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martes, 8 de diciembre de 2015

Ancestral Sign Language

Parafraseando a Dirksen Bauman, yo "me volví oyente" un septiembre del nuevo milenio.

Corría el 2002, y aprendí en mi primer día de clase, antes si quiera de entrar, que ya mi Abuelo sabía no sólo -y solo- imitar a las perdices con un elaborado instrumento que conjugaría saxo, trompeta y gaita galega (si no fuera que éramos pobres y lo apañaba todo con las manos y lo que habían venido llamando los lingüistas "aparatos fonadores"), sino también sabía mi Abuelo decir TORTUGA-MARINA en perfecta lengua de signos americana. Que resultó ser también como se dice TORTUGA (a secas), en lengua de signos española.

Mi Abuelo signando SEA-TARTARUGA en la comunión de mi Primo. (1990)


De ahí para adelante todo fue un viaje creía yo. Aprender una lengua concreta que utilizaba ¨el otro canal¨ [que no era el auditivo-oral, sino, a saber, el viso-gestual... ¡paparruchas! pues ahora en breves llegará desde Gallaudet pegando fuerte el táctico-táctil ¡y va a ser el desmadre, wey!]. Pero ahora aquí, en tierras Nahuatl, estoy como recordando que en realidad, si se quiere, el tiempo puede ir al revés (al fin y al cabo, es una construcción social -¡con eso lo arreglo yo todo!-) y el viaje, pues, está siendo para atrás.

Cada día suenan los huehues en el Portal Maya -especial mención los domingos-. Intrumentos construidos de la propia naturaleza (será que eran pobres también, y se tenían que apañar con lo que fuera...) que imitan el lenguaje humano oral, muy mayormente porque comparten canal [a poco en aquellos tiempo los maestros sacerdotes eran todos ciegos :-P]

15.000 años hace de eso, dice PlumAzul. Cuando todos los messicas aplaudían sacudiendo sus manos arriba al aire... ¿¡Y "nosotros" que llegamos hace 500, y nos creemos los aguafiestas de lo que no es sino una siesta, nomás!? ¡Afán de protagonismo! ... y mucho mamoneo...

jueves, 19 de noviembre de 2015

Antes no me gustaba...

Antes me gustaba;

Echarme "un ratito" en la cama y quedarme tres horas sobada, los rizos del que era mi media naranja, llegar a casa de madrugada y ver sobre la mesa la hercúlea labor que mi Madre había dejado a la mitad (a saber, escoger lentejas de la armuña para ponerlas a remojar ¡sobre un fondo que imita las vetas del mármol!), estar viendo una película con mi Hermano y confiar en que no me iba a dar un susto a la mitad (¡mal hecho! -cuando me asustaba-). Imaginar que iría a Gallaudet, que haría paracaidismo, que aprendería a programar. Bailar y tocar me gustaba ya entonces. Y estar con mi gato en el regazo (él de mí... y yo de él). Soñar que la comprensión tenía un límite abarcable, y proponerme como empresa el abarcar[lo]. La primavera en la Toscana, y el otño en el Patio Chico de Salamanca. Ponerme botas con falda. Leer en los trenes, en los parques, escribirle cartas a autores nunca enviadas. Jugar al culo, al rombo ¡al mus! Timbrarle a Elena, que casi nunca estaba. Proponer locuras a gente cuerda y ver cómo cedían en mis caprichos a veces, a veces ni se inmutaban. Que Mónica me interpretara los olores que se nos iban presentando desde su colegio a la piscina y después a su casa. Confundir responsabilidad y devoción. Signar, siempre, todo el rato, a oscuras, con la luz del sol, con las manos heladas. Me gustaba cuando venía Rodri a recogerme a casa. Me gustaba meterme en el agua helada de las pozas cuando íbamos de campamento (y... hablando de no gustar... ¡no me gustaba que me salpicaran!) Las ceremonias con Pluma Azul y el fuego, la sed colectiva que describíamos anhelando agua en las marchas. Saberme parte en Zaragoza al despertar cada mañana. Subir escaleras, me gustaba (y a veces, también, no me gustaba). Los cuadros del salón de la casa que habitaba. Gastar el dinero en el cine, en helados del Novelty, en comprar fruta tropical para hacer el boom saludable, experimental y con lección militarizante... ¡ains! En eso y en otras mandangas. Que se jugara al maragato, ir vestida de naranja. Los tomates, las diademas [de tela], los elefantes, las jirafas...

Antes me gustaba todo eso. Antes...

Y antes no me gustaba;

Ser tetrapléjica.

... Pero eso era antes...

:-)

[¿Y ahora...? Ahora me gustas tú!]

Get back

Ya me he hecho los conjuros pertinentes para estar enamorada de ti completamente.
Mientras estás por ahí, creando nuevamente, esta vez conociéndome.

Y volveremos, dices, volverás. VOLVER. Eso es seguro.

Volver
 
A creer en esto que llaman sexo cuando quieren decir amor,
a sentir cosquilleo donde antes reconocía solo dolor,
a besar al aire con cada palabra pronunciada,
a volar por los cielos,
a nadar por el agua.

Volver
A mirarme en unos ojos ajenos, extraños, abiertos
que me reflejan a mí y al mundo entero porque son inmensos.

Volver 
A reinventar la música, el lenguaje, la naturaleza, el viento.

El mar, el sol, la arena, la playa...
El cielo.
Que siempre cupo, cabió, en un infierno.
 

sábado, 14 de noviembre de 2015

Sociogénesis

SALUTOGÉNESIS: Dícese de la concepción de entender cómo se es y se está sana/saludable, y vivir acorde a esas premisas, pues. (En vez de centrarse en los síntomas que las enfermedades explicitan y la construcción de un estilo de vida cuyo objetivo ["sanitario"] sea evitarlos.)

Las explicitaciones de la discapacidad (la más bella para mí, ya sabéis, es el idioma corporal... ¡¡y las sillas hammer!! :-P) son los baluartes con los que mostramos todos los demás mundos posibles que existen aquí y ahora. Hoy y siempre. (Un reminder, que diría Lucy Johansson).

La enfermedad, como la discapacidad, es un constructo social. Pero percibimos -analizamos, racionalizamos, categorizamos, estereotipamos...- sus "síntomas" a través de lo que el resto de personas diferentes a nuestra cotidianidad nos hacen notar (como dice mi amigo filósofo SordoCiego; "un pez no sabe lo que es el agua"). 
Me aventuro a formular la teoría de que esas construcciones [síntomas -pues también lo son-] han llegado ¨más tarde¨ a nuestra consciencia  porque son cambios más bruscos, especiales o anodinos (dentro de lo q llamaríamos la "f&ck∫ng zona de confort de la sociedad donde habita el andro-consumens"). 

¿Los eliminamos, los englobamos en el todo que somos? ¿Es relevante si quiera que lo señalemos? 

Por supuesto es un proceso muy personal [/individual], pero por eso mismo es universal -que diría Unamuno-. 

Y, ciertamente, en el momento que escribo esto con la incomodidad que me ilustra la comparación con la Inés tetrapléjica que antes nyo era, sé que es completamente indiferente y a la vez imprescindible.

<< No somos personas con discapacidad, somos personas que explicitamos rasgos out of the ideal sterotype of f&ck∫ng zona de confort >>


--
 
Gracias a Paloma Navas, María Gamazo, Charné... Beto... ¡Y a mi Madre!

jueves, 5 de noviembre de 2015

...


Y ahora... ahora ando desubicada en este mundo, perdida. Contenta y a gusto de estar, sí, pero preguntándome todo el rato cuestiones no muy nuevas sino las más simples y ancestrales inquietudes banales. Todo normal. Pero la narrativa yankee me responde ideas que me equivocan, que me confunden, que me desalientan. Tanta terminología de enciclopedia para definir lo que todos los refranes populares saben. Tantos manuales de autoayuda sin atisbo de poemas. Me asfixio a veces, y el aire honesto y puro que encuentro es marginal ¡se suicida! ¿y yo? yo aquí estoy enredando el tiempo en este maravilloso espacio que es Gallaudet, y aún siendo plenamente consciente cada día de mi suerte, de mi gran suerte, Conrad, no le encuentro cabida a esta profunda melancolía. Melancolía de estar viva, y no muerta. De estar medio viva. De ansiar caminar como quien sueña con volar, constantemente y de soslayo, sin ansia. Ya apenas sí conscientemente. A veces hasta casi respirar se me olvida.

Tener esta gran capacidad desaprovechada de no poder ni saber hacer nada más que absolutamente nada. Enamorada del amor, de la vida ¡de mí! de mi cuerpo y cerebro tetrapléjico. De mi alma que aún cabalga libre y salvaje por las colinas.

martes, 3 de noviembre de 2015

CAMBIO, pues


Y aquí estoy, después de tanto tiempo dejando este proyecto ¨para mañana¨, como Buena Larra que todxs llevamos dentro, je.



Lo dejé para el día siguiente porque quería explicotear todo; mis idas y venidas como profe, mis nuevas experiencias, mis frustraciones… y poner fotos y videos y signarlo todo en LSE y ASL y… y… ¡Túh sabeh! JAMAICA!! Ahí me quedé trabada (¡va a hacer ya un año! ¡Cómo pasa el tiempo!) Y una cosa llevó a la otra… y hoy escribo para anunciar que mis rodanzas en Gallaudet, my adorada, admirada, idolatrada y querida Gallaudet están en stand-by, si no finiquitadas del todo. Larga historia que algunas conocéis. Pero lo importante ahora es el presente que me rodea por doquier; soleado, agradable, casi diría excelso, si no fuera porque la providencia es en realidad benevolente para con todas y cada una.



Inicio una nueva etapa, nuevo lugar, nuevos objetivos corporales, nuevos compañeros de viaje… ¡y sordas siempre!



Os iré contando, pero ahora con imagines (mucho más “deaf friendly”, y mucho menos accessible para ciegxs, analfabetxs digitales… porque ni el jamón –lo que se dice el jamón Serrano- le gusta a todo el mundo ¡ea!)



INSTAGRAM

Ines_capable

sábado, 26 de septiembre de 2015

siempre-ancora-todavía

- No me da miedo ni pereza.
- ¿pero cómo así, en negativo?
- querría yo solo hacerte sentir lo que siento.
- yo siento lo mismo, creo.
- Eso creo yo también.
- Pues en ello estaba. CREAMOS.
- Del verbo crear.
- ¡Del verbo hacer el amor!
- Amarse
- Amarse debajo del mar
- ¡Y encima!
- ¡¡Y por los costados!!
- Amémonos en redondo.
- ¡Y al cuadrado!
- Amémonos como si mañana fuera a salir el Sol aún.
- Así te estoy amando yo.
- Así también te amo yo...
[siempre-ancora-todavía]

sábado, 15 de agosto de 2015

Intersexualidad

No estoy (tdv) en proceso de superar una ruptura particular con un ser concreto, sino absorviendo los nuevos lindes -que como el horizonte, cuanto más ruedo más lejos parece/n estar (o, al menos, igual de cerca/lejos)- de la heteronormatividad y la monogamia. De liberar a esta mente en un cuerpo [tetrapléjico] contenida. Este alma. Esta vagina (para reconocerla también pene ¿¡qué sé yoh!?). 
Para disfrutar de quién soy, de cómo soy,  de lo que siento a cada momento y me hace sentir el universo a través de cada ser concreto del que me enamoro enloquecidamente, la más sin cordura ni medida, solo con la voluptuosidad (¿¡de volupble!?) del sernos y estarnos, las menos con premeditación y alevosía.
Terquedad que sin duda me hace este escribir, este estar viva. 
Perseverancia, lo llaman otres, que me regala estos momentos en los cuales parte de mi alma [parte] a tu encuentro todo este amor transido que crece y nunca acaba.

martes, 5 de mayo de 2015

Se hue-huelen cambios


 ¿¡Y por dónde empiezo, Inés del alma mía!? ¿Por la Primavera? El amor. La vida.



Estoy aquí en mi jardincito de nuevo con un buen tiempo que nada envidiaría a donde me voy porque… ¡qué sé yo por qué! Se me expiraba la Visa de turista y para ¨reactivarla¨ (port tres módicos meses) tenía que salir de USA y volver a entrar. Mi plan era volverme a España, pero bien sé ya que una cosa es lo que tienes en mente y otra lo que te regala la vida… 
 sicos que antesdiosos menesteres  ahorro un montesto de la tetraplejia -movilidad  )

Busqué playa accesible donde pudiera yo meterme en el mar. Caribe. Playa del Carmen (Tulum). “La primera playa accessible del Caribe” (sin contar Miami, as far as my experience knows) y el vuelo affortable. Asíq allá nos fuimos Sara y yo mochila en espalda, backpack. Y… está mal que lo diga yo, pero todo fue sobre ruedas! :-P jejeje.



Long story short¡Buceé! Y conocí a un montón de gente. Fui al entrenamiento de baloncesto de los huracanes y… y… y… tantas cosas!!



Es tiempo de partir. ¡Y ya me da penica! Porque aquí estoy como en un sueño… pero será porque me espera un sueño aún más esscelso.



Para cuidarme, respirar, aprender y regular. En principio 6 meses… Te iré contando.



Besooooo.

lunes, 27 de abril de 2015

ser yo más norma que muchas otras personas


Queridísimx dárlin del alma nuestra que compartimos esporádicos.



Vengo intensa. Estoy intensa (y el autocorrector ya empieza a hacer de las suyas, y el corrector gramatical también quiere alumbrar en este entierro ¡qué pesadilla! Siempre fui más de puño y letra –excepto en puntuales ocasiones-, pero por aquello de que no tienes buzón y de que quizás yo luego pueda usar el copia-pega, aquí me tienes ordenador en mesa. Escuchando un poquillo de flamenquito, traido a colación por Wayne ¡cuántas cosas en un solo paréntesis, mae!)



¿¡Qué tal!? ¡Bueno! ¿Por dónde andas? [...] ¡Siempre fuiste mu exagerao, tú! Yo aquí con unos copitos de nieve y ya me da pereza casi hasta mirar por la ventana…



Anyway! Eso! Aquí. Yo. Vamos a ver si nos centramos un poco, porque con eso de que “estás dando la vuelta al mundo” (que viste mucho –de vestir-) y de que tienes un blog para relatar tus hazañas –lo leo de cuando en vez, no creas tú-, pues parece como que una no tiene nada que contar de sus ovejitas. Pero nada más lejos de la realidad, amparo (por cierto, Amparo Baró murió). Está tan lleno de sentido mi segundo acuciante que es quasi imposible escribir ni hacer practicamente nada. Menos mal que con esto de la tetraplejia –movilidad reducida, mi Hermano lo llama- me ahorro un montón de todos esos insidiosos menesteres físicos que antes me consumían parte de la mañana (es un decir, ahora tengo otros. No vayas tú a creer…)



Pero no puedo escribir con orden y concierto. Me cuesta mucho. Se me agolpan las ideas, la manera de expresarlas, y en lo que intento ponerme a relatar una anécdota (¡benigna, beningna!) se me escurren por la mente otras tantas como el agua por las manos cuando bebes. Tantas, tantas, tantas… Como si todo ocurriese al mismo tiempo en el mismo lugar. Es una excelsa vitalidad en un universo físico contenida. ¿¡A ti qué te voy a contar, si estás cada día en un lugar!? Tiene que ser hasta el punto enajenante.



Pero empezaré, por empezar, porque si no no empiezo y hay que empezar por algún sitio, en algún momento.



Sigo enamorada. Enamorada de la vida, de las manos de lxs sordxs signantes que no son más que espasmos de sus mentes, del sonido vibratorio de las cuerdas vocales y los djembés, del conocimiento académico y de la sensación de la realidad inconsciente que por todas partes y en todo momento está rodeándonos por dentro y fuera. De la vida, amparo… y de la muerte.



No es que me haya hecho Emo de repente (juas juas juas). Shakeaspeare mismo estaba ahí con el temita pa´rriba y pa´bajo to´r día también, y con el poder y el amor… ¡menudo popurrí se traía! Que no sé si escribía sus obras con talante moralizador, o solamente para ilustrar sus idas y venidas por los rincones recónditos de su mente que, por ser humana, se me antoja extrapolable a cualquier hijo de vecino. Anyway! Que aquel muchacho joven sordo italoamericano que murió por voluntad propia y llevada a cabo, anda todavía pululando en forma de Madre por mi alrededor. Pero Madre yankee que quiere transformar el dolor en cambio. Y yo, que apoyo a las madres solo por el hecho de ser madres (ya sabes que mi medidor es tremendamente subjetivo) ¡y esta encima es madre de sordo, hija y nieta de sordos! ¿¡qué esperarías que hiciera!? Hacer todo lo que me pidiera, incluso si no tuviera mucho sentido o no estuviera yo si quiera muy convencida de que era la mejor opción para mí, ella y todxs nuestrxs compañerxs. Es curioso cómo se desarrolla el mundo a un nivel pragmático –metáse aquí si se quiere la geología incluso- y a un nivel metafísico –métase aquí todo lo demás cual cajón de sastre. Que la paradoja constante que nos embriaga no se acabe nunca a no ser que sea para dar paso a la certeza absoluta e insoslayable de que efectivamente el universo se expande ¿o se retrae? ¿¡cómo era eso!? ¡En fin! Que el amor incondicional que se debe dar a los allegados, a los sobrinos a falta de hijos, o los niños de los amigos de toda la vida –que son como sobrinos-, se me ha transformado ahora por un aleatorio e inconsistente dar amor aquí y ahora sin mirar cómo ni a quien y… puede que en este país de triquiñuelas se deba escoger con atino la dirección concreta de mis chorros de pasión, jajaaaj. No se me mal-lea. Disfruto y agradezco las diferentes oportunidades que el Cosmos pone ante mí, y quisiera creer que voy a seguir disfrutando tanto ¡o más! como he venido hacienda hasta ahora, pero con la que está cayendo en León estos días… (5 metros de nieve, gente incomunicada durante 6 días…) me cuesta comprometerme.



Cambiando un poco de tema, conocí el mundo intersex hace poco -3 meses, no llega- de la mano de una fiorentina cuya Abuela fue vecina mía en mis tiempos de cuando vivía yo misma en Italia. Es la I del LGTBIQA (lesbian, gay, transexual, bisexual, intersex, queer/questioning, ally), que como siga añadiendo colectivos al final va a acabar con todas las letras del abecedario :-P[1] y es un mundo fascinante y con tremendos paralelismos con el mundo sordo que habito. De hecho, estoy escribiendo un artículo exactamente sobre eso. Lo que me ha llevado a conocer parte del trabajo de Beatriz Preciado (ahora llamada Paul desde este enero), que me ha cautivado y acercado a esta corriente filosófica que generó Foucault con premisas ciertamente rompedoras en cuanto a dudar no ya de la esencia de uno mismo como ya hiciera Descartes, sino de la esencia de los llamémosles congéneres, por los cuales creíamos que nos describíamos, que éramos. No somos, dixit, sino seres biopolícos (tú biohombre, yo biomujer, en los estándares de nomenclatura que hasta ahora manejábamos, jeje) y todo aquello que la clínica creó y genera, deviene en esta amalgama de discapacidad que hoy ilustro.



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Y da igual ya, porque ya lo he probado todo. O si no todo-todo, al menos todo aquello que se me ha ido ocurriendo mentalmente. Si pudiera yo explicarme tan elocuentemente como hacen otras, otros y otres. Pero no, yo me explico como soy, así, como tú me conoces. Y deambulo entre lugares siempre accesibles, sin arriesgar más que mi vida, que me parece al fin tan poco. Y formo mi idiosincrasia particular, mi cosmología. Mi razón de ser no-siendo, siéndome con otres, quizás, por no ser yo misma, que me sabe a tan poco cuando está llena de tantas especies y colores la variedad de la degustación humana, animal, vegetal… viva. Siempre recuerdo que estoy viva, a cada practicamente segundo que lo considero. Y podría [no] venirme sentimiento alguno en este redescubrimiento amalgamado e inacabable por finito que es mi cuerpo, sin embargo siento algo. Eso es cierto de certeza. Siento una energía,a veces gorda a veces fina, que se quiere nominalizar en verbo, palabra, signo… ¡qué sé yo qué materialización mental concreta utilizo! El caso es que estoy generando una metodología pudiera bien describirla como “eficaz” para que, si terco el sentimiento quiere corporeizarse en concepto concreto, lo haga ambivalente, o binario o contrapuesto, para que gane siempre una especie de sensación de paz y agrado personal y aplicable pues por ende al Universo en el que habito. Quizás sea un sesgo competitivo simple –debido a mi acalcúlea galopante-, por reducirlo todo a dos colecciones para poder hacer una correspondencia one-to-one y así ahorrarme engorrosos procesos mentales que podría describirlos como “arquitectónicos” (con inmenso amor a Marilyn y cía, y siempre agradecida de cada casa en la que he habitado). Me desgasta esta manera neuronormativa impuesta de que hay que razonar dentro del tiesto, con una aparato de verificación construido siempre por otros e implantado en mi modus operandi con rituales no ancestrales. Y deberé estar agradecida –y emocionada- por ser yo más norma que muchas otras personas… ¿o no?




[1] Hilo musical: ele, ele. Ele eme ene i o pe cu (flamenrap)

martes, 3 de febrero de 2015

Disability Studies

Sigo disfrutando por aquí, aprendiendo. Entendiendo este cúmulo ingente de casualidades quizás planeadas ¡qué sabe nadie!

Para empezar, explicaré que esta Universidad que me acoge es "mu apañá". Tiene muchos recursos, está en constante cambio para implementar nuevas tecnologías y dar así un mejor servicio a los estudiantes creando entornos físicos y espacios agradables donde compartir, crecer... ¡ese tipo de cosas, ya sabéis! Yo estoy tremendamente contenta de formar parte de ella de algún modo. Sobretodo de signar y ser signada. ¡Tantas cosas nuevas que ni de lejos pensé jamás que pudieran existir, y sin embargo aquí están, como si llevaran siendo desde el principio de los tiempos!

Este semestre asisto como oyente (valga la redundancia) a un par de clases relacionadas con los "estudios de discapacidad", que podrían ser como los "estudios de género" (o de negros, latinoamericanos, indígenas... ¡Que también los hay!). Y son increíblemente enriquecedoras.

Esta mañana sin ir más lejos he tenido la primera clase con un grupo de alumnxs del máster de "Estudios [de] Sordos" donde el profesor nos moderaba la charla desde cuatro diferentes pantallas ubicadas por la sala (él estaba en Noruega) y hemos debatido durante más de tres horas cuál es el concepto de "normal" y "discapacidad" -también hemos hablado de natural, ideal, convencional...- Todo un ejercicio de generación de conocimiento, al menos en mi cabecita que bailaba contenta intentando entender las diferentes ideas y perspectivas que mis compañerxs aportaban en la discusión.

Será una terapia, será resilencia, será que soy así o me he/han hecho por el camino, pero disfruto cual enana en este nuevo marco teórico que adoptó primero mi cuerpo y ahora risueña mi mente despierta en esta suerte de jardín del edén cada día cuando amanece.

Cuanto menos es irónico que en este primer día de clase, y siempre por impedimentos técnicos, resultase que las cámaras con las que el profesor nos visionaba desde la fría Noruega no nos enfocaran de busto, sino por encima de nuestras cabezas y el Profesor propusiera como solución... ¡que nos pusiéramos de pie cada vez que quisiéramos participar en la discusión! O... que nos pusiésemos todos en otra grada de asientos superiores que para acceder a ellos hay que salvar dos escalones. ¿Cómo? (no me había visto todavía) ¿Resultado? ¡Bueno! Con las prisas y el consabido "hoy lo hacemos así", yo quedé segregada físicamente del grupo de compañerxs. ¡Sin importancia! Sinceramente. Pero curioso. Curioso cuanto menos.

domingo, 9 de noviembre de 2014

No traje traje


Sigo por esta tierra de Sordos donde cada día pasan cosas excepcionales que poco o nada tienen que ver con todo lo aprendido desde que nací, y que aquí son normales ¡me gusta! Luego al final son yankees y ¿¡qué le vas a hacer!?

O sea, que sí. Que sigo deambulando por Gallaudet (en silla eléctrica ¡y manual!) y naturalizando el milagro que me aconteció en Jamaica como fuera el convertirme en delfín.

¡Que nado! Que es lo que venía yo a contaros hoy. Nado en la piscina 16 largos al día, y luego me vuelvo a casa impulsándome yo solita con la silla manual. En esto tenía que colapsar el tiempo y el espacio, estaba claro.

Y la otra noche se le ocurrió a alguien que podíamos ver una peli mientras nadábamos ¡dicho y hecho!   Vimos "buscando a Nemo" y en los cachos que salía el tiburón yo... ¡os podéis imaginar! me tapaba todo el cuerpo con la manta que llevaba (no me metí en el agua, era demasiado).

¡En fin! Que serán los pequeños placeres, como cuando cada noche me acuesto por fin en la cama después de llevar tooooodo el día sentada en la misma posición, como cuando mis piernas se ven libres en el agua, como cuando me rasco la nariz... Luego ya lo de no pasar ni hambre, ni frío, ni sueño es tal privilegio que me da casi reparo mencionarlo. ¡Y signar y ver signar! Pues si hay algún placer más grande en esta vida tendrá que ser muy parecido a eso. (la música, la naturaleza...)




sábado, 1 de noviembre de 2014

No nadas nada

Está siendo curioso el proceso vital de esta semana, o fin de semana, o sábado por la mañana...

Sí es cierto que me siento a gusto, con una "pequeña cálida felicidad dentro de mí"y disfruto de casi cada segundo, especialmente si hay personas -nuevas- a mi alrededor, que es siempre. Estoy descubriendo una nueva dimensión de manera de ser y pensar, mientras pienso que descubro.

Aprender a aprender. Enseñar a enseñar.

¡Y a hacer deporte! Después de recordar que sé nadar, que se puede nadar, que todos nadamos, allá en el agua aquella maravillosa rodeada de naturaleza, ayer volví a sumergirme en el líquido elemento y estuve yo, solo yo, moviendo de nuevo mi cuerpo entero sin más aparatosas adaptaciones que un poco de H2o rodeándome.

Quizás lo convierta en rutina, quizás vuelva a olvidárseme, pero esa sensación de libertad que sentí en aquel mistic valley, que fue nadar, que también hoy amanezco sintiendo en mi silla... es maravillosa y merece todo lo que antes haya pasado y todo lo que después esté por pasar.

Y no... no es lo mismo que dejarte mecer por las olas, que también fue rico y gustoso. Digo nadar.


jueves, 23 de octubre de 2014

Super Defie

Sigo en Gallaudet, lo que implica que en EEUU también, y sigo aprovechando oportunidades de experiencias sordiles que se dan cada minuto en este campus lleno de gente.

Fui a la presentación de una película sorda. Sorda, porque trata temática sorda, está rodada en lengua de signos americana y la mayoría de las personas involucradas en la creación de la misma son personas sordas. No es la primera ni mucho menos, en la biblioteca de Gallaudet se pueden encontrar muchas, pero sí es novedoso la "calidad hollywoodiense" que se ve en el film. 

La película se titula "Super Deafi. No ordinary hero" [SúperSordo. Un héroe poco común] y relata la vida diaria de un niño sordo y sus problemas de comunicación con la familia y compañerxs de clase que encuentra alivio viendo un programa televisivo donde el protagonista es un súperheroe sordo -como él-. Luego vemos que la vida del supersordo en cuestión no está exenta de problemas ligados a su condición de "no oir", y que manejarse con determinación y autoestima en el mundo oyente es igual de frustrante para él que para el superniño. Al final ambos se enfrentan a sus problemas, que parecen solucionarse de manera inmejorable, muy "a lo americano"; el malote de clase que antes se reía del sordomudo ahora tiene un deseo irrefrenable de aprender lengua de signos, el adulto se presenta a las elecciones del barrio y, por supuesto, las gana -con la inestimable ayuda de la profe del niño que, por cierto, sabe signar de repente- ¡bueno! ¡El guión es lo que es!

Pero, como dicen las malas lenguas "que hablen de mí ¡aunque sea mal!". Quitando el sensacionalismo, los estereotipos, las perpetuaciones imperialistas... habrá que quedarse con lo positivo, que lo tiene, y es que muchxs sordxs que vieron y verán esta película se sintieron en cierta medida identificadxs. Ver a un protagonista sordo en el cine que defiende el mundo, cultura e identidad sorda pese a la perspectiva ignorante oyente, siempre es de agradecer.

Aquí el trailer.




Luego hubo una ronda de preguntas y respuestas, y esas ya sí eran demasiado yankees para contarlas por aquí... ¡que es que no sé cómo no les da ni vergüenza! jajaja. Ya os lo contaré en petit comité, si cuadra.

John Maucere signando la palabra PELÍCULA


jueves, 2 de octubre de 2014

¿Cómo se pregunta?

Recuerdo en mi época de enamorada, cuando trabajaba en mi curro ideal, cuando tenía tantas ganas de ver el mundo maravilloso cada día... ¡bueno! un poco como ahora, pero hace años. Y había a mi alrededor, especialmente recuerdo a dos personas importantes, que sentían como esa necesidad de estar siempre en el lugar adecuado en el momento oportuno haciendo "lo que se suponía que tenían que estar haciendo" ¡qué agobio, hija! Pero muy eficientes, la verdad, y tan guapxs como cualquiera. El caso es que me pasaron un artículo muy interesante sobre "cómo preguntar preguntas". ¡Unas instrucciones! Decía cosas como que intentaras primero resolver la duda tú solx (para no molestar a nadie), luego que eligieras bien las palabras para concretar y no perder tiempo en menudencias, y... la verdad es que no me acuerdo mucho de lo demás (así preguntaré yo de mal, me temo, jaja) pero recuerdo que me lo traduje a lo que es la red del internés, y me quedé con la idea de que era muy útil saber buscar cosas en google, porque San Google lo sabe, o al menos lo contiene, "TODO".

Aún hoy sigo beneficiándome de ese simple protocolo. Preguntar a google. Es todo lo más que he conseguido desarrollar mi lengua para sobrevivir en este siglo XXI de tala del Amazonas. Siento que me he vuelto un poco más máquina -aunque no sé si ello conlleva que menos humana... quiero creer que no- pero supongo que es el camino que me toca recorrer.

...Como este estar en EEUU ahora...

Todo esto venía porque viendo en un vídeo de youtube a un personaje de la televisión de un canal latino aquí en EEUU, vuelvo a recordar cómo está todo esto montado. Cómo nos hacemos activistas del país que nos da aquello que creemos es calidad de vida. ¡Digo! Yo este señor no sé por qué vomita cual loro la propaganda yankee anti-Cubana, pero lo cierto es que utiliza una técnica sobradamente estudiada -¡supongo!-, que es... preguntar. Pero preguntar no por curiosidad o con intención de empezar así un intercambio enriquecedor de conocimientos, experiencias y perspectivas, sino con el objetivo pueril de exponer al oponente y mostrar así su gran error o ignorancia para, intuyo, desacreditarlo. ¡¡Nada más lejos de la realidad!! Lo primero que en una conversación no hay oponentes, sino integrantes, y lo segundo que todos se exponen, de eso se trata, y cada cual es quien es y concluye sus opiniones.


Es más obtuso el que se agarra a las respuestas simples, con preguntas simples formuladas.


El caso es que yo también soy muy obtusa (¡y muy burra!) y me cuesta bastante darme cuenta de las cosas si no las vivo en primerísima persona. Y ahora estoy viviendo en primerísima persona mi vida, y veo cómo hay tantas maneras de preguntar como personas hay en la existencia. Hay culturas que incluso no tienen forma gramatical para formular preguntas, y no me hace falta ir a estudios lingüísticos de tribus recónditas. Me basta el ejemplo de Jahbú, aquel amigo mío de Kensington Market que nunca preguntaba (/pedía) nada, y a veces ni respondía si quiera tampoco. Pero eso fue solo un momento y un lugar, en el espacio e ideario de lo que ahora vengo llamado mi vida.



https://www.youtube.com/watch?v=e9BaYFCaEtA

Por cierto, que hasta con la verdad última revelada de google hay que tener doscientos ojos también. Pues STEM, que me parecía a mí una palabra germinal y nutrida, al ponerla por escrito por un lado me dice que es "ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas" y por otra, en el traductor, por fin: MADRE. ¡Ahora! Que si pones imágenes, de momento no hay duda.

Estaba en un momento de absorción del sistema que, ahora veo, siempre estuvo presente y es pervasivo (ubicuo) así que buena gana de luchar contra mis propias células. Voy a ver qué sale de este cáncer.

jueves, 11 de septiembre de 2014

¿Estoy aquí porque quiero, o porque quiero estar aquí estoy?

¿Estoy aquí porque quiero, o porque quiero estar aquí estoy?

En esta nueva manera de entender el mundo y quererme de nuevo -resilencia, lo llaman ahora, cuando quieren decir sexo-, veo como unas cosas se transforman en otras por arte de magia (o hipnosis, no sé muy bien). Cómo el conformismo es adaptabilidad y siempre vence, por supuesto, el que logra materializarse más tiempo y ahora, por lo visto, más lejos.

Este sabor a metálico en la boca a veces, como si te hubieran dado un golpe de esos que decimos que saben a peras... ¡Pues eso! El que es pera, si quiere que se pele o se deje pelar. Para todo lo demás...

martes, 2 de septiembre de 2014

10 cosas que no sabía sobre la discapacidad

1. No tiene relación directa con comer membrillos, al menos hasta donde yo sé (con el tocino un poco… ¡creo!).

2. Lo mismo da que la tengas (¡certificada y con tarjeta! ¡ojito!) que no, sigues sin entender una mierda de qué va todo esto.

Y… básicamente ya. 

Las otras ocho las omito, o mejor dicho ni las pienso, que en términos económicos algunos espabilaos dirán que me las ahorro. Pero en este sinsentido de ver patrones donde ciertamente los hay (y léase “los hay” como “nos los sacamos de la manga”) y hacer miles de listas de cosas que deberías hacer antes de cagar esta mañana y demás utilísimos consejos para la vida metafísica de hoy en día, quería yo contribuir hoy con mi granito de agua. 

¡Ays! ¡Que me lío! 

viernes, 29 de agosto de 2014

Yo sigo a mi tarea


He vuelto a este lugar que tímidamente llamo hogar. Tímida, porque todavía delibera si me da el permiso o no de salir y entrar de aquí cuando yo quiera (o pueda, vaya), porque me da no sé qué llamar hogar a una cárcel de oro tan grande que no acabas de ver bien las rejas. Porque además yo me creo todo eso de ser ciudadanx del mundo y la calidad de vida y elegir tu propio destino y esas cosas que tanto vienen vendiendo de un tiempo a esta parte y mi hogar está allí donde estoy yo, mismamente, y todxs aquellxs que me quieren, que se concentran quizás en número en puntos concretos de la geografía terrestre, pero que me consta están worldwideweb y más allá, cual la insidiosa internet, que no por ello es menos deidad (¡y no sé si hembra!).

¡Pero me lío! Y quería yo solo explicar que aquí hay más mosquitos que en otros lugares donde he estado, o me pican donde parece que los siento yo más (que en mi cuerpo tetra se reduce la superficie a un 30%, siendo …) ¡y me rasco! Que es lo que tengo yo, que soy muy del aquí y el ahora, ya me conocéis los que me conozcáis (¡bueno! y que lo dejo todo para mañana, pero esa es otra historia). Y el comer y el rascar... ¡ya sabéis! He destapado la caja de Pandora –y yo que pensé que donde me adentraba era en el Paraíso del Edén- y esto no ha hecho más que empezar. Nada nuevo, por otro lado, mismo patrón experimentado en esta y otras seculas vitales como “¿Cómo me hice de varias sectas en la niñez?” “El deporte no lo es todo” o “me he enamorado del rarito de mi clase”. Esta cadencia, que bien pudiera ser tan solo carencia, de querer a los queribles, de amar a los amables, de reflejarme rebotada en miradas de espejos amplios limpios, robustos y brillantes (¡ni laRAE, amparo!) como de hecho en mi culo luego todo parece explotar, no es más que la evidencia de lo que siempre fue evidente. ¿Me se entiende? ¡Que me ha dao por los negros, madre! Que yo no sé qué tendrán. Pero que cuando “you´ll go black, you´ll never back”, dicen. ¡Y por los indígenas nativoamericanos, cuidao! Que no hago yo vistas minuciosas, sino gordas, siempre gordas (aunque los aborígenes me han caído de momento un poco de soslayo). Y por los homeless, las chicas en sillas de ruedas –eléctricas y manuales-. ¡Y por las mujeres, coño! Ovarios, ojos y bazo ¡de todo un poco! No vayamos a definir solo a aquellas por lo que las diferencia, sino también por lo que las constituye (whatever)

La caja de Pandora, como digo, que quizás sea pequeña comparada con el árbol del [des]conocimiento, pero que está tan llena de prístinos detalles, cual matrioska la jodía ¡si es que somos tan creativas! [¡coño!], que no puedo por menos de ponerlo todo aquí arrebujao y alborotao, sin tejer ni ná de ná, que ya vendrá un penélope de turno o un ingeniero de caminos. Tanto más me da. Yo sigo [tetra] a mi tarea, chichivoy boy voy, chichivoy, boy, voy.