Washington DC 28 Mayo 2013
[...]
¡Ya acabé! Ya tengo un máster del universo. Y escribiendo inglés como escribo, Amparo. ¡Aquí se saca un máster hasta el más pintao! Jajaja. Es para morirse de risa.
Y no solo eso ¡llevo un par de semanas de no parar! Bueno, lo primero, hice un montón de papers y presentaciones en English y ASL respectivamente, muy esstupendas ellas. Las notas de este último semestre me han bajado un poco… ¡pero bueno! Who cares? La idea de hacer un doctorado en Berkeley queda pospuesta hasta nueva orden, que probablemente nunca llegue. Lo segundo ¡me gradué! Aquí eso es todo un acontecimiento. Son mucho de metas, de medallitas, de lazos de colores y de chapitas, u know… ¡y oye! Yo soy muy de allí donde fueres haz lo que vieres, y ahí me presenté yo con mi toga y mi birrete a recoger el fake diploma que nos dieron nuestros profesores vestidos de pitufos gigantes.
 |
| Miako, Paul y Deb. Grandes lingüistas y prfesores |
Vino un montón de gente a estar conmigo en esos días tan importantes, dicen que memorables foreverandever. Mi hermanito J y mi Mamá, mi tío, mi cuñá, mi prima y su madre… Y mis amiguitos de acá. Algunos.
 |
| Mi familia :-) |
También entre medias busqué la forma de poder quedarme un poquito más en este lugar. Que me gusta, Amparo. Que de aquí todo va a ser para abajo… o diferente, vaya. Tanta accesibilidad para mí y mis compañerxs. Tantos sordos. Que me gustan los Sordos, Amparo. Y no digo yo que no haya Sordos olouverdegüorl, pero como estos, justamente como estos… pues no. Así que allí fui, currículum en mano y con mi mejor sonrisa, ofertando mis aptitudes, actitudes y capacidades :-P ¡Y sonó la flauta! Me ofrecieron un proyecto cortito de un mes para elaborar material digital para la enseñanza del español escrito a estudiantes [estadounidenses] Sordos, apoyado con la Lengua de Signos Española, LSE. ¡Cool! Y… ¡ampliable el trabajar en ese Departamento :-D! So I started to looking for a house near the Campus, while finishing my MA and preparing my family trip to come to support me in my graduation day. Stress is nothing. El mismo día que acabé me fui fuera de Gallaudet (he estado “encerrada” todo el semestre estudiando y aprendiendo un montón, sí, pero encerrada) al museo amerindio, que es mi preferido [...]
He descubierto un montón de cosas de la vida, el mundo, el universo… durante este tiempo acá. Pero sobretodo he aprendido de mí. Ha sido un viaje, más que transoceánico, introspectivo diré. De mis equilibrios y flaquezas, de mis miedos y mis certezas, de mi forma de ser y estar en el mundo y de mis necesidades, capacidades y sueños. Dicen que la gente a la que le “sobreviene una discapacidad” -concretamente esto de quedarte en silla de ruedas por una fallo/lesión medular- no cambia en esencia. Sin entrar en eso de qué es la esencia y tal y cual, la teoría dice que si eras alegre y dinámico, después de “esto” lo sigues siendo, y que si eras miedoso y parado, también lo eres después… Creo que es algo que se dice como parte de esta inmensa (divina) comedia que estamos todos interpretando. Pero la verdad es que… ¡claro que me ha cambiado en esencia! ¿¡cómo no podría!? No sé muy bien quién era antes, y tampoco es que lo tenga claro ahora, pero soy otra. También soy otra sin Didnt. ¡Eso sí que ha sido sobrevenido! y todavía sigo enormemente decepcionada, casi tanto como enamorada. Según el día siento que es que él se merece más que un peso-muerto en una silla que no le sigue el ritmo, que es incapaz de hacerle feliz. Otros días pienso que soy yo la que merecía a alguien que me hubiese amado en los momentos más difíciles de mi vida en vez de… bueno, en vez de abandonarme, que es como me siento a veces, sin saber si eso tiene lógica ni sentido (de si es justo ya ni hablo… porque… you know… ¿qué es justo y justicia cuando de naturaleza se habla?). Y la mayor parte del tiempo, entiendo que es simplemente aleatorio, que el Amor viene y va y el nuestro lo dejamos escapar por no cuidarlo, por no querer/poder/apetecer. Que la vida es así, ni justa, ni buena, ni mala. Es simplemente como es, y hay quien la vive de una manera y hay quien la vive de otra. El compromiso, el respeto, la independencia, el miedo… son conceptos demasiado duros y abstractos para compartirlos si no hay amor. Es curioso, casi hasta gracioso, porque yo siempre estuve preocupada, cuando me preocupaba -que era casi nunca, la verdad-, en "estar a la altura" de lo increíble que era Didnt. Es un ser maravilloso (como tantos otros sí… pero él un poquito más :-) Tiene una fuerza, una clarividencia, un carisma, una energía interior que ocupa el universo entero -aproximadamente-. Le veía como un próximo Gandhi o Vicente Ferrer o algo así, jeje. Lo es, si quisiera. Quizás lo sea ya… El caso es que me preparaba para estar siempre apoyándolo en esa labor de salvar el mundo (no en vano se apellida “Salvador”, jaja) de amarle más y más cada día, de crecer a su lado y servirle todos los días de mi vida. Mi felicidad consistía sobretodo en hacerle feliz, y era perfecto, porque la suya era también en parte verme feliz a mí. También me preparaba para que quizás [él] muriera joven, cosa que es probable que le ocurra ya que ha elegido una profesión bastante más riskiosa que la de maestro rural, por poner un ejemplo cualquiera. Me preparaba quizás para que se enfermara de sida, malaria ¡qué sé yo! También para que relegara su familia -que pensé que era sobretodo yo y quizás lxs hijxs que decidiésemos criar siempre juntos- a un segundo plano para servir a una causa mayor. Yo tenía mis planes también, por supuesto, causas más pequeñas: quería formar parte de la Comunidad Sorda mientras le amaba siempre. Amar también a cada Sordo que tuviera la suerte de conocer a través de su propia lengua natural… eso era todo. Eso sigue siendo, en esencia. En realidad. Pero, ironías de la vida, soy yo la que se accidentó, cuando mi trabajo no era para nada peligroso :-( Cosa que me ha llevado a querer a los Sordos de una manera muy diferente, desde una “empatía” compartida, que lo único que tiene de común es que la gente ajena nos nombra y mete en el mismo saco a ambos (y a un montón de gente más con características tan dispares que ni en una cacharrería, oiga) Le echo de menos porque yo conmigo misma y sola me aburro más que compartiendo mi vida con él. Sí, crezco una barbaridad, aprendo, soy una luchadora, blablabla… si no me veo reflejada en sus ojos enamorados de mí me parezco solo una personita sola en el universo entero vacío, porque si él no está, nada lo llena. Y luego, según lo digo, enseguida me doy cuenta del absurdo. ¡El mundo está lleno de materia! De cosas, de gente, de lengua. Tengo prácticamente todo lo que deseé; estoy en Gallaudet! Amo lo que hago, he tenido la suerte de conocer y hablar del tema que da sentido a mi vida con los que eran y son ya para siempre grandes referentes de mi vida (Ceil Lucas, por ejemplo. A la cual, intuyo, da sentido a su vida, entre otras cosas, la misma inquietud que culebrea en mis entrañas) he conocido a gente maravillosa, la creme de la creme del mundo en el que he elegido pasar mi vida ¡de momento! [la Comunidad Sorda, que ahora inesperadamente se amplía al de la discapacidad, jamás lo hubiera dicho, porque jamás pensé que vería a los Sordos como discapacitados…] y ahora lo único que quiero es seguir más y más y más, jajaja [...] Ahora que he generado más preguntas que respuestas, que he entendido un poquito qué es esto de la lingüística de la lengua de signos, de la Cultura Sorda, de las minorías que se aceptan y aman tal y como son… ahora quiero seguir más y más tiempo aquí, toda la eternidad. Y eso es básicamente lo que me pasa. Me pasaba antes, me pasa ahora… que soy muy exagerada, muy idealista, muy flipada, yonkarra, ludópata, apasionada… Llámalo X. Que necesito estar segura 100% de lo que siento y quiero… y normalmente cuando lo sé… lo consigo :-P Cosa que está guay, y lo agradezco y disfruto. Pero también luego hay veces que no lo sé gestionar, a veces no sé tdv trabajar en equipo (ni en pareja… [...]). Y lo que me pasa ahora… que ya no sé lo que siento ni quiero al 100%, y es lo que me quita vida… ¡ays! Antes con cualquier cosita era yo feliz, pero ahora… ains, ahora no. Después de haber probado cosas tan buenas y ricas… ¿cómo conformarme con la mitad de la mitad, con la esencia, con el rumor? Quiero amar lo que hago siempre, quiero amar con quien estoy siempre. Y cuando digo siempre me refiero a la eternidad absoluta extendiéndose por el inmenso universo infinito ¡ahí es ná! Así amaba a Didnt. Ays. Todavía le amo tanto… ¡Qué penica!
Luego también sé que soy como un estereotipo con patas (o sobre ruedas :-P) No quiero decir que todas las tías somos iguales, pero un poco sí. Yo sólo quería vivir, crecer y respetar (que… you know, viene a ser: compartir, aprender y amar) Y ahora… ahora quiero lo mismo, pero estoy a un 50%, si caminase. 25%, por decir algo, con esta dependencia física galopante. Que podría ser peor. Pero que ciertamente también podría ser mejor…
¡Y bueno! Cerremos el tema que suena como a animalito chupándose la patita herida. Herida estoy, sí. But not big deal. Hay otras cosas que quería comentarte… Aunque se me han olvidado un poco. O que ya he echado la tarde, en realidad, y lo que tengo que hacer son un millón de papeleos para ver si puedo quedarme por aquí más tiempito. que Washington tampoco está tan mal. Si tienes dinero, oiga! Pero yo, con esto de la lotería que me ha tocado con un sueldo para toda la vida de Nescafé, pero por tetra, me lo puedo permitir durante unos meses, que con lo que me pagan aquí por enseñar un poco de LSE a Sordos no me da ni para comprar chuches en el kiosko de la esquina. ¡Y con un máster! ¡Qué vergüenza! ¿¡dónde vamos a ir a parar!? (nótese el sarcasmo, no vaya a ser que se me malinterprete)
En movimiento llama al movimiento, y solo hay que generarlo. Se dice fácil. ¡Ea! ¡Pues dicho y hecho! [...]
---------------------------------------------------------------------------------
Washington DC 11 – Junio – 2013
Martes
¡Bueno, amparo!
Que es primavera. Que me entran a mí las
ganas de escribir, de ser, de compartir…
[...]
¡Soy profe! ¡¡Ya!! Y… I am not prepared :-S (Si Baden-Powel levantara la cabeza…) Tengo
que tutorizar inglés a Sordos arabo-parlantes (y Farsi-parlantes… ¡una movida!) y no sé muy bien :-S Lo primero que yo de English sé lo justo. Que cuando
escribo papers luego me los tienen
que revisar, porque me siento poco segura de la gramática estándar de esa que
es de la que te examinan en los exámenes a los que mis tutorandos se han de presentar
al acabar este mes. Que quiero yo explicarles trucos que a mí como
hispano-parlante y lingüista me valen, pero que a ellos les cuesta más entender
que memorizar el propio inglés. Que me gustaría en realidad signarles sobre otras
cosas, escucharles sus historias, signar de esto y de lo otro… Y eso que de
momento es solo tutoría, pero si todo marcha bien, este Fall tendré que dar una
clase de verdad de LSE. De pies a cabeza, con su syllabus, sus requisitos, deberes, evaluación… Toda una
“metodología”, I guess it is called.
Tendré que elaborar “mi librillo” from
the scratch, que dicen aquí. Jarlllll!! Tengo miedo!! Jaja. [...]
¡Y eso te cuento! Que es súper-gratificante [...] Pasando por alto que -así, grosso modo- no creo
en el sistema, que los exámenes me parecen más perjudiciales que beneficiosos,
que me revienta que el inglés se erija y alce como importante, si no como necesario,
junto con la ASL como aliada… por lo demás todo bien. Disfruto un montón, como
una enana. Y me gusta intentarlo, aunque sea más bien como un elefante en una
cacharrería dando patadas… ¡pero, ea! ¡Así hago argo, mi arma! Que tanto recibir
y recibir y tomar y chupar de las tetas del Estado [...] me estaba aletargando bastante. Y cuanto más, menos. You know. Porque de monitores ya lo hacíamos muy mal, pero lo hacíamos y aprendíamos y… sacábamos de la nada
campamentos enteros de 15 días donde más de 60 padres nos encomendaban a sus
hijxs ¡con un par! ¿Y ahora? Ahora ya, con la falta de práctica, no sé si
sabría yo por dónde empezar. Un montón de ideas de cómo hacer las cosas, sí,
pero el caso es que llevo un tiempo que no hago cosas… Y me apena mucho, porque
me gustaba mucho. No sé muy bien por qué lo dejé (bueno, porque me mudé a
Florencia, y luego a Dublín, y después a Madrid…) pero scouts o niños (¡que me
gustan los niños!) los hay en todos los lugares, como Sordos (que sí
conocí en Italia, Irlanda, La Funda…). Hice una intentona en Madrid de trabajar
con mujeres maltratadas, con gitanas… fueron ideas que andaba rumiando cuando
me sobrevino el accidente… Ahora que he descubierto que existe el tiempo en
este país, llevo unos días rumiando también qué hacer con él. Fui a New York
City el finde pasado y… ¡es una locura! Es el consumismo exacerbado, el
capitalismo en su máxima expresión (¿o eso era en “Los Ángeles”? ¡qué horrendo
barrio Beverly Hills! Si puedes ¡no vayas! jajaja) Locos por las calles,
anuncios a todo trapo, la gente corriendo de un lado a otro, que no te mira, q te
pisa… Y el subway inaccesiblilísimo,
como las aceras de las calles, como la mentalidad de la gente. Tanto tienes,
tanto vales. Ahhggg!! Que luego yo, ni tan mal. Que tengo. Tengo plata, tengo
tiempo (siempre voy “de vacaciones”). Voy a pasear por Central Park y resulta
que de repente me encuentro en un concierto de piano-street improvisado en la
calle, por una iniciativa de no sé qué organización de poner 80 pianos
repartidos por los 5 barrios de NYC, y que se sentó un músico virtuoso o, al
menos, apasionado y nos deleitó durante un rato con canciones que me alegraron
el rato, por no decir la mañana. Y luego unos niños lo aporrearon otro poco,
luego un señor mayor, una asiática jovencita que con menos pasión tocó muy
tímida y técnica ella algo así como… ¡voy a decir Chopin! Y yo disfrutando de
la soleada mañana después de que la noche anterior nos hubiera llovido una tal
“Andrea Storm” con todas sus ganas. El “imagine” de Jonh Lennon lleno de gente
y de flores (un mosaico en el suelo donde fue asesinado). Hot-dog para matar el
ansia en lo que encontrábamos un “buen restaurante”, que resultó ser uno
sesentero, de esos que parece un autobús metálico con neones fluorescentes… Un
poco clavada… pero ¡eh! ¡qué recuerdos me quedarán para siempre, de turista en
Nueva York! La 5ª Avenida llena de tiendas increíbles, de no poderte creer
(muñecas hechas a imagen y semejanza de la hija del magnate/bróker?? de turno,
con planta de peluquería ¡para las muñecas! y hospital) ¡buah! Una ostentación,
una barbaridad. Bajamos a la tienda de Apple (¿te he dicho q me he comprado un
Mac?), una calavera gigante con cresta en el escaparate de no sé qué tienda
pija de marca no sé cuál.

Gautier, Custo, Dolce y Gavanna y suputamadre. Luego
en otra calle tiendas y tiendas donde venden telas, restaurantes 5 estrellas y
pizzas a un dólar, gente recogiendo latas de la basura y abuelas con anorexia
paseando a un perrillo gritón… ¡En fin! Un no parar. Demasiados estímulos por
segundo y metro cuadrado (200 pavos la noche en un hotel de al lado de
Times-Square!) Y yo en mi sillita de ruedas, con mi sonrisa y mi science-lab, que lo llaman las que ahora
son mi familia acá en los States (Anna, Sherly y Sara. Mis compis
de piso y PCA) que viene a ser el pensar y pensar y pensar… ¡y decirlo en voz
alta a veces! (o escribirlo, como en este lugar…) Y, abrumada con el sinsentido
de esta gran ciudad que no es nada comparada con Shangai, me ha dicho Sherly,
colapsé por un segundo mental y me dije… ¡Qué locura! – y yo con estos pelos -…
Así que, eso… Entre el vacío emocional, mi
nuevo tiempo libre, mi morriña de los viejos tiempos, mi science-lab… me dije a
mí misma – y lo llevaba barruntando un tiempo – que quería hacer algo de lo que
se le ha dado en llamar “voluntariado social”. Siendo yo misma quien soy, y
estando como estoy, levantarme todos los días, no beber Coca-Cola y tutorizar
inglés a Sordos sauditas… se me antojaba incompleto para mi vida. Y con esa
premisa, y dispuesta a responderme (que es que hasta ahora no me atrevía yo
mucho a eso y por eso – entre otras cosas - lo fui postergando hasta hace bien
poco), empecé a preguntarme que qué es lo que yo puedo dar ¡Buah! Es
complicado, Amparo. Estando tetrapléjica casi siempre la sensación es de que
quito o molesto, más que aporto… y es feo, lo sé. Es una realidad. No puedo
irme de campamento, no puedo jugar, no puedo cocinar, hacer manualidades, ir de
acá para allá con facilidad… Luego cambié de perspectiva -o pregunta- porque
con esa me iba reguleras, por no decir mal. Y pensé que qué es lo que me
apetecía hacer, dentro de las ideas que me habían surgido al ver la lacerante
realidad. Pobres y locos que viven en las calles por doquier. Alejandro, el
boliviano aquel al que hoy le he comentado lo de que me impresionaron sus indígenos rasgos [...] lleva 10
años con una asociación que da de comer a homeless.
No sé muy bien cómo va eso… le pregunto, pero no lo acabo de visualizar. Me
gustaría acompañarle algún día, pero creo q me sentiría más estorbo que otra cosa
(aunque con él no me siento para nada así, la verdad), pero… ya sabes, la
eficiencia, el tiempo, los recursos… ¡total! Que otra cosa que soy y puedo y quiero
y me apetece… es ¡hablar español! ¡¡tará!! Me encantan todos los latinos que
he conocido en este lugar. Pero en realidad con tema de inmigración… no tengo
mucha idea, y no les puedo “dar clases de español” ¡que ya saben! Jaja.
Prefiero relacionarme con ellos más espontáneamente y según surja, que es la
mejor forma de hacer comunidad y lo que sea social (yo también soy target de
“hacer la buena obra del día” ¿no te he contado ya esa teoría?). Y entonces vi
un documental sobre cárceles, y me acordé de mí misma quejándome del sistema y
de que todo eso está mal. Y pensé que habrá mucha población latina en las
cárceles de por aquí, y mi primo MiguelAngel en España lleva tiempo
voluntarieando en cárceles allá, y… luego pensé que es una analogía (barata) que
yo estoy encarcelada en mi cuerpo inmóvil y ellos, teniendo plena movilidad
física apenas sí pueden hacer cosas… ¿y cómo se sentirán? Y pensé que para
hablar y, sobretodo, escuchar, me venía bastante bien mi condición de estar
sentada, etc. Y una cosa llevó a la otra, y… quiero tener la oportunidad de ver esa
otra realidad que existe en el mundo, en este país, en mi ciudad (donde vivo
ahora, I mean, Washington DC) Y… ¡yastá! Eso es todo, amigo. Mi nuevo proyecto,
pequeñito… a ver qué tal se me da. Conociendo a los yankees, primero tendré que
formarme durante meses, dar cartas de referencia, hacerme análisis de sangre…
blablablá. A ver si me da tiempo a hacer algo y no me echo, entremedias, para
atrás. De momento la DOC [Department of corrections] no me pilla ni lejos de
casa, eso es una buena señal :-P Todo será que sea accesible…
¡Deséame suerte! :-D Amparo!! Y largas
lunas!!