Páginas

martes, 3 de febrero de 2015

Disability Studies

Sigo disfrutando por aquí, aprendiendo. Entendiendo este cúmulo ingente de casualidades quizás planeadas ¡qué sabe nadie!

Para empezar, explicaré que esta Universidad que me acoge es "mu apañá". Tiene muchos recursos, está en constante cambio para implementar nuevas tecnologías y dar así un mejor servicio a los estudiantes creando entornos físicos y espacios agradables donde compartir, crecer... ¡ese tipo de cosas, ya sabéis! Yo estoy tremendamente contenta de formar parte de ella de algún modo. Sobretodo de signar y ser signada. ¡Tantas cosas nuevas que ni de lejos pensé jamás que pudieran existir, y sin embargo aquí están, como si llevaran siendo desde el principio de los tiempos!

Este semestre asisto como oyente (valga la redundancia) a un par de clases relacionadas con los "estudios de discapacidad", que podrían ser como los "estudios de género" (o de negros, latinoamericanos, indígenas... ¡Que también los hay!). Y son increíblemente enriquecedoras.

Esta mañana sin ir más lejos he tenido la primera clase con un grupo de alumnxs del máster de "Estudios [de] Sordos" donde el profesor nos moderaba la charla desde cuatro diferentes pantallas ubicadas por la sala (él estaba en Noruega) y hemos debatido durante más de tres horas cuál es el concepto de "normal" y "discapacidad" -también hemos hablado de natural, ideal, convencional...- Todo un ejercicio de generación de conocimiento, al menos en mi cabecita que bailaba contenta intentando entender las diferentes ideas y perspectivas que mis compañerxs aportaban en la discusión.

Será una terapia, será resilencia, será que soy así o me he/han hecho por el camino, pero disfruto cual enana en este nuevo marco teórico que adoptó primero mi cuerpo y ahora risueña mi mente despierta en esta suerte de jardín del edén cada día cuando amanece.

Cuanto menos es irónico que en este primer día de clase, y siempre por impedimentos técnicos, resultase que las cámaras con las que el profesor nos visionaba desde la fría Noruega no nos enfocaran de busto, sino por encima de nuestras cabezas y el Profesor propusiera como solución... ¡que nos pusiéramos de pie cada vez que quisiéramos participar en la discusión! O... que nos pusiésemos todos en otra grada de asientos superiores que para acceder a ellos hay que salvar dos escalones. ¿Cómo? (no me había visto todavía) ¿Resultado? ¡Bueno! Con las prisas y el consabido "hoy lo hacemos así", yo quedé segregada físicamente del grupo de compañerxs. ¡Sin importancia! Sinceramente. Pero curioso. Curioso cuanto menos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario