Llegué a casa y vi un documental de ranas ¡ya ves
tú! que me ha dado por ahí esta semana. Voy a rachas; en verano fueron los
hipopótamos, hace un par de semanas estos 3 en 1 de “The corporation” que te dan ganas
de arrancarte las venas ¡ains!, y ahora empecé tímidamente y de casualidad con
los batracios, y resulta que es interesantísimo, cual ¿¡qué te voy a decir yo!?
¡la ciencia, el fútbol, el arte, la tecnología! o lo que sea que te resulte apasionante en sí mismo. Salían
científicos recorriendo selvas y pantanos buscando huidizos anfibios donde
antes saltaban centenares a cada paso que daban. Estos bichos tienen más de 250 millones de años ¡se dice pronto! sobrevivieron a los dinosaurios, asteroides y eras
glaciares adaptándose en más de mil formas por todo el globo terráqueo, y ahora
están desapareciendo especies alarmantemente. Y allí tienes a los paisanos
recogiéndolas, curándolas diariamente, mudándolas de territorio (en helicóptero
van, las señoritas, para no estresarse durante 5 horas en los meneos de una
mochila), entregándose en cuerpo y alma a un hercúleo proyecto que da sentido a
sus vidas, las de las ranas y todas sus compañeras.
Gracioso, porque, como todos los mundos esculpidos a un tamaño manejable, ellxs creen que están haciendo lo que buenamente deben hacer, dado el grado de conciencia que han adquirido. Y dentro de esa labor, se plantean si lo que están haciendo está bien o no, es lo correcto… ¡por el amor de dios! ¡¡son solo unas ranas!! Y ahí es donde se me abre la puerta de la mente; si una persona vale más que la humanidad entera, un niño más que un grupo [scout], un sordo más que todo el mundo oyente… ¿¡qué no valdrá una rana!? Y, donde dice rana, digo diego… Que a mí me haya dado por los sordos, como a otros por los inmigrantes, refugiadxs, putas, yonkis, ancianxs, gitanxs o negrxs, es solo una aleatoriedad brutal que puede se halle imbuida de una magistral obra espléndidamente orquestada para la existencia como ente global del que somos parte (¿pues no habrá gente que luche por las mujeres tetrapléjicas, porque… ¡qué sé yo por qué! porque estaba eso puesto de algún modo en sus genes? advocates o allies, les llaman aquí a esa gente)
Intento entender por qué me tocó a mí esta china, y
también me pregunto si el transformarme en discapacitada yo misma tiene algún
secreto código de conducta que era necesario aplicarme para seguir en este
mundo por siempre de los jamases. Para realmente llevar a cabo el papel en
esta, la obra de mi modesta y sencilla vida…
También pienso que fue un precio vital alto pagado por hacer realidad mis sueños, o que incluso lo conjuramos susurrando con amor y en secreto Didnt y yo para que él también tuviera la antesala de su porvenir ya con sensación de triunfo y derrota desde el principio de los tiempos.
También pienso que fue un precio vital alto pagado por hacer realidad mis sueños, o que incluso lo conjuramos susurrando con amor y en secreto Didnt y yo para que él también tuviera la antesala de su porvenir ya con sensación de triunfo y derrota desde el principio de los tiempos.
Da ya igual todo, porque así sucedió y sucede cada
día, y estoy siempre en el momento justo en el sitio adecuado, luciendo
fulgurante esta eterna suerte que me caracteriza y quizás no merezco, pero no
soy yo quién para disponer tales disquisiciones morales supremas que no atañen
a los vulgares humanos sino quizás solo a los dioses, en los que -me apresuro a
decir aleccionada- no creo.
¡En fin! Que me hace gracia, cada uno con nuestra
certeza indecisa en el mundo. Y tirando pa´lante día a día, disfrutando, como
queriendo querer…
Uno de los científicos decía que “nunca se rendirá […]
que en eso es en lo que piensa cada mañana” ¡en salvar a las ranas! ¡qué majico!
Y habrá que salvarlas, sí, porque se están extinguiendo y algo habrá que hacer…
¡por hacer algo, aunq nada más sea! Parece ser que es la tónica general del mundo que
nos rodea.
Que el cambio siempre existió y que el planeta
seguirá estando millones de años después de habernos extinto (si no colonizamos
Marte, you know…) es tan obvio como parece. Y que desde que tenemos documentos
escritos, siempre ha habido sabios quejándose del sistema, de la juventud
acomodada, del inminente fin de la raza humana por autodestrucción masiva…
jajajaj. Parece que estemos siempre en el momento álgido de la Historia, justo
en el lugar adecuado. Es para morirse de risa.
Quizás haya sonado derrotista… pero es solo
sentir que sigo siempre dudando de lo que pienso, no vaya a ser que me lo crea ¡y
entonces sí que es cuando se lía!
Aquí
te dejo un link a un monologuista yankee [Geoge Carlin] que lo ilustra con un
humor que bien pudiera apellidarse Castellano Errante ¡por ejemplo!
