tú sólo contestas ninguna.
Entonces te llamo yo otras veinte.
Nada mueves tus labios.
Treinta, cuarenta, cien...
A las ciento una el mundo se para.
Decides parpadear
¡y parpadeas!
y las cien veces son nada.
Ahora quizás tardes otras mil
en enjuagarte de nuevo la mirada.
y las cien veces son nada.
Ahora quizás tardes otras mil
en enjuagarte de nuevo la mirada.
---
Lejano te me apareces en el futuro que no llega.
De pasado estás lleno, de delirio, de grandeza.
Y en el presente ya me desbordas
ya de todo color el mundo llenas,
me rodeas por dentro, me vacías por fuera,
qué paz de sabor dulce
que tus labios frutosos me entregan
en lo que llegan otros besos, dices,
en lo que llegan y no llegan...
No hay comentarios:
Publicar un comentario