No estoy (tdv) en proceso de superar una ruptura particular con un ser concreto, sino absorviendo los nuevos lindes -que como el horizonte, cuanto más ruedo más lejos parece/n estar (o, al menos, igual de cerca/lejos)- de la heteronormatividad y la monogamia. De liberar a esta mente en un cuerpo [tetrapléjico] contenida. Este alma. Esta vagina (para reconocerla también pene ¿¡qué sé yoh!?).
Para disfrutar de quién soy, de cómo soy, de lo que siento a cada momento y me hace sentir el universo a través de cada ser concreto del que me enamoro enloquecidamente, la más sin cordura ni medida, solo con la voluptuosidad (¿¡de volupble!?) del sernos y estarnos, las menos con premeditación y alevosía.
Terquedad que sin duda me hace este escribir, este estar viva.
Perseverancia, lo llaman otres, que me regala estos momentos en los cuales parte de mi alma [parte] a tu encuentro todo este amor transido que crece y nunca acaba.
sábado, 15 de agosto de 2015
martes, 5 de mayo de 2015
Se hue-huelen cambios
¿¡Y por dónde empiezo, Inés del alma mía!? ¿Por la
Primavera? El amor. La vida.
Estoy aquí en mi jardincito de nuevo con un buen tiempo que
nada envidiaría a donde me voy porque… ¡qué sé yo por qué! Se me expiraba la
Visa de turista y para ¨reactivarla¨ (port tres módicos meses) tenía que salir
de USA y volver a entrar. Mi plan era volverme a España, pero bien sé ya que
una cosa es lo que tienes en mente y otra lo que te regala la vida…
sicos que antesdiosos menesteres ahorro un montesto de la tetraplejia
-movilidad )
Busqué playa accesible donde
pudiera yo meterme en el mar. Caribe. Playa del Carmen (Tulum). “La primera
playa accessible del Caribe” (sin contar Miami, as far as my experience knows) y
el vuelo affortable. Asíq allá nos fuimos Sara y yo mochila en espalda,
backpack. Y… está mal que lo diga yo, pero todo fue sobre ruedas! :-P jejeje.
Long story short… ¡Buceé! Y conocí
a un montón de gente. Fui al entrenamiento de baloncesto de los huracanes y… y… y… tantas cosas!!
Es tiempo de partir. ¡Y ya me da
penica! Porque aquí estoy como en un sueño… pero será porque me espera un sueño
aún más esscelso.
Para cuidarme, respirar, aprender
y regular. En principio 6 meses… Te iré contando.
Besooooo.
lunes, 27 de abril de 2015
ser yo más norma que muchas otras personas
Queridísimx dárlin del alma nuestra que compartimos
esporádicos.
Vengo intensa. Estoy intensa (y el autocorrector ya empieza
a hacer de las suyas, y el corrector gramatical también quiere alumbrar en este
entierro ¡qué pesadilla! Siempre fui más de puño y letra –excepto en puntuales
ocasiones-, pero por aquello de que no tienes buzón y de que quizás yo luego
pueda usar el copia-pega, aquí me tienes ordenador en mesa. Escuchando un
poquillo de flamenquito, traido a colación por Wayne ¡cuántas cosas en un solo
paréntesis, mae!)
¿¡Qué tal!? ¡Bueno! ¿Por dónde andas? [...] ¡Siempre fuiste mu exagerao, tú! Yo aquí con unos
copitos de nieve y ya me da pereza casi hasta mirar por la ventana…
Anyway! Eso! Aquí. Yo. Vamos a ver si nos centramos un poco,
porque con eso de que “estás dando la vuelta al mundo” (que viste mucho –de
vestir-) y de que tienes un blog para relatar tus hazañas –lo leo de cuando en
vez, no creas tú-, pues parece como que una no tiene nada que contar de sus
ovejitas. Pero nada más lejos de la realidad, amparo (por cierto, Amparo Baró
murió). Está tan lleno de sentido mi segundo acuciante que es quasi imposible
escribir ni hacer practicamente nada. Menos mal que con esto de la tetraplejia
–movilidad reducida, mi Hermano lo llama- me ahorro un montón de todos esos
insidiosos menesteres físicos que antes me consumían parte de la mañana (es un
decir, ahora tengo otros. No vayas tú a creer…)
Pero no puedo escribir con orden y concierto. Me cuesta
mucho. Se me agolpan las ideas, la manera de expresarlas, y en lo que intento
ponerme a relatar una anécdota (¡benigna, beningna!) se me escurren por la
mente otras tantas como el agua por las manos cuando bebes. Tantas, tantas,
tantas… Como si todo ocurriese al mismo tiempo en el mismo lugar. Es una
excelsa vitalidad en un universo físico contenida. ¿¡A ti qué te voy a contar,
si estás cada día en un lugar!? Tiene que ser hasta el punto enajenante.
Pero empezaré, por empezar, porque si no no empiezo y hay
que empezar por algún sitio, en algún momento.
Sigo enamorada. Enamorada de la vida, de las manos de lxs
sordxs signantes que no son más que espasmos de sus mentes, del sonido
vibratorio de las cuerdas vocales y los djembés, del conocimiento académico y
de la sensación de la realidad inconsciente que por todas partes y en todo
momento está rodeándonos por dentro y fuera. De la vida, amparo… y de la muerte.
No es que me haya hecho Emo de repente (juas juas juas).
Shakeaspeare mismo estaba ahí con el temita pa´rriba y pa´bajo to´r día
también, y con el poder y el amor… ¡menudo popurrí se traía! Que no sé si
escribía sus obras con talante moralizador, o solamente para ilustrar sus idas
y venidas por los rincones recónditos de su mente que, por ser humana, se me
antoja extrapolable a cualquier hijo de vecino. Anyway! Que aquel muchacho
joven sordo italoamericano que murió por voluntad propia y llevada a cabo, anda
todavía pululando en forma de Madre por mi alrededor. Pero Madre yankee que
quiere transformar el dolor en cambio. Y yo, que apoyo a las madres solo por el
hecho de ser madres (ya sabes que mi medidor es tremendamente subjetivo) ¡y
esta encima es madre de sordo, hija y nieta de sordos! ¿¡qué esperarías que
hiciera!? Hacer todo lo que me pidiera, incluso si no tuviera mucho sentido o no estuviera yo si quiera muy convencida de que era la mejor opción
para mí, ella y todxs nuestrxs compañerxs. Es curioso cómo se desarrolla el
mundo a un nivel pragmático –metáse aquí si se quiere la geología incluso- y a
un nivel metafísico –métase aquí todo lo demás cual cajón de sastre. Que la
paradoja constante que nos embriaga no se acabe nunca a no ser que sea para dar
paso a la certeza absoluta e insoslayable de que efectivamente el universo se
expande ¿o se retrae? ¿¡cómo era eso!? ¡En fin! Que el amor incondicional que
se debe dar a los allegados, a los sobrinos a falta de hijos, o los niños de
los amigos de toda la vida –que son como sobrinos-, se me ha transformado ahora
por un aleatorio e inconsistente dar amor aquí y ahora sin mirar cómo ni a quien y…
puede que en este país de triquiñuelas se deba escoger con atino la dirección
concreta de mis chorros de pasión, jajaaaj. No se me mal-lea. Disfruto y
agradezco las diferentes oportunidades que el Cosmos pone ante mí, y quisiera
creer que voy a seguir disfrutando tanto ¡o más! como he venido hacienda hasta
ahora, pero con la que está cayendo en León estos días… (5 metros de nieve,
gente incomunicada durante 6 días…) me cuesta comprometerme.
Cambiando un poco de tema, conocí el mundo intersex hace
poco -3 meses, no llega- de la mano de una fiorentina cuya Abuela fue vecina
mía en mis tiempos de cuando vivía yo misma en Italia. Es la I del LGTBIQA
(lesbian, gay, transexual, bisexual, intersex, queer/questioning, ally), que
como siga añadiendo colectivos al final va a acabar con todas las letras del
abecedario :-P[1] y es
un mundo fascinante y con tremendos paralelismos con el mundo sordo que habito.
De hecho, estoy escribiendo un artículo exactamente sobre eso. Lo que me ha
llevado a conocer parte del trabajo de Beatriz Preciado (ahora llamada Paul
desde este enero), que me ha cautivado y acercado a esta corriente filosófica
que generó Foucault con premisas ciertamente rompedoras en cuanto a dudar no ya
de la esencia de uno mismo como ya hiciera Descartes, sino de la esencia de los
llamémosles congéneres, por los cuales creíamos que nos describíamos, que
éramos. No somos, dixit, sino seres biopolícos (tú biohombre, yo biomujer, en
los estándares de nomenclatura que hasta ahora manejábamos, jeje) y todo
aquello que la clínica creó y genera, deviene en esta amalgama de discapacidad
que hoy ilustro.
---
Y da igual ya, porque ya lo he probado todo. O si no
todo-todo, al menos todo aquello que se me ha ido ocurriendo mentalmente. Si
pudiera yo explicarme tan elocuentemente como hacen otras, otros y otres. Pero
no, yo me explico como soy, así, como tú me conoces. Y deambulo entre lugares
siempre accesibles, sin arriesgar más que mi vida, que me parece al fin tan
poco. Y formo mi idiosincrasia particular, mi cosmología. Mi razón de ser
no-siendo, siéndome con otres, quizás, por no ser yo misma, que me sabe a tan
poco cuando está llena de tantas especies y colores la variedad de la
degustación humana, animal, vegetal… viva. Siempre recuerdo que estoy viva, a
cada practicamente segundo que lo considero. Y podría [no] venirme sentimiento
alguno en este redescubrimiento amalgamado e inacabable por finito que es mi
cuerpo, sin embargo siento algo. Eso es cierto de certeza. Siento una energía,a veces gorda a veces fina, que se quiere nominalizar en verbo, palabra, signo…
¡qué sé yo qué materialización mental concreta utilizo! El caso es que estoy
generando una metodología pudiera bien describirla como “eficaz” para que, si
terco el sentimiento quiere corporeizarse en concepto concreto, lo haga
ambivalente, o binario o contrapuesto, para que gane siempre una especie de
sensación de paz y agrado personal y aplicable pues por ende al Universo en el
que habito. Quizás sea un sesgo competitivo simple –debido a mi acalcúlea
galopante-, por reducirlo todo a dos colecciones para poder hacer una
correspondencia one-to-one y así ahorrarme engorrosos procesos mentales que
podría describirlos como “arquitectónicos” (con inmenso amor a Marilyn y cía, y
siempre agradecida de cada casa en la que he habitado). Me desgasta esta manera
neuronormativa impuesta de que hay que razonar dentro del tiesto, con una
aparato de verificación construido siempre por otros e implantado en mi modus
operandi con rituales no ancestrales. Y deberé estar agradecida –y emocionada-
por ser yo más norma que muchas otras personas… ¿o no?
martes, 3 de febrero de 2015
Disability Studies
Sigo disfrutando por aquí, aprendiendo. Entendiendo este cúmulo ingente de casualidades quizás planeadas ¡qué sabe nadie!
Para empezar, explicaré que esta Universidad que me acoge es "mu apañá". Tiene muchos recursos, está en constante cambio para implementar nuevas tecnologías y dar así un mejor servicio a los estudiantes creando entornos físicos y espacios agradables donde compartir, crecer... ¡ese tipo de cosas, ya sabéis! Yo estoy tremendamente contenta de formar parte de ella de algún modo. Sobretodo de signar y ser signada. ¡Tantas cosas nuevas que ni de lejos pensé jamás que pudieran existir, y sin embargo aquí están, como si llevaran siendo desde el principio de los tiempos!
Este semestre asisto como oyente (valga la redundancia) a un par de clases relacionadas con los "estudios de discapacidad", que podrían ser como los "estudios de género" (o de negros, latinoamericanos, indígenas... ¡Que también los hay!). Y son increíblemente enriquecedoras.
Esta mañana sin ir más lejos he tenido la primera clase con un grupo de alumnxs del máster de "Estudios [de] Sordos" donde el profesor nos moderaba la charla desde cuatro diferentes pantallas ubicadas por la sala (él estaba en Noruega) y hemos debatido durante más de tres horas cuál es el concepto de "normal" y "discapacidad" -también hemos hablado de natural, ideal, convencional...- Todo un ejercicio de generación de conocimiento, al menos en mi cabecita que bailaba contenta intentando entender las diferentes ideas y perspectivas que mis compañerxs aportaban en la discusión.
Será una terapia, será resilencia, será que soy así o me he/han hecho por el camino, pero disfruto cual enana en este nuevo marco teórico que adoptó primero mi cuerpo y ahora risueña mi mente despierta en esta suerte de jardín del edén cada día cuando amanece.
Cuanto menos es irónico que en este primer día de clase, y siempre por impedimentos técnicos, resultase que las cámaras con las que el profesor nos visionaba desde la fría Noruega no nos enfocaran de busto, sino por encima de nuestras cabezas y el Profesor propusiera como solución... ¡que nos pusiéramos de pie cada vez que quisiéramos participar en la discusión! O... que nos pusiésemos todos en otra grada de asientos superiores que para acceder a ellos hay que salvar dos escalones. ¿Cómo? (no me había visto todavía) ¿Resultado? ¡Bueno! Con las prisas y el consabido "hoy lo hacemos así", yo quedé segregada físicamente del grupo de compañerxs. ¡Sin importancia! Sinceramente. Pero curioso. Curioso cuanto menos.
Para empezar, explicaré que esta Universidad que me acoge es "mu apañá". Tiene muchos recursos, está en constante cambio para implementar nuevas tecnologías y dar así un mejor servicio a los estudiantes creando entornos físicos y espacios agradables donde compartir, crecer... ¡ese tipo de cosas, ya sabéis! Yo estoy tremendamente contenta de formar parte de ella de algún modo. Sobretodo de signar y ser signada. ¡Tantas cosas nuevas que ni de lejos pensé jamás que pudieran existir, y sin embargo aquí están, como si llevaran siendo desde el principio de los tiempos!
Este semestre asisto como oyente (valga la redundancia) a un par de clases relacionadas con los "estudios de discapacidad", que podrían ser como los "estudios de género" (o de negros, latinoamericanos, indígenas... ¡Que también los hay!). Y son increíblemente enriquecedoras.
Esta mañana sin ir más lejos he tenido la primera clase con un grupo de alumnxs del máster de "Estudios [de] Sordos" donde el profesor nos moderaba la charla desde cuatro diferentes pantallas ubicadas por la sala (él estaba en Noruega) y hemos debatido durante más de tres horas cuál es el concepto de "normal" y "discapacidad" -también hemos hablado de natural, ideal, convencional...- Todo un ejercicio de generación de conocimiento, al menos en mi cabecita que bailaba contenta intentando entender las diferentes ideas y perspectivas que mis compañerxs aportaban en la discusión.
Será una terapia, será resilencia, será que soy así o me he/han hecho por el camino, pero disfruto cual enana en este nuevo marco teórico que adoptó primero mi cuerpo y ahora risueña mi mente despierta en esta suerte de jardín del edén cada día cuando amanece.
Cuanto menos es irónico que en este primer día de clase, y siempre por impedimentos técnicos, resultase que las cámaras con las que el profesor nos visionaba desde la fría Noruega no nos enfocaran de busto, sino por encima de nuestras cabezas y el Profesor propusiera como solución... ¡que nos pusiéramos de pie cada vez que quisiéramos participar en la discusión! O... que nos pusiésemos todos en otra grada de asientos superiores que para acceder a ellos hay que salvar dos escalones. ¿Cómo? (no me había visto todavía) ¿Resultado? ¡Bueno! Con las prisas y el consabido "hoy lo hacemos así", yo quedé segregada físicamente del grupo de compañerxs. ¡Sin importancia! Sinceramente. Pero curioso. Curioso cuanto menos.
domingo, 9 de noviembre de 2014
No traje traje
Sigo por esta tierra de Sordos donde cada día pasan cosas excepcionales que poco o nada tienen que ver con todo lo aprendido desde que nací, y que aquí son normales ¡me gusta! Luego al final son yankees y ¿¡qué le vas a hacer!?
O sea, que sí. Que sigo deambulando por Gallaudet (en silla eléctrica ¡y manual!) y naturalizando el milagro que me aconteció en Jamaica como fuera el convertirme en delfín.
¡Que nado! Que es lo que venía yo a contaros hoy. Nado en la piscina 16 largos al día, y luego me vuelvo a casa impulsándome yo solita con la silla manual. En esto tenía que colapsar el tiempo y el espacio, estaba claro.
Y la otra noche se le ocurrió a alguien que podíamos ver una peli mientras nadábamos ¡dicho y hecho! Vimos "buscando a Nemo" y en los cachos que salía el tiburón yo... ¡os podéis imaginar! me tapaba todo el cuerpo con la manta que llevaba (no me metí en el agua, era demasiado).
¡En fin! Que serán los pequeños placeres, como cuando cada noche me acuesto por fin en la cama después de llevar tooooodo el día sentada en la misma posición, como cuando mis piernas se ven libres en el agua, como cuando me rasco la nariz... Luego ya lo de no pasar ni hambre, ni frío, ni sueño es tal privilegio que me da casi reparo mencionarlo. ¡Y signar y ver signar! Pues si hay algún placer más grande en esta vida tendrá que ser muy parecido a eso. (la música, la naturaleza...)
sábado, 1 de noviembre de 2014
No nadas nada
Está siendo curioso el proceso vital de esta semana, o fin de semana, o sábado por la mañana...
Sí es cierto que me siento a gusto, con una "pequeña cálida felicidad dentro de mí"y disfruto de casi cada segundo, especialmente si hay personas -nuevas- a mi alrededor, que es siempre. Estoy descubriendo una nueva dimensión de manera de ser y pensar, mientras pienso que descubro.
Aprender a aprender. Enseñar a enseñar.
¡Y a hacer deporte! Después de recordar que sé nadar, que se puede nadar, que todos nadamos, allá en el agua aquella maravillosa rodeada de naturaleza, ayer volví a sumergirme en el líquido elemento y estuve yo, solo yo, moviendo de nuevo mi cuerpo entero sin más aparatosas adaptaciones que un poco de H2o rodeándome.
Quizás lo convierta en rutina, quizás vuelva a olvidárseme, pero esa sensación de libertad que sentí en aquel mistic valley, que fue nadar, que también hoy amanezco sintiendo en mi silla... es maravillosa y merece todo lo que antes haya pasado y todo lo que después esté por pasar.
Y no... no es lo mismo que dejarte mecer por las olas, que también fue rico y gustoso. Digo nadar.
Sí es cierto que me siento a gusto, con una "pequeña cálida felicidad dentro de mí"y disfruto de casi cada segundo, especialmente si hay personas -nuevas- a mi alrededor, que es siempre. Estoy descubriendo una nueva dimensión de manera de ser y pensar, mientras pienso que descubro.
Aprender a aprender. Enseñar a enseñar.
¡Y a hacer deporte! Después de recordar que sé nadar, que se puede nadar, que todos nadamos, allá en el agua aquella maravillosa rodeada de naturaleza, ayer volví a sumergirme en el líquido elemento y estuve yo, solo yo, moviendo de nuevo mi cuerpo entero sin más aparatosas adaptaciones que un poco de H2o rodeándome.
Quizás lo convierta en rutina, quizás vuelva a olvidárseme, pero esa sensación de libertad que sentí en aquel mistic valley, que fue nadar, que también hoy amanezco sintiendo en mi silla... es maravillosa y merece todo lo que antes haya pasado y todo lo que después esté por pasar.
Y no... no es lo mismo que dejarte mecer por las olas, que también fue rico y gustoso. Digo nadar.
jueves, 23 de octubre de 2014
Super Defie
Sigo en Gallaudet, lo que implica que en EEUU también, y sigo aprovechando oportunidades de experiencias sordiles que se dan cada minuto en este campus lleno de gente.
Fui a la presentación de una película sorda. Sorda, porque trata temática sorda, está rodada en lengua de signos americana y la mayoría de las personas involucradas en la creación de la misma son personas sordas. No es la primera ni mucho menos, en la biblioteca de Gallaudet se pueden encontrar muchas, pero sí es novedoso la "calidad hollywoodiense" que se ve en el film.
La película se titula "Super Deafi. No ordinary hero" [SúperSordo. Un héroe poco común] y relata la vida diaria de un niño sordo y sus problemas de comunicación con la familia y compañerxs de clase que encuentra alivio viendo un programa televisivo donde el protagonista es un súperheroe sordo -como él-. Luego vemos que la vida del supersordo en cuestión no está exenta de problemas ligados a su condición de "no oir", y que manejarse con determinación y autoestima en el mundo oyente es igual de frustrante para él que para el superniño. Al final ambos se enfrentan a sus problemas, que parecen solucionarse de manera inmejorable, muy "a lo americano"; el malote de clase que antes se reía del sordomudo ahora tiene un deseo irrefrenable de aprender lengua de signos, el adulto se presenta a las elecciones del barrio y, por supuesto, las gana -con la inestimable ayuda de la profe del niño que, por cierto, sabe signar de repente- ¡bueno! ¡El guión es lo que es!
Pero, como dicen las malas lenguas "que hablen de mí ¡aunque sea mal!". Quitando el sensacionalismo, los estereotipos, las perpetuaciones imperialistas... habrá que quedarse con lo positivo, que lo tiene, y es que muchxs sordxs que vieron y verán esta película se sintieron en cierta medida identificadxs. Ver a un protagonista sordo en el cine que defiende el mundo, cultura e identidad sorda pese a la perspectiva ignorante oyente, siempre es de agradecer.
Aquí el trailer.
Luego hubo una ronda de preguntas y respuestas, y esas ya sí eran demasiado yankees para contarlas por aquí... ¡que es que no sé cómo no les da ni vergüenza! jajaja. Ya os lo contaré en petit comité, si cuadra.
Fui a la presentación de una película sorda. Sorda, porque trata temática sorda, está rodada en lengua de signos americana y la mayoría de las personas involucradas en la creación de la misma son personas sordas. No es la primera ni mucho menos, en la biblioteca de Gallaudet se pueden encontrar muchas, pero sí es novedoso la "calidad hollywoodiense" que se ve en el film.
La película se titula "Super Deafi. No ordinary hero" [SúperSordo. Un héroe poco común] y relata la vida diaria de un niño sordo y sus problemas de comunicación con la familia y compañerxs de clase que encuentra alivio viendo un programa televisivo donde el protagonista es un súperheroe sordo -como él-. Luego vemos que la vida del supersordo en cuestión no está exenta de problemas ligados a su condición de "no oir", y que manejarse con determinación y autoestima en el mundo oyente es igual de frustrante para él que para el superniño. Al final ambos se enfrentan a sus problemas, que parecen solucionarse de manera inmejorable, muy "a lo americano"; el malote de clase que antes se reía del sordomudo ahora tiene un deseo irrefrenable de aprender lengua de signos, el adulto se presenta a las elecciones del barrio y, por supuesto, las gana -con la inestimable ayuda de la profe del niño que, por cierto, sabe signar de repente- ¡bueno! ¡El guión es lo que es!
Pero, como dicen las malas lenguas "que hablen de mí ¡aunque sea mal!". Quitando el sensacionalismo, los estereotipos, las perpetuaciones imperialistas... habrá que quedarse con lo positivo, que lo tiene, y es que muchxs sordxs que vieron y verán esta película se sintieron en cierta medida identificadxs. Ver a un protagonista sordo en el cine que defiende el mundo, cultura e identidad sorda pese a la perspectiva ignorante oyente, siempre es de agradecer.
Aquí el trailer.
Luego hubo una ronda de preguntas y respuestas, y esas ya sí eran demasiado yankees para contarlas por aquí... ¡que es que no sé cómo no les da ni vergüenza! jajaja. Ya os lo contaré en petit comité, si cuadra.
| John Maucere signando la palabra PELÍCULA |
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