Páginas

sábado, 20 de julio de 2013

El que ya es pasado...


Futuro

En una habitación cuadrada caben ahora todos mis anhelos.
Cuatro pósters mal puestos, todo temporal.
La cama medio hecha, medio deshecha de amor y calor
Y nada de celos.

Ventanas, armario, ordenador y una estantería
Que sirve de todo y está vacía.

Y así es ahora mi casa, su casa.
Nuestro futuro, mi dicha.

Y quién sabe si mañana seguiré feliz
En esta pequeña hura.
Construida rápida y fríamente,
Que hemos llenado de calor.

Pero ahora es el futuro del ayer
Y ayer quería estar con él
Y en el “para siempre” de mi recién estrenado vocabulario
está en mayúsculas el compartir con él este cuarto,
Esta vida.


---

Y me da como algo en el estómago que la RAE se empeña en llamar pena, 
de no poder compartir contigo lo que ven mis ojos
ahora que el Mundo vuelve a estar floreciente en Primavera. 

Te alejaste y ya estás lejos, dices, y sin embargo te sigo yo sintiendo tan cerca. 
Aunque penetres otros cuerpos, aunque no recuerdes mi silueta. 

Te siento dentro porque allí te tuve innumerables veces 
y te siento también fuera, porque es ahí donde habitas,
en el oscuro y turbador sueño que la realidad creada inventa.

---

Si soy quien yo soy. Entonces, te amo. Y voy a Maputo y te lleno la pared de corazones, de telas africanas, de sonidos del mar... Y te leo los cuentos que escribí en tu ausencia, y te canto, y bailo para q me veas bailar. Y te cocino y te masajeo los pies, y te los beso. De arriba a abajo, parando en medio.

Si fuera yo, pero ya no soy. Soy otra. Tú me hiciste otra. Y ahora camino sentada. Y la vida me pasa murmurando suave cual brisa por debajo de mi piel aún tersa y joven todavía. Llena de ganas.

Estoy llena de ganas de compartirme, de serme en otro, de albergar otra alma. 

Y llegan, desde lugares lejanos.

Estoy casi a punto de olvidar para siempre tus rizos dorados, que no deben ser cortados nunca mientras duermes. Díselo ahora a tu nueva compañera colombiana.

---
Si me buscas, allá lejos,

donde el mar se confunde con el cielo
donde el olvido es, no más.
Si me llamas entonces, y no contesto,
Será que me he vuelto loca, sorda, vieja,
Será que volví a nacer en otra forma
que no siente ni recuerda.
Será, entonces, que no merezco yo la dicha de tu voz,
Ni tú el sublime éxtasis de ver mi silueta.

---

Una vez estuve cerca del amor…
Y lo destrocé con sueños, con tetraplejias,
Con insufrible victimismo de malcriada,
Con energúmeno capricho de doncella.

Una vez estuvo el amor cerca de mí
Y se marchó, despavorido.
Huyó al desenmascararse la crudeza de la vida,
Quizás desmotivado, quizás confundido.

Una vez fui amor, y el amor me hizo.
Me inoculó en la sangre un optimismo absurdo,
de querer ser y estar en el mundo
Y me olvidé entonces, de nosotros mismos.




No hay comentarios:

Publicar un comentario