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viernes, 29 de julio de 2011

Diario de una buena-tetra [en Salamanca]


DÍA1

Llego y el ascensor, q iba a estar instalado antes de q yo viniera, se ha retrasado... una semana. 

¡No pasa ná! Me voy con mi colega a su casa más acessible (en su coche más accesible) tres días.

Cuando vuelvo, serán solo 2 ó 3 días más encerrada en casa... ¡soportable! 

[Además q mi portal tiene una plaquita de un dibujillo de una persona en silla en blanco con fondo azul, y a lo mejor por eso tenemos dos ascensores, y aunq uno esté reformándose para que las personas en silla de carne y hueso podamos entrar y salir con plena libertad de movimiento, puedo mal q bien utilizar el otro – más mal que bien, sí, pero mejor mal q nada, i guess...]

DÍA 2

Bajo en bus al Centro a cenar con mis colegas (tengo suerte de venir en verano a España porque hace muy bueno y hay terrazas en todos lados1 – aunq algunas me impidan pasar por la acera a veces tb... ¡todo no se puede tener, dicen...). 

Cuando salgo por la rampa de la puerta del medio y la recogen, hay una terraza plantada allí, con hueco para que pasen las personas andantes entre las sillas sin ruedas, si quieren. No pasa nada, porque yo puedo rodear... pero por la izquierda no, que hay un poste y mi silla con ruedas es demasiado ancha para ese espacio, asíque sólo tengo que recordar que, cada vez que baje de mi casa al Centro en bus, tengo que rodear la terraza por la derecha. 

Tengo muy mala memoria y a lo mejor vuelvo a ir por la izquierda otras dos o tres veces antes de memorizarlo... pero eso es culpa mía, no de la terraza. ¡¡Y las terrazas solo son en verano!! :-D asíque en invierno podré bajar a la Plaza sin tener que memorizaar la lista de los reyes godos! o... ¡lo que sea! (¿he dicho ya que tengo muy mala memoria?)

DIA 3

Tengo la suerte de tener amigos que quieren verme a mi palacio de cristal, y que no les importa - ¡al contrario! (es que soy muy, muy suertuda :-) - echarme una mano para bajar por el otro ascensor. Así que ayer, cuando vino a verme un amiguito, bajamos juntos  desde mi Palacio al Centro – esta vez quería invitar a cenar a mi Mamá, porque la quiero mucho y como no puedo cocinar porque mis manitas tb están un poco desconectadas de mi cerebro... ¡pues eso! -  "¡¡Inés!! ¡¡Acuérdate de que, cuando bajes en la parada de la Plaza tienes que rodear por la izquierda!!" (tengo mala memoria, pero siempre he sido buena estudianta ;-P)

¡¡Pero primero el 1 y luego el 2!! Primero tengo que subirme al autobús. 

Esperamos solos en la parada, llega vacío y se lamenta el conductor de que no pueda subir de ninguna de las maneras a su coche (si yo tuviera bien conectadas las manos, a lo mejor mi silla era de empujar en vez de eléctrica, y entonces podrían, entre el autobusero y mi gran amigo, subirme a su coche... Yo siento que el señor conductor no pueda ayudarme porque mis manos estén desconectadas de mi cerebro...) 

¡Bueno! Supongo que se habría roto esa tarde y que el señor conductor le diría a la persona arregladora de las rampas de los autobuses2 que se diera mucha, mucha prisa en arreglarlo, porque había habido una persona que no había podido subir a su autobús esa tarde solo por eso. Yo creo que va a estar arreglado enseguida, porque la verdad que el autobusero parecía muy disgustado...

Yo no me disgusté mucho, porque entiendo que los cacharros a veces se rompen, y no pasa nada, porque se pueden arreglar casi siempre  (y si las personas nos rompemos un cable o lo que sea y no nos pueden arreglar, no pasa nada tampoco. Aunque a veces es un poco más difícil algunas cosas...). 

Bajaría a ver a mi Mamá rodando, pero se nos olvidó anoche poner a cargar la batería del móvil y de la silla, y con la que me quedaba en ese momento, no me da para llamar con uno, y para bajar y subir al Centro3 de Salamanca desde mi calle con el otro...

Menos mal que en mi barrio la gente coge mucho el autobús y por eso pasa uno cada poco rato. Cuando llegó el siguiente autobús, que tenía también el mismo dibujito azul y blanco de mi portal, la rampa si salió, aunque estaba muy muy empinada, como un tobogán. Mi tío Agustín me decía en el parque que hay que ser valiente y tirarse de los toboganes, también de los más pindios, aunque te den un poquito de miedo. Así que mi gran amigo otra vez estuvo a mi lado (bueno, detrás de mi espalda) para subir el alto tobogán del autobús. 

Cuando subimos, ya había alguien allí sentado que venía de más lejos.

Este autobusero tampoco tenía gafas, como el otro. Y tendría que tener más prisa que el otro, porque no esperó a que me sentara bien y arrancó enseguida ¡y casi me caigo!! Menos mal que yo ya voy sentada a todos los sitios y solo me caigo un poquito el tron y no me hago heridas ni nada. Me asusto un poco nada más. 

OTRO DÍA

Hoy tenía que ir a cuidarme los pies a un sitio donde hay una chica muy maja que sabe mucho de cuidar pies y de otras cosas. 

Y yo... tengo que contaros un secreto que me pasa... Que a veces llego tarde a los sitios. O la gente incluso viene más pronto de cuando yo estoy preparada, ahora en mi palacio de cristal... ¡¡no quiero que me pase!! pero a veces me pasa que de repente el tiempo pasa más deprisa y a veces más despacio... ¿a vosotros no os ha pasado nunca? ¡es una cosa curiosísima! No sé por qué los señores mayores que tienen aparatoscopios de esos no lo estudian más... así nos ayudarían a los que nos pasa esto del tiempo a poder estar preparados a tiempo [servir!]

¡Bueno! Pues es que estaba muy cansada por muchas cosas  y me dormí la siesta, y luego estoy aprendiendo ahora a hacer pis de una forma más complicada y entonces también me entretuve con eso, y, aunq ya han pasado 10 días, el ascensor libre y rápido todavía no está instalado, y también me entretuve ahí, y luego como iba corriendo porque llegaba tarde, fui por una acera nueva y cuando llegué al paso de cebra no podía  bajar a él porque cuando alguien pensó contruir ahí una acera a lo mejor no conocía a nadie en silla con ruedas eléctrica y no se dio cuenta de que las personas que vamos en silla con ruedas eléctrica no podemos pasar por ahí. No os enfadéis con él, porque lo hizo sin querer, seguro. Porque además es muy peligroso, porque tuve que dar la vuelta e ir por la carretera donde vienen sofases con ruedas motorizados, y esos van más rápido y tienen sus calles especiales para ir. A lo mejor si hubiera unas calles especiales para las personas que vamos con ruedas, todo sería más fácil y menos peligroso para todos...[*4]

¡Total! Que llegué tarde, pero... ¿sabéis qué pasó? Que a María también le había pasado una de esas cosas con el tiempo, y cuando llegué todavía no estaba preparada!! Asíque tuvimos mucha suerte las dos de que nos pasara eso del tiempo justo a nosotras dos, justo a la vez.

AYER

Ya han pasado casi 2 semanas, y el ascensor sigue sin funcionar... Empiezo a pensar que he tenido mala suerte por quedarme tetra...

HOY

Apagón de luz y agua en toda la calle. ¡Menos mal que me ha pillado en la cama! - que, como con ésto de la tetraplejia me he vuelto muy pija, la tengo, no sólo articulada ¡sino de sube-y-baja! y si el apagón me pilla rodando en casa, con la cama alta... ¡¡a ver quién es ella guap@ que me ayuda a subirme a ella!! (además hoy toca "día de caca"5)

MÑA

Ya funcionará el ascensor nuevo y casi todos, sobretodo yo, seremos un poquito más libres – al menos de movimiento – (y felices!) :-D 

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