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martes, 29 de octubre de 2013

Salvemos las ranas


Llegué a casa y vi un documental de ranas ¡ya ves tú! que me ha dado por ahí esta semana. Voy a rachas; en verano fueron los hipopótamos, hace un par de semanas estos 3 en 1 de “The corporation” que te dan ganas de arrancarte las venas ¡ains!, y ahora empecé tímidamente y de casualidad con los batracios, y resulta que es interesantísimo, cual ¿¡qué te voy a decir yo!? ¡la ciencia, el fútbol, el arte, la tecnología! o lo que sea que te resulte apasionante en sí mismo. Salían científicos recorriendo selvas y pantanos buscando huidizos anfibios donde antes saltaban centenares a cada paso que daban. Estos bichos tienen más de 250 millones de años ¡se dice pronto! sobrevivieron a los dinosaurios, asteroides y eras glaciares adaptándose en más de mil formas por todo el globo terráqueo, y ahora están desapareciendo especies alarmantemente. Y allí tienes a los paisanos recogiéndolas, curándolas diariamente, mudándolas de territorio (en helicóptero van, las señoritas, para no estresarse durante 5 horas en los meneos de una mochila), entregándose en cuerpo y alma a un hercúleo proyecto que da sentido a sus vidas, las de las ranas y todas sus compañeras. 

Gracioso, porque, como todos los mundos esculpidos a un tamaño manejable, ellxs creen que están haciendo lo que buenamente deben hacer, dado el grado de conciencia que han adquirido. Y dentro de esa labor, se plantean si lo que están haciendo está bien o no, es lo correcto… ¡por el amor de dios! ¡¡son solo unas ranas!! Y ahí es donde se me abre la puerta de la mente; si una persona vale más que la humanidad entera, un niño más que un grupo [scout], un sordo más que todo el mundo oyente… ¿¡qué no valdrá una rana!? Y, donde dice rana, digo diego… Que a mí me haya dado por los sordos, como a otros por los inmigrantes, refugiadxs, putas, yonkis, ancianxs, gitanxs o negrxs, es solo una aleatoriedad brutal que puede se halle imbuida de una magistral obra espléndidamente orquestada para la existencia como ente global del que somos parte (¿pues no habrá gente que luche por las mujeres tetrapléjicas, porque… ¡qué sé yo por qué! porque estaba eso puesto de algún modo en sus genes? advocates o allies, les llaman aquí a esa gente)
Intento entender por qué me tocó a mí esta china, y también me pregunto si el transformarme en discapacitada yo misma tiene algún secreto código de conducta que era necesario aplicarme para seguir en este mundo por siempre de los jamases. Para realmente llevar a cabo el papel en esta, la obra de mi modesta y sencilla vida… 

También pienso que fue un precio vital alto pagado por hacer realidad mis sueños, o que incluso lo conjuramos susurrando con amor y en secreto Didnt y yo para que él también tuviera la antesala de su porvenir ya con sensación de triunfo y derrota desde el principio de los tiempos. 

Da ya igual todo, porque así sucedió y sucede cada día, y estoy siempre en el momento justo en el sitio adecuado, luciendo fulgurante esta eterna suerte que me caracteriza y quizás no merezco, pero no soy yo quién para disponer tales disquisiciones morales supremas que no atañen a los vulgares humanos sino quizás solo a los dioses, en los que -me apresuro a decir aleccionada- no creo.

 ¡En fin! Que me hace gracia, cada uno con nuestra certeza indecisa en el mundo. Y tirando pa´lante día a día, disfrutando, como queriendo querer…

Uno de los científicos decía que “nunca se rendirá […] que en eso es en lo que piensa cada mañana” ¡en salvar a las ranas! ¡qué majico! Y habrá que salvarlas, sí, porque se están extinguiendo y algo habrá que hacer… ¡por hacer algo, aunq nada más sea! Parece ser que es la tónica general del mundo que nos rodea.

Que el cambio siempre existió y que el planeta seguirá estando millones de años después de habernos extinto (si no colonizamos Marte, you know…) es tan obvio como parece. Y que desde que tenemos documentos escritos, siempre ha habido sabios quejándose del sistema, de la juventud acomodada, del inminente fin de la raza humana por autodestrucción masiva… jajajaj. Parece que estemos siempre en el momento álgido de la Historia, justo en el lugar adecuado. Es para morirse de risa.

Quizás haya sonado derrotista… pero es solo sentir que sigo siempre dudando de lo que pienso, no vaya a ser que me lo crea ¡y entonces sí que es cuando se lía!  

Aquí te dejo un link a un monologuista yankee [Geoge Carlin] que lo ilustra con un humor que bien pudiera apellidarse Castellano Errante ¡por ejemplo!         
    

Lideresas


Sheryl Sandberg: Why we have too few women leaders

Hace unos meses vi, no recuerdo muy bien cómo caí en él, un vídeo de presentaciones TED que se titulaba "¿Por qué tenemos tan pocas mujeres líderes?".

No puedo por menos de entender esta charla, como todas las TED, en su contexto yankee. Solo la forma ya es rimbombantemente american flavour ¡que no digo yo que esté mal! ni si quiera que no me guste, pero... me hace estar alerta, como a la defensiva, cual espejo que refleja lo que en él se proyecta.

Dice verdades todas, con datos números y porcentajes, que gustan mucho por estos lares, como que las mujeres no están en lo alto de ninguna profesión (solo el 15% de los altos cargos del sector empresarial son mujeres. Cifra congelada desde el 2002, por cierto). También que enfrentamos más problemas a la hora de conciliar vida laboral y personal. Y que nos sentimos culpables a veces, y casi nunca nos valoramos completamente, y siempre tenemos en cuenta a todas las personas que nos apoyaron de alguna manera durante nuestro recorrido.

Dice que que las mujeres subestimamos sistemáticamente nuestras propias habilidades.

Quizás será solo que somos más humildes, más modestas.

"How we are going to fix this?"

Que las somos afortunadas de vivir en un momento histórico y lugar geográfico con más libertad de la que tuvieron nuestras madres y abuelas.

http://www.youtube.com/watch?v=18uDutylDa4

lunes, 28 de octubre de 2013

...caminar suavemente...




¡Buenos días! —dijo el principito.
¡Buenos días! —respondió el comerciante.
Era un comerciante de píldoras perfeccionadas que quitan la sed. Se toma una por semana y ya no se sienten ganas de beber. 
¿Por qué vendes eso? —preguntó el principito. 
Porque con esto se economiza mucho tiempo. Según el cálculo hecho por los expertos, se ahorran cincuenta y tres minutos por semana.
¿Y qué se hace con esos cincuenta y tres minutos?
Lo que cada uno quiere... 
Si yo dispusiera de cincuenta y tres minutos —pensó el principito— caminaría suavemente hacia una fuente...

El principito. De Antoine de Saint-Exupéry



Es bonito cuando sale de forma natural, decimos, como si fuera sin esfuerzo, como si todo el universo y su existencia no se hubiesen confabulado para que surgiera tan colosal. Pero el amor más simple, el más pequeño, es un elixir concentrado destilado de todo el fruto condensado de la historia de la humanidad :-)


domingo, 13 de octubre de 2013

La evolución frente a la supervivencia



El otro día vi un documental "curiosidades salvajes" y salía una especie de trilobita/gamba azulada que lleva MILLONES de años existiendo. Mucho antes que los dinosaurios aquellos. Son acuáticos (¡qué atraso!) y viven apaciblemente en charcas hasta que, justo antes de que se evaporen las últimas gotas de agua, se desprenden sus huevos sin necesidad de otro ser más que ellos mismos (¡o sea, sin follar con otro, vaya!). Huevos harto resistentes que son capaces de aguantar viento y marea y vaya usté a saber cuántos otros desastres naturales más ¡durante centurias! hasta que al mundo le da por llover de nuevo, y entonces ¡nacen otra vez! Como si acabaran de inventarse la vida en la Tierra. Y así de nuevo harán una y mil veces, hasta que empiecen a plantearse serieamente eso de que no follar es un desperdicio de existencia y empiecen a evolucionar como dios manda.
Pero mientras tanto, digo, mientras los vanidosos humanos creamos con nuestro órgano más desarrollado un sistema de “castas de seres vivos” donde lo más valorado es ¡oh, casualidad! tener justamente un cerebro desarrollado (si es que… ¡no damos puntada sin hilo!), los trilobites azulados estos seguirán volviendo a reinventar la vida durante siglos, milenios.
Nos extinguiremos los humanos, o evolucionaremos tanto hasta ser ya otra cosa que no responda a esto que ahora describimos como nuestro cuerpo [humano] [1]. Y las gambas estas a su rollo. Habrán “ganado” esta competición absurda inventada por nosotros mismos para dar sentido a algo que, ciertamente, no lo tiene [la existencia]. Seguirán esos moluscos de exoesqueleto existiendo pese a todo y nosotros, sublimes cúlmenes de la evolución natural, estaremos extintos, desaparecidos, no-existiendo.

Sí. Estoy harta de la competición, de la idea de comparar lo incomparable, de pensar que algo es mejor que alguien, de toda esa morralla inoculada desde la cuna, con tufillo occidental si me apuras, con libro de instrucciones de modus operandi individualmente universal que a todos sirve y a nadie vale. De esta insatisfacción vital constante, de no abrazar la vida tal cual es y se nos presenta, sino estar siempre en pie de guerra luchando incansablemente contra molinos de viento gigantes. Estoy harta de evolucionar para sobrevivir a los de mi propia especie que no dudan en correr si tienen patas ¡ea, porque las tienen! O que dudan mucho, claro, y no se atreven.. y aún así siguen perpetrando la “oscura y silenciosa labor cotidiana y eterna” que es esta, nuestra/mi/tu/su existencia.




[1] ¡Que no! Que no… que desapareceremos tal y como nos conocemos… de ahí que andemos inventánonos Gaias.

jueves, 10 de octubre de 2013

Para cuando se me olvide...

Te voy a escribir rápido y mal, de nuevo, que te quiero. 
Te quiero por lo que eres y haces, y por lo que no haces también. Te quiero incluso cuando tú a ti misma no te quieres, Inés. Cuando dudas, cuando estás cansada, cuando estás sola y triste, con gente y alegre. Te quiero en la derrota con la que luchas cada día y en el triunfo y en la victoria que a veces te acompaña. Por todas y cada una de las decisiones que has tomado en tu vida. Porque así respiro. 
Sobreviví para seguir queriéndote querer cada día más, conscientemente. 
Y eso hago, aún a escondidas de ti y el Mundo. 
Me gusta quererte y que el tiempo vapulee mis memorias y recuerdos y siga transformando la realidad presente para continuar imaginándote tal como eres. Tal como te quiero.

martes, 8 de octubre de 2013

Metamorfosis


Se levantó vomitando estupideces, como hacía a diario. La diferencia era que esta vez le escuchaban todos atentos, tomaban notas. Le rodeaban llenos de intriga y asumiendo cada palabra como verdad inevitablemente catastrófica.

Probaba a cambiar de tema, pero allí seguían, ordenador en mano, martilleando su tranquilidad con el impersonal y arrítmico sonsonete del teclado. Vestidos con batas blancas de laboratorio… ¡Un momento! ¿Dónde estaba? Era evidente que ésta era su habitación, la de siempre, donde se levantaba todas las mañanas. Pero entonces ellos…


Da igual lo que dijera, no se podía deshacer de ellos que estaban por doquier, que se turnaban para estar siempre enfrente a él, tecleando.

Esa noche le habían encerrado.

Cada cosa que decía se cumplía al instante. No sabía si era un sueño o una pesadilla.

Florencia 2007

lunes, 30 de septiembre de 2013

De la lengua al PIE

Siguiendo el hilo de varias conversaciones que se han dado a mi alrededor esta última semana en diferentes medios (orales, escritos y signados) estoy yo muy inquieta con eso de la libertad y las lenguas, el poder [power] y el ser. El desarrollo "natural" con las coletillas apelativas de sano o viciado...

¿Hasta qué punto los neologismos (en vocabulario, principalmente, pero también en sintaxis, pragmática...) son "buenos" o "malos"? Ceil [Lucas] lo dejó claro: SON y punto. Y Julie [Hochgesang] el otro día mientras debatíamos cuál era la mejor metodología para llevar a cabo la elaboración de un diccionario de la lengua de signos de Haití, ídem 
¿Podrá ser, no más, que resulte que todos tengamos una sola lengua que se expresa en cada acto comunicativo cada vez única e irrepetible y por eso mismo también quizás siempre eterna?

¿Qué se hablaba en el territorio donde yo nací y me crié antes de Fray Luis de León, del Lazarillo, de que vinieran los romanos (¿o fui romana yo misma?) de los vaceos, de los vetones? ¡Qué tan pocas palabras tendríamos entonces para referirnos a las tablets, a los coches, a los regadios y acueductos, a los sentimientos, a las enfermedades...! Y cuántas otras maneras, ya olvidadas, tendríamos de nombrar lo que hoy en día englobamos en una sola palabruela y nos quedamos tan anchos ¿¡qué te voy a decir!? ÁRBOL ¡por ejemplo! MONTAÑA ¿cómo conceptualizaríamos un orgasmo vaginal, lo distinguiríamos por aquel entonces de uno clitoriano? Cantaríamos, seguro, sólo con vocales. Y nos comunicaríamos, aparte de con la modalidad visual, con la táctil que aún hoy sibilina, terca y victoriosa conservamos. Tendríamos menos necesidades ¿o las mismas? (¿¡más!?) Seríamos más inconscienes de lo que a base de un montón de pertinaz testarudez hemos venido a llamar CIVILIZACIÓN, HUMANIDAD ¡qué sé yo cuántos palabros! para significar siempre en el fondo lo mismo.
Y no vamos ni para alante ni para atrás con esto de "en vías de desarrollo" y "decrecentismo". Tengo hoy yo la certeza efímera e instantánea [como el paisano aquel, que tenía una memoria de 7 segundos] de que estamos en un eterno stand-by de movimiento continuo. 

Por cierto, que justo estando yo en este rumio me ha llegado a ojos este artículo de una propuesta de cómo sonaría el protoindoeuropeo, también conocido como PIE, lengua de la que casi todos los que habitamos India y Europa precedemos, quitando la irreductible aldea vasca y pocas más. Interesante, cuanto menos. Si es que hay gente que se gana la vida haciendo unas cosas... jajaja. ¡A picar, hombreya!