otra de su desobediencia pacífica y civil para conquistar los derechos sociales (los lugares públicos estaban divididos para el uso de blancos y negros -white and colored-) que dio lugar a la aprobación de la ley de los derechos civiles en 1964. Un año después votaban algunos ciudadanos negros -los que quisieron/seatrevieron-.
Fue interesante porque con eso de hacer los museos interactivos y atractivos y motivar a los visitantes para que muestren interés en las exposiciones, había por allí una muchacha cantando gospel que cuando terminó nos contó la anécdota concreta de desobediencia civil en la que cuatro estudiantes negros se sentaron y pidieron ser atendidos en una cafetería solo para blancos. E hizo una pregunta que aún hoy sigo pensando... ¿por qué estos cuatro negros querrían dejar su dinero en un local racista?
Es una cuestión que me vengo planteando desde tiempos inmemoriales... ¿por qué nos empeñamos en seguir haciendo girar esta rueda que coge inercia? Al final todos seremos iguales (ante el consumismo), quizás. Y puede que lleguemos a tener todos la misma lengua. Puede que eso sea bueno por alguna razón que no acabo de comprender en lo más profundo de mi ser... o puede que sea nomás que una consecuencia, pero que "en general esté bien". O merezca la pena. Claro. Cuando todos hayamos encontrado el consuelo, estaremos encantados de este y otros planetas y de la historial "universal", que siempre deja algunos hilajos sueltos, pero, you know... ¡pajas! (que, quien más quien menos, todos las solemos retirar, si no fuera porque, como me pase un pelín más de rosca, diría que ni sé separar los granos ya).
Se inventaron una enfermedad allá por la época en que andaban revueltos los esclavos; la drapetomanía, cuyos síntomas consistían en tener el deseo obsesivo e irrefrenable de ansiar la libertad, incluso por encima de la propia vida. Y que germinaba en "los negros" como consecuencia de que sus dueños les tratasen con demasiada permisividad, casi como iguales ¡claro! ¡luego se subían a la parra y se creían hasta que eran como las personas blancas! ¡qué degeneración atroz! ¿a dónde vamos a llegar?
A mí a veces me da por pensar que yo también tengo síntomas de una enfermedad que se me está por diagnosticar. Esto de la tetraplejia es un oscuro laberinto de los más negros donde me he perdido (¡toco madera! y aso con dulzura el hilo de Ariadna con nudos gordianos ¡o cucufateros! jaja) Hablaría con gusto de la libertad que Cernuda describió en sus versos, pero otra física me apremia y atenaza los anhelos. Y sonrío, no creáis que finjo, porque no sería sino cierto. Pero estos hilajos que no acabo de entretejer en el tapiz de mi pequeño universo me andan mareando la perdiz, y así, entre que vuelan otras cientos, yo no me atrevo a cogerla, no vaya a ser que la apachurre y no pueda volver en su balcón los nidos a colgar...
¿Compensa?
Estoy aquí, a las intempestivas horas estadounidenses de las 10 de la noche en mi oficina en Gallaudet. ¿¡Te lo puedes creer!? ¡Una oficina con ventana y todo! ¡¡en Gallaudet University!! ¡Es para morirse de risa! J ¡Yo! Con lo pequeñita que era... ¡y que soy! Tengo la sensación de que un día van a entrar en mitad de mi clase unos señores (probablemente Sordos -y caminantes-) y van a desenmascararme, pidiéndome que vuelva por donde he venido, que deje de inventarme que sé LSE, que deje de querer hacer parecer que tengo capacidad para enseñarla... Incluso hay días que pienso que los señores que llegan a Gallaudet son oyentes, y que nos agarran por los pelos a todos los signantes que habitamos este mundo de los Sordos y nos echan a patadas a ese otro mundo más grande, más horrible, (el “mundo real” que llaman ellos) que ellos mismos han creado a su imagen y semejanza, sin contar con nadie más que sus ombligos... ¡pero bueno! Pesadillas a parte, sigo viviendo un edulcorado sueño.
Soy consciente de todas las contradicciones brutales por las que vagamente deambulo cada día, en cada segundo y pensamiento. Por un lado veo la barbaridad que es esta cultura, esta sociedad consumista e hipertecnológica. Este imperialismo ideológico y moral que queremos extender cual misioneros redentores a lo largo y ancho del planeta del que nos sentimos amos (y hablo como yankee, pero también como europea -cultura occidental capitalista de los Países del Norte-), pero por otro lado veo que, en lo que a mí se refiere, no me viene del todo mal, muy al contrario, me hace mucho bien. Sin la propia tecnología estaría muerta, que no es condición desdeñable pero sí harto restrictiva. No podría caminar ¡ni escribir! que es parte fundamental en esta, mi vida.
Y esto de la tecnología se extiende hasta donde humildemente podemos recordar, que no es mucho. En lo que a mi campo se refiere (y es que ahora, como siempre, no puedo más que pensar a través del lenguaje y su más popular expresión, que son las lenguas) la escritura que me viste y calza no alcanza más que a unos 2100 años atrás (tecnología esta del escribir a la cual, por cierto, Sócrates se oponía, como mi padre al internés, jaja), pero aquí nos tienes a más de 1000 millones de personas chapurreando -o “destrozándolo”, que dirían algunos exquisitos y conservadores cultos- el latín ¡y su grafía! La cual utilizamos unas 2000 millones de personas en todo el mundo ¡y aumentando! El inglés se extiende cada día, y en lo que a lenguas de signos se refiere, la ASL va copando territorios por momentos. Es un hecho parece que imparable. ¿lo es? ¿a alguien le importa? ¿merece la pena? ¿compensa? Me imagino a algún utilitarista argumentando convencido, puede incluido que hasta sin parpadear si quiera, que es muy útil para comunicarse y todo lo que ello conlleva; aplicar los conocimientos que de otra forma ¿para qué servirían?, hacer comunidad ¡y un mundo mejor! ¡y vaya usté a saber cuántas ilusas e inocentes ideas más! ¡¡Y no le faltaría razón, cuidao! Pero a mí me dice siempre tímida una vocecilla que sale desde lo más profundo de mi ombligo creo ¿compensa? Y aquí otra vez la contradicción gigante que me debora por dentro responde vehementemente que no, desde que recuerdo que tengo uso de razón. No compensa morir para que otros vivan acaparando más lo que es de todos o, al menos, no es de nadie. Pero a su vez tampoco compensa vivir, “pase lo que pase”.
Cuando parece que al fin logré atisbar levemente toda la perfecta maquinaria armónica del mundo, me doy cuenta de que en realidad lo que me pasa es que no entiendo nada...L
También es que, por lo visto, soy muy idealista y romántica, y me parece que cualquier lengua pasada fue mejor. O que cualquier lengua minoritaria, cual persona diferente, es intrínsecamente más buena que estas engullidoras máquinas de transformar –cuando no directamente aniquilar- que son los idiomas imperialistas tales como el español o el inglés (también soy bastante etnocentrista... ¡no me falta un complemento!) Me gustaría poder ver, aun que solo fuera por un momento, con malos ojos todo aquello que es externo a mí, como por ejemplo tú, o poder ver con el mismo amor como veo la lengua de signos maya yucateca la cultura que me ha tocado en suerte y que me impregna tanto que realmente me cuesta discerner qué es sangre mía y cuál de todos los que anteriormente me precedieron con la suya misma...
Me castigo muchas veces por todo lo que soy y vengo siendo. Por todo lo que consumo, gasto, extermino, esclavizo, contamino, destrozo en cada movimiento que hago. Que si gasto electricidad, que si hago fotocopias de más, que si vuelo... No tomo Coca-cola sino agua del grifo, compro ”lo justo”, o sea nada que “no sea necesario” (¡me gustaría verme en otra vida con la mitad ¡y el doble! de lo que ahora considero necesario) ¡pero vivo en la capital del engranaje atroz de este momento histórico! ¡Aquí y ahora! ¡¡con un par (de ovarios)!! ¿cómo puede alguien vivir sin volverse loco? Podría irme a vivir a España, que es a donde pertenezco, si realmente creyera que pertenecemos a algo o alguien. Podría irme a Yucatán y aprender a vivir como ellos viven, no como nosotros les imponemos (ahí lo de la silla ¡mierda! me da hasta rabia, a veces ¿o es pena? ¡ya no sé ni nombrar lo que me ocurre de piel para dentro...!) Podría incluso disfrutar de estar aquí, donde estoy, a intempestivas horas de la noche (ya las 23:30) creyendo que hay algo remoto que infinitésimamente se puede controlar, y que realmente el enseñar LSE a signantes nativos a través de la ASL y alguna que otra lengua más sirve para hacer de este mundo un lugar mejor. Que poner en contacto a Sordos allende los mares cambia de algún modo la inercia de la Historia. Que documentar los signos de Haití preserva y ralentiza esta masacre que acabará por diezmar al virus del ser humano que en realidad lo que pasó es que nunca hubo de proliferar tanto. Que trabajar con niños en riesgo de exclusión social, visitar a presos en cárceles, compartir momentos con homeless en las calles tiene algún beneficio ulterior más que saciar mi sed de absurdo contacto humano y desesperación por emerger de las aguas profundas de la injusticia social que hemos creado por ambiciosos y avaros. Que siga yo viviendo mi vida, siendo quien soy, una mujer tetrapléjica entre otras cosas, es ya mismamente un fin universal en sí mismo, llenando así este mundo en el que todos vivimos con mi manera de ser y estar en él, que no es imprescindible, pero sí lo enriquece de manera única y especial...
Entonces yo sola me contesto, cual Morla milenaria, que << todo se repite eternamente: el día y la noche, el verano y el invierno.. el mundo está vacío y no tiene sentido. Todo se mueve en círculos. Lo que aparece debe desaparecer y lo que nace debe morir. Todo pasa: el bien y el mal, la estupidez y la sabiduría, la belleza y la fealdad. Todo está vacío. Nada es verdad. Nada es importante.>> Quizás solo sea una burda purga a mi lacerante sentimiento de culpabilidad, pero no puedo vivir subyugada a él, porque además, haga lo que haga, no se termina de ir, apenas sí empieza a darse cuenta de que está.
Cuando me pongo a pensar, preferiría entonces no pensar, y ser solo acción. Y cuando actúo se me olvida este desasosiego vital que no es más que germen mismo de que estoy viva, constreñida en mi cuerpo. Quisiera compartirme en alma con todo lo que es y me rodea, pero entre que pasa y no pasa, aquí sigo disfrutando de todo aquello por los que otros lucharon incansables, se rompieron el seso. Y ahora yo, usufructuaria de esta herencia que en realidad desconfío muy mucho de que sea buena para nadie, yo incluida, ando viendo cómo la traspaso como mejor pueda, sin hacer mal a nadie, todo lo contrario, estando plenamente convencida de que en realidad lo único válido de todo esto es que cada uno busque, encuentre y disfrute su camino, junto a todos y todo.
Luego lo de que no creo en el sistema, ni en la educación, ni en la escritura, ni ya si quiera en las lenguas (q no en el lenguaje ¿¡cómo no podría creer en el lenguaje!?) es harina de otro costal. También siento que he anulado mi capacidad de criterio y juicio, y no sé si eso fue labor de la tetraplejia, el desamor, la educación superior de calidad, la cultura yankee... Este saberme incapaz de empatizar, cuando el tiempo o la sociedad nos exige hacerlo al orden de mil historias por segundo, cual máquina de churros o fábrica de ensamble de coches, me desgasta el sentido común, me agota la impaciencia.
Y no quisiera que sonara mártir o victimista, ni tampoco privilegiada o sensacionalista (&Ni tan arrepentida ni encantada de haberme conocido, lo confieso&) Tan solo son ideas que he vomitado en un documento de texto en blanco, sin orden ni concierto, y que no sé si tienen alguna cohesión y/o coherencia... ¿se entiende algo de lo que escribo? ¿tiene sentido? ¿compensa?
martes, 29 de octubre de 2013
Salvemos las ranas
Llegué a casa y vi un documental de ranas ¡ya ves
tú! que me ha dado por ahí esta semana. Voy a rachas; en verano fueron los
hipopótamos, hace un par de semanas estos 3 en 1 de “The corporation” que te dan ganas
de arrancarte las venas ¡ains!, y ahora empecé tímidamente y de casualidad con
los batracios, y resulta que es interesantísimo, cual ¿¡qué te voy a decir yo!?
¡la ciencia, el fútbol, el arte, la tecnología! o lo que sea que te resulte apasionante en sí mismo. Salían
científicos recorriendo selvas y pantanos buscando huidizos anfibios donde
antes saltaban centenares a cada paso que daban. Estos bichos tienen más de 250 millones de años ¡se dice pronto! sobrevivieron a los dinosaurios, asteroides y eras
glaciares adaptándose en más de mil formas por todo el globo terráqueo, y ahora
están desapareciendo especies alarmantemente. Y allí tienes a los paisanos
recogiéndolas, curándolas diariamente, mudándolas de territorio (en helicóptero
van, las señoritas, para no estresarse durante 5 horas en los meneos de una
mochila), entregándose en cuerpo y alma a un hercúleo proyecto que da sentido a
sus vidas, las de las ranas y todas sus compañeras.
Gracioso, porque, como todos los mundos esculpidos a un tamaño manejable, ellxs creen que están haciendo lo que buenamente deben hacer, dado el grado de conciencia que han adquirido. Y dentro de esa labor, se plantean si lo que están haciendo está bien o no, es lo correcto… ¡por el amor de dios! ¡¡son solo unas ranas!! Y ahí es donde se me abre la puerta de la mente; si una persona vale más que la humanidad entera, un niño más que un grupo [scout], un sordo más que todo el mundo oyente… ¿¡qué no valdrá una rana!? Y, donde dice rana, digo diego… Que a mí me haya dado por los sordos, como a otros por los inmigrantes, refugiadxs, putas, yonkis, ancianxs, gitanxs o negrxs, es solo una aleatoriedad brutal que puede se halle imbuida de una magistral obra espléndidamente orquestada para la existencia como ente global del que somos parte (¿pues no habrá gente que luche por las mujeres tetrapléjicas, porque… ¡qué sé yo por qué! porque estaba eso puesto de algún modo en sus genes? advocates o allies, les llaman aquí a esa gente)
Intento entender por qué me tocó a mí esta china, y
también me pregunto si el transformarme en discapacitada yo misma tiene algún
secreto código de conducta que era necesario aplicarme para seguir en este
mundo por siempre de los jamases. Para realmente llevar a cabo el papel en
esta, la obra de mi modesta y sencilla vida…
También pienso que fue un precio vital alto pagado por hacer realidad mis sueños, o que incluso lo conjuramos susurrando con amor y en secreto Didnt y yo para que él también tuviera la antesala de su porvenir ya con sensación de triunfo y derrota desde el principio de los tiempos.
También pienso que fue un precio vital alto pagado por hacer realidad mis sueños, o que incluso lo conjuramos susurrando con amor y en secreto Didnt y yo para que él también tuviera la antesala de su porvenir ya con sensación de triunfo y derrota desde el principio de los tiempos.
Da ya igual todo, porque así sucedió y sucede cada
día, y estoy siempre en el momento justo en el sitio adecuado, luciendo
fulgurante esta eterna suerte que me caracteriza y quizás no merezco, pero no
soy yo quién para disponer tales disquisiciones morales supremas que no atañen
a los vulgares humanos sino quizás solo a los dioses, en los que -me apresuro a
decir aleccionada- no creo.
¡En fin! Que me hace gracia, cada uno con nuestra
certeza indecisa en el mundo. Y tirando pa´lante día a día, disfrutando, como
queriendo querer…
Uno de los científicos decía que “nunca se rendirá […]
que en eso es en lo que piensa cada mañana” ¡en salvar a las ranas! ¡qué majico!
Y habrá que salvarlas, sí, porque se están extinguiendo y algo habrá que hacer…
¡por hacer algo, aunq nada más sea! Parece ser que es la tónica general del mundo que
nos rodea.
Que el cambio siempre existió y que el planeta
seguirá estando millones de años después de habernos extinto (si no colonizamos
Marte, you know…) es tan obvio como parece. Y que desde que tenemos documentos
escritos, siempre ha habido sabios quejándose del sistema, de la juventud
acomodada, del inminente fin de la raza humana por autodestrucción masiva…
jajajaj. Parece que estemos siempre en el momento álgido de la Historia, justo
en el lugar adecuado. Es para morirse de risa.
Quizás haya sonado derrotista… pero es solo
sentir que sigo siempre dudando de lo que pienso, no vaya a ser que me lo crea ¡y
entonces sí que es cuando se lía!
Aquí
te dejo un link a un monologuista yankee [Geoge Carlin] que lo ilustra con un
humor que bien pudiera apellidarse Castellano Errante ¡por ejemplo!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
