Te
voy a escribir rápido y mal, de nuevo, que te quiero.
Te quiero por lo
que eres y haces, y por lo que no haces también. Te quiero incluso
cuando tú a ti misma no te quieres, Inés. Cuando dudas, cuando estás cansada,
cuando estás sola y triste, con gente y alegre. Te quiero en la derrota con la que luchas
cada día y en el triunfo y en la victoria que a veces te acompaña. Por todas y cada una de las
decisiones que has tomado en tu vida. Porque así respiro.
Sobreviví para
seguir queriéndote querer cada día más, conscientemente.
Y eso hago,
aún a escondidas de ti y el Mundo.
Me gusta quererte y que el tiempo
vapulee mis memorias y recuerdos y siga transformando la realidad
presente para continuar imaginándote tal como eres. Tal como te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario