Páginas

sábado, 9 de noviembre de 2013

ciudadanx de pleno derecho

Bueno...

Por aquello que me toca de cerca, ahora que estoy intentando volver a quererme a mí y al mundo (ie. sociedad) desde la perspectiva de quien soy y dónde/cómo me he criado y quedado y tal... 

He leído un post de un hombre estadounidense blanco que fue a una convención que iba a tratar el tema de la discapacidad y resultó que el lugar donde se celebraban las jornadas era inaccesible. Él, en silla de ruedas, no pudo entrar ¡después de haber llegado hasta allí! [peripecia que también relata en su post. Y es que moverse siendo dependiente físico no es fácil -lo aclaro para los q no seáis dependientes físicos q seréis la mayoría-] y escribió sus impresiones, indignación y reflexiones que compartió en su blog.

<< I cannot help but conclude she and all others present who were about to spend seven hours discussing disability assumed a scholar with a disability would not be present. [...] I was angry and humiliated. [...] Access and inclusion was never valued. Inclusion was never deemed a priority. [...] How can people supposedly interested in disability appear to be content excluding the voices of people with a disability >>

I agree.

Lo que me llama la atención es que esta persona -y los yankees en general, por lo que he venido viendo...- tenga tan clara la determinación de verse como ciudadano de pleno derecho (exigiendo incluso más que rampas) cuando a mí solo me sale todavía agradecer que me levanten en volandas cuando este mundo pensado para los "bipedal people" me pone escaleras, bordillos, mesas altas.. en 6 de cada 5 establecimientos. Por no hablar de baños accesibles, rutas naturales y un larguísimo etcétera de nunca acabar. Que me siento yo pequeñita y culpable de molestar cuando la gente achaca a mi falta de movilidad que ellos pierdan unos minutos valiosos esperando que me acomode en el autobús -cuando ha resultado por una vez que la rampa funciona-, cuando obligo a mis amigxs a hacer rutas sencillas y aburridas, tardes alrededor de una mesa, viajes donde la logística vence a cualquier iniciativa casi antes de empezar, así que no empiezan, mueren las ganas en el interior de mi cabeza... 
En fin...
Tengo todavía q trabajar mucho en mi autoestima, supongo, porque exigir a lo yankee como si mereciera derechos sociales y laborales todavía no me atrevo, que estoy de prestao y soy más exterminable que la mayoría de los que me están leyendo y eso, quieras que no... ¡así nos va! Pero es que, ciertamente, podría ser peor. ¿Está mal agarrarse a eso?

Por otro lado y también por la otra gran parte que me toca... ¡intérpretes! Que entiendo que esto de la silla es como muy obvio y la gente enseguida se da cuenta de las barreras arquitectónicas (aunq hay muchas más, pero ese sería otro tema) que tenemos y que nos impiden acceder a eventos que muchxs dan por sentado. Pero ahí tenemos información a mansalva en medios auditivos y/o visuales

---
<< No puedo más que concluir que ella y las otras personas que estaban a punto de reunirse durante más de siete horas para debatir sobre la discapacidad asumieron que un licenciado con discapacidad no formaría parte de su comitiva. [...] Me sentí enfurecido y humillado [...] No se evaluó en ningún momento de la preparación del evento el acceso y la inclusión, las cuales no se consideraron en ningún momento como prioridades. [...] ¿Cómo pueden, personas supuestamente interesadas en la discapacidad, excluir las voces de las personas con discapacidad? >>

Estoy de acuerdo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario